El conocimiento filosófico se puede considerar una rama de la filosofía; se trata del resultado o el producto de las reflexiones filosóficas. Se fundamenta en la lógica y la crítica que caracterizan el pensamiento filosófico.

En otras palabras, se trata de la ciencia que estudia “el propio conocimiento”. En este artículo conoceremos en qué consiste, sus funciones, características, tipos, elementos que lo forman y algunos ejemplos del mismo.

Conocimiento filosófico: ¿en qué consiste?

El conocimiento filosófico es aquel que nace de observar, leer, estudiar, investigar y analizar diferentes fenómenos del entorno, así como otros tipos de conocimientos. Se trata de una rama de la filosofía basada en estudiar las cuestiones más destacadas de la misma.

Este tipo de conocimiento también se origina gracias a nuestra capacidad de reflexión, que nos permite reflexionar sobre la realidad y sobre reflexiones previas de otras personas. Es decir, no se basa estrictamente en la ciencia ni en la experiencia (aunque hay algunos tipos que sí, como veremos más adelante), sino en la propia capacidad de reflexión.

Cuando su metodología es estrictamente reflexiva, hablamos de la epistemología; es decir, en realidad la epistemología se trata de un tipo de conocimiento filosófico, pero existen más.

Así, a la epistemología se la considera “la ciencia que estudia el propio conocimiento”. Pero ¿cómo estudia la realidad el conocimiento filosófico? A través de tres vías principales: la observación, la reflexión y la capacidad crítica.

Funciones

El objetivo del conocimiento filosófico es la creación de nuevas ideas y conceptos que, a su vez, permitan desarrollar nuevos conocimientos. Además, también permite entender cómo han aparecido ciertas ideas y reflexiones, es decir, de dónde han surgido y por qué.

Esta comprensión que permite el conocimiento filosófico nos ayuda a determinar erradas, contradicciones, repeticiones, etc., del propio conocimiento (o discurso) filosófico. Es decir, como adelantábamos, se trata de estudiar el propio conocimiento, sus bases y estructura. Además, el conocimiento filosófico tiene otra función: llegar a conocer la realidad de la forma lo más verdadera posible, y además, entenderla.

Otro de sus objetivos primordiales es analizar la manera que tenemos las personas de razonar, de pensar y de responder a las clásicas preguntas de la filosofía. Por otro lado, intenta definir qué método(s) debe usar la ciencia, qué contenidos debe abarcar y el lenguaje que debe utilizar.

Características

Vamos a conocer las 6 características principales del conocimiento filosófico a continuación.

1. Sistemático

La primera característica que proponemos es su grado de sistematicidad; esto quiere decir que el conocimiento filosófico es altamente sistemático, es decir, está ordenado según una serie de parámetros.

2. Analítico

Otra segunda característica es su grado de análisis. El conocimiento filosófico pretende analizar y entender la realidad, los propios conocimientos, de forma analítica y detallada. Así, se centra en algunas categorías, conceptos, temáticas y teorías particulares. Su objetivo es abarcar un tema concreto (o concepto, categoría, etc.) para analizarlo con detalle.

3. Racional

Se trata de un conocimiento racional, que se estudia principalmente a través de la lógica y la razón. Esto quiere decir que se desprende de cualquier emoción. La razón es la herramienta básica de los filósofos y de los pensadores, que permite acceder al conocimiento y entenderlo.

4. Histórico

Este tipo de conocimiento se vincula a un contexto histórico concreto, es decir, a un período de la historia, que puede o no ser actual. Este contexto incluye hechos históricos determinados, y a su vez, se trata de un contexto social y político. Es decir, no se trata de un conocimiento “atemporal”.

5. Global

Por otro lado, este conocimiento puede englobar cualquier realidad posible, esto es, diferentes ciencias, ámbitos de estudio, disciplinas… Es decir, se puede aplicar en su totalidad (aunque a veces se centre en ciertas categorías o conceptos, como explicábamos en el punto 2).

6. Crítico

Como ya adelantábamos una de las vías de estudio del conocimiento filosófico es el sentido crítico, ampliamente utilizado en filosofía. La crítica se utiliza para responder a preguntas, para plantearse dudas, para desgranar misterios, etc. Esta herramienta permite identificar posibles contradicciones dentro del discurso filosófico, así como pensar con mayor grado de objetividad.

Tipos

Existen 5 grandes tipos de conocimiento filosófico, en función de sus objetivos, características, metodologías, etc. Estos son los siguientes.

1. Conocimiento filosófico empírico

Este tipo de conocimiento aporta información y datos a través de la experiencia y de lo que vamos viviendo. Se fundamenta en comprobar empíricamente los hechos, las hipótesis o las teorías. Ejemplos de él son: aprender un idioma o aprender a leer y escribir.

2. Conocimiento filosófico científico

Este, a diferencia del empírico, se fundamenta en la observación, la experimentación y el análisis de los fenómenos. Es decir, se basa en el método científico, fundamentado en métodos rigurosos. Algunos ejemplos son: la teoría de la gravedad, la teoría de la evolución de Darwin

3. Conocimiento filosófico teológico

Se centra en estudiar las religiones, la fe y la espiritualidad. Además, explica por qué podemos sentir o aceptar fenómenos que no podemos comprobar; así, corresponde a una versión más espiritual del conocimiento. Algunos ejemplos de él son: los milagros de Jesús, los 10 mandamientos, el hecho de que Dios exista, etc. (es decir, recoge creencias, teorías, etc.).

4. Conocimiento filosófico puro (epistemología)

La llamada epistemología, que comentábamos al inicio del artículo, consiste en estudiar el propio conocimiento. Concretamente, analiza el propio pensamiento y cómo surgen las ideas. A veces también se le denomina “autoconocimiento filosófico”.

Este tipo de conocimiento tiene cierta relación con la sabiduría, y con la necesidad de respuestas. Se relaciona con las preguntas clásicas de la filosofía, como por ejemplo “¿qué somos?”, “¿qué sentido tiene la vida?”, etc.

5. Conocimiento filosófico intuitivo

Se trata del conocimiento más del “día a día”, el que se obtiene a través de las cosas que nos ocurren en la cotidianidad. Por ejemplo sería poder identificar las emociones de los demás, interpretar un gesto o una mirada, entender determinadas situaciones sociales, etc.

Elementos

El conocimiento filosófico está formado por 4 elementos o componentes. Los vamos a conocer a continuación.

1. Sujeto

Se trata de la persona que reflexiona o piensa sobre alguna cuestión, es decir, “el propio pensador o pensadora”.

2. Objeto

Consiste en el objeto, es decir, el propio conocimiento, las ideas, los pensamientos, etc. “Aquello que es pensado y analizado”.

3. Operación cognitiva

Engloba los procesos mentales encargados de analizar y reflexionar sobre algo.

4. Pensamiento

Es el producto final de una reflexión, de un proceso de pensamiento. Puede ser por ejemplo una idea, una frase o un discurso filosófico.

Referencias bibliográficas:

  • Bachelard, Gaston. (2006). Epistemología, Ed. Anagrama.
  • Beyer, C., & Burri, A. (2007). Philosophical Knowledge: Its Possibility and Scope. New York: Rodopi.
  • Castells, M. e Ipola, E. (1942). Metodología y epistemología de las ciencias sociales, Ed. Ayuso.