Un tipo de aprendizaje muy usado en la escuela y la universidad. Unsplash.

El proceso de aprendizaje es un fenómeno muy complejo, y más en los seres humanos.

Independientemente de la edad que tenga la persona, y de si está siendo educada en la escuela o solamente a través de otros medios, aprender significa movilizar una gran cantidad de recursos tanto en nuestro cuerpo como en la manera de interactuar con el entorno y con los demás.

Por eso, para intentar comprender mejor cómo conseguimos adaptarnos al entorno, muchas veces se subdivide el aprendizaje en varios tipos de aprendizaje, cada uno de los cuales tiene características propias. En este artículo veremos qué es el aprendizaje memorístico, cuáles son las características que lo definen, y varios ejemplos.

¿Qué es el aprendizaje memorístico?

Si bien todas las formas de aprendizaje están relacionadas y suelen solaparse entre sí, lo que caracteriza al aprendizaje memorístico es que en este todo se basa en retener información del modo más exacto y literal posible, sin tratar de crear una interpretación de este que sea más fácil de vincular con los conocimientos que ya tenemos y que por consiguiente sea más sencillo “guardar” en la memoria.

Por consiguiente, el aprendizaje memorístico da prioridad a la exactitud por encima de la flexibilidad a la hora de interpretar la información nueva que debemos integrar en nuestra memoria.

Así, el aprendizaje memorístico suele requerir de un esfuerzo consciente por recordar algo, y de una buena gestión de la atención para que otros estímulos o recuerdos no queden mezclados con la experiencia de estar memorizando.

Además, hay que tener en cuenta que el aprendizaje memorístico es prácticamente lo contrario que el aprendizaje significativo, y por consiguiente hay muchas diferencias entre ambos.

Mientras que el aprendizaje memorístico se fundamenta en la integración de recuerdos lo más fieles posible a la información con la que entramos en contacto la primera vez que nos propusimos memorizarla, en el aprendizaje significativo lo más importante es desarrollar nuestra propia red de conceptos y recuerdos que expliquen del mejor modo posible aquello que debemos aprender, sin preocuparnos tanto por la fidelidad con respecto al original.

Características de este proceso de memorización

Entre las características propias de este tipo de aprendizaje encontramos las siguientes.

1. Exige esfuerzo voluntario

En esta manera de aprender hay que realizar un esfuerzo por memorizar elementos y a la vez concentrarse en esta tarea, para que la atención

2. Se sirve de varios tipos de memoria

En el aprendizaje memorístico intervienen varios tipos de memoria que funcionando en diferentes ritmos permiten que la información quede consolidada en el cerebro.

Por ejemplo, por un lado está la memoria de trabajo, que sirve para manipular mentalmente las ideas y conceptos segundos después de entrar en contacto con estos elementos novedosos; luego esta información pasa a la memoria a corto plazo, que dura varias horas, y finalmente, si se memoriza bien, esta pasa a la memoria a largo plazo, que funciona durante meses o años.

3. Crea representaciones mentales lo más fieles posibles

En el aprendizaje memorístico se refuerza toda aquella conducta que va orientada a mantener una representación mental fiel al concepto original a memorizar. Todo lo que tenga que ver con distorsionar esta representación se desincentiva.

4. Crea recuerdos imperfectos

Esta característica es propia de todos los tipos de aprendizajes, y tiene que ver con el hecho de que todos los recuerdos van quedando deformados a medida que pasa el tiempo, a no ser que se trate de ciertos contenidos de la memoria semántica (la que contiene vocabulario como la palabra “Rusia”).

Por consiguiente, la fidelidad que se busca con el aprendizaje memorístico es relativo, no se pretende conservar esa información exacta para siempre.

Técnicas para aprender de este modo

Estas son algunas de las técnicas de aprendizaje memorístico más usadas:

Repetición

Consiste en repetir una y otra vez la lectura o la pronunciación de los contenidos a memorizar, primero con mucha frecuencia y progresivamente con menos frecuencia.

Aproximaciones fonéticas

Esta técnica se basa en buscar una asociación entre las palabras a memorizar y otras que ya se conozcan, cuyas palabras tengan una pronunciación similar y que podamos relacionar con los nuevos conceptos de alguna manera.

Método de la historia

Esto consiste en trazar una narración creada por nosotros que permita unir en un mismo hilo narrativo todas las palabras a recordar.

Pruebas mentales

En este caso, repasamos planteándonos a nosotros mismos preguntas que debemos responder a partir de lo estudiado. De este modo, descubrimos cosas que no sabíamos o habíamos olvidado, al volver a repasar para hacerlo mejor la próxima vez.

Ventajas e inconvenientes

Es frecuente encontrar críticas a la idea de aprender a partir de la memorización, pero hay que tener presente que el aprendizaje memorístico es muy importante en muchos aspectos de la vida. Por ejemplo, es imposible aprender un nuevo idioma si no se utilizan técnicas adaptadas al aprendizaje memorístico, y lo mismo ocurre con muchos aspectos de la cultura general.

Así pues, la clave está en conocer las ventajas e inconvenientes del aprendizaje memorístico para saber cuándo hay que incentivarlo y cuándo conviene favorecer otros métodos.

Por ejemplo, los principales inconvenientes del aprendizaje memorístico es que requiere de métodos algo monótonos y mecánicos basados en la repetición y el repaso de contenidos ya vistos. Esto hace que pueda resultar aburrido, pues cada nueva repetición aporta poco más que la consolidación del recuerdo, algo que en sí no tiene por qué resultar muy estimulante.

Las ventajas del aprendizaje memorístico, por su parte, son que permite aprender una gran variedad de elementos a partir de métodos muy parecidos y fáciles de dominar una vez se ha generado el hábito, por un lado, y que sus frutos se hacen notar a corto plazo siempre que se invierta en ello el tiempo y la constancia correspondientes.

Referencias bibliográficas:

  • Cowan, N. (1995). Attention and Memory: An Integrated Frame Network. New York: Oxford university Press.
  • Eysenck, M.W. (2012). Fundamentals of cognition. New York: Psychology Press.