El conocimiento es un concepto muy amplio, dado que hace referencia a todo lo que se pueda adquirir con respecto a cómo es la realidad y, en esencia, todo es susceptible a ser aprendido.

Pese a que de cosas a aprender y pensar hay muchas, todo proceso en el que se adquiera una nueva información tiene cuatro partes, los cuales son los elementos del conocimiento. A continuación veremos cuáles son y pondremos ejemplos de cada uno.

Los principales elementos del conocimiento

Antes de entrar más a fondo sobre sus elementos es necesario comentar un poco por encima la idea del conocimiento, aunque su definición es un tanto complicada y depende de la perspectiva filosófica de cada uno. De hecho, la rama filosófica que trata al conocimiento como objeto de estudio y pretende darle definición es la Teoría del Conocimiento.

A grandes rasgos el conocimiento es un fenómeno espontáneo e instintivo, un proceso mental, cultural y emocional a través del cual se refleja y se reproduce la realidad en el pensamiento. Este proceso parte de experiencias, razonamientos y aprendizajes, los cuales se pueden captar con mayor o menor grado de subjetividad por parte del sujeto quien trata de asimilarlos.

Independientemente del tipo de conocimiento que se vaya a adquirir, en todo proceso de adquisición de conocimiento se pueden destacar los siguientes elementos: el sujeto, el objeto, la operación cognoscitiva y el pensamiento o representación mental.

1. Sujeto

En toda adquisición de conocimiento hay un sujeto, esto es, la persona que capta una información que constituye la realidad, representada en forma de objeto y, a partir de ella, lleva a cabo una operación cognoscitiva para tener una impresión o pensamiento acerca ese objeto. En resumidas cuentas, el sujeto es quien conoce un nuevo conocimiento.

En un contexto de investigación científica, los sujetos que adquieren nuevos conocimientos del mundo son los propios científicos. Estos investigadores, por medio de experimentos e investigaciones, obtienen resultados, los cuales serían en esencia el objeto de estudio. Es en base a esos resultados que llevan a cabo unas conclusiones, las cuales ayudan a configurar la ciencia tal y como la conocemos hoy en día.

Otro ejemplo, quizás más claro, sería el imaginarse una clase de biología. En ella se está impartiendo como unidad didáctica la célula y los sujetos que deben asimilar los conocimientos relacionados con ese tema son los alumnos.

2. Objeto

El objeto es aquello que se trata de conocer, sea un objeto físico, una persona, un animal o una idea, o cualquier otra cosa susceptible a ser aprendida.

Existe una relación interesante entre el sujeto, quien aprende, y el objeto, lo que es aprendido, dado que, cuando estos dos interactúan, tienen efectos muy diferentes el uno con el otro. Mientras que en la mayoría de los casos el objeto permanece inalterado, el sujeto, por medio de conocer a este primero, cambia su mundo interno, dado que adquiere nuevo conocimiento.

No obstante, cabe indicar que hay ciertas excepciones. Un ejemplo de ello sería en muchas investigaciones científicas en las que los participantes, quienes serían el objeto de estudio, cambian su conducta al sentirse vigilados por los investigadores, quienes serían los sujetos (no en el sentido experimental) que adquieren nuevo conocimiento.

Es aquí donde entramos en la idea de conocimiento objetivo y conocimiento subjetivo, entendiendo este segundo como aquel conocimiento adquirido por el sujeto que difiere de cómo es en realidad el objeto de conocimiento.

Para entenderlo de forma más clara, independientemente de cuál sea el objeto de conocimiento, el sujeto que trata de entenderlo puede o no captarlo en su totalidad. La subjetividad del sujeto es el abismo que hay entre el conocimiento que ha adquirido y el conocimiento real del objeto. Realmente, llegar al conocimiento totalmente objetivo es muy difícil.

Tomando de nuevo el ejemplo de la clase de biología, el objeto como elemento del conocimiento sería la propia unidad didáctica de la célula y todo lo que en ella se explica: partes, funciones, tipos de células, reproducción celular...

3. Operación cognoscitiva

Es el acto de conocer, un procesamiento psíquico que no puede ser directamente observado, necesario para que el sujeto pueda conocer al objeto y tener una impresión del mismo.

Se diferencia del pensamiento porque la operación cognoscitiva es instantánea, mientras que el pensamiento, que vendría a ser la impresión en el proceso de adquisición de conocimiento, dura en el tiempo.

Pese a que esta operación es breve, el pensamiento resultante de la acción perdura en el conocimiento del sujeto durante algún tiempo.

En el ejemplo de las clases de biología, las operaciones cognoscitivas sería las acciones que realizarían los estudiantes para asimilar los contenidos, como puede ser leer el libro de texto, escuchar y procesar lo que explica el docente, mirar las imágenes de la célula...

4. Pensamiento o representación mental

El pensamiento es la impresión o huella interna que se produce cada vez que se conoce a un objeto. Es aquello que permanece en la memoria y que es transformada en una serie de pensamientos que se evocan cada vez que se vislumbra el objeto.

El pensamiento, en tanto que es una representación, es siempre intramental. Solo se puede ubicar en nuestra mente, aunque podemos expresarlo por medio de palabras o escribiéndolo.

No obstante, el objeto puede ubicarse tanto fuera de nuestra mente, esto es, ser extramental, como encontrarse dentro de ella, es decir, ser intramental. Esto se debe a que una idea, opinión política o creencia también son objetos como elementos del conocimiento, pudiendo ser estudiadas por otras personas quienes tendrán sus propios pensamientos acerca de los mismos.

Como hemos ido comentando anteriormente con el ejemplo de la clase de biología, en ese caso los sujetos son los alumnos, el objeto el tema sobre la célula y los procesos cognoscitivos serían leer el libro, prestar atención a lo que se dice en clase o tomar apuntes.

Los pensamientos o impresiones que tuvieran los alumnos sobre el contenido irían variando de persona en persona, pudiendo tener un componente emocional. Puede que uno piense que lo que se da en clase es innecesario, otro que le dé cierta aprensión ver las células y otro que le apasione el pequeño universo citológico.

Tipos de conocimiento

Aunque la adquisición de un conocimiento determinado implica los cuatro elementos explicados, cabe destacar algunas diferencias según el tipo de conocimeinto que se vaya a adquirir.

1. Conocimiento empírico

Los conocimientos empíricos se obtienen a través del contacto directo con el objeto de estudio, usualmente siendo algo físico u objetivamente mensurable. Este tipo de conocimientos constituyen el marco básico de leyes y reglas sobre las cuales se pretende conocer cómo opera el mundo.

2. Conocimiento teórico

Los conocimientos teóricos son aquellos que provienen de una interpretación de la realidad, es decir, en sí el objeto es una interpretación de algo, sea o no exterior a la mente humana. De este tipo suelen ser muchos conocimientos científicos, filosóficos y las creencias religiosas.

Por ejemplo, la idea de la felicidad es un constructo mental, no algo observable directamente en la naturaleza que, además, en función de la corriente de la psicología y de la filosofía tendrá una definición diferente.

3. Conocimiento práctico

Son conocimientos que permiten obtener un fin o realizar una acción concreta. El objeto a adquirir es una acción, una forma de comportarse.

Referencias bibliográficas:

  • Habermas, J. (1987). Knowledge and Human Interests. Boston: Polity Press. ISBN 0-7456-0459-5.
  • Blanshard, B., (1939), The Nature of Thought, London: George Allen and Unwin.
  • Davidson, D., (1986), “A Coherence Theory of Truth and Knowledge,” Truth And Interpretation, Perspectives on the Philosophy of Donald Davidson, Ernest LePore (ed.), Oxford: Basil Blackwell, 307–19.