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Speed Reading es el arte de silenciar la subvocalización. La mayoría de lectores tienen una velocidad de lectura de unas 200 palabras por minuto, que es la misma velocidad a la que se suele leer en voz alta. La voz interior es lo que determina esta velocidad de lectura, y lo que impide conseguir una velocidad de lectura superior, pues nos han enseñado a leer de esta manera.

De todos modos, es posible leer a mayor velocidad y con una mejor comprensión de los textos o novelas. La solución es simple: absorber la lectura de manera más rápida que la voz interior gracias a distintas técnicas. Por ejemplo, seguir la lectura con el dedo para que la lectura sea más rápida de lo que es habitualmente. Esto sucede porque el ojo al ojo le cuesta menos seguir el movimiento que leer palabra por palabra.

¿En qué consiste la subvocalización?

Como hemos comentado, uno de los errores más frecuentes que se suelen cometer a la hora de leer es el de la subvocalización. Pero, ¿qué es la subvocalicación? Pues la subvocalización consiste en repetir mentalmente cada palabra según vas leyendo. Esto es lo que reduce el tiempo de lectura y funciona muy mal si lo que quieres es ahorrar tiempo poder leer mucho más.

¿Y por qué ocurre esto? Pues porque cuando subvocalizas la lectura y repites mentalmente las palabras según las vas leyendo, las palabras capturadas por tus ojos, pasan a sistema acústico (es decir, al oído) y después al cerebro. En cambio, si eliminas la subvocalización, eliminas el paso del sistema acústico y lo que lees va directamente de la vista al cerebro.

Factores que provocan un descenso en la velocidad de la lectura

El speed reading posibilita que leas más material de lectura. Además, te permite disponer de más tiempo para leer otros textos o libros que te gustaría leer. A medida que tus habilidades para el speed reading mejoren, irás adquiriendo más destreza a la hora de fijarte en los detalles importantes dentro del material que lees, y serás capaz de retener más material de lo que retienes sin estas técnicas.

Pero es posible que ahora mismo, si no conoces estas técnicas, estés empleando hábitos que perjudican tu velocidad en la lectura. Éstos son uno de los factores que influyen negativamente en tu capacidad de leer:

  • Movimientos oculares defectuosos, imprecisión en la colocación de los ojos durante la lectura
  • Regresión, o la relectura de material ya leído
  • Lapso de percepción limitada que lleva a la lectura palabra por palabra
  • Vocalización, el proceso de poner sonidos a las palabras que lees
  • La falsa creencia de que la lectura lenta conduce a una mejor comprensión
  • Evaluación pobre con respecto a las partes importantes del material de lectura
  • Falta de concentración

Algunas técnicas de speed reading

Son muchas las técnicas que se pueden utilizar para el speed reading, y éstas se pueden aprender en cursos o talleres. Conocer estas técnicas no sólo te va a permitir leer a mayor velocidad, sino que puede proporcionar una mejor calidad de vida, en la medida que tu lectura, comprensión y la retención van a mejorar con el tiempo.

Antes de nada, es importante saber que existen distintas técnicas de lectura para diferentes situaciones (lectura por disfrute, búsqueda de información, para completar una tarea, etc.) y, por tanto, es necesario elegir la técnica que se necesita en función de la finalidad para la lectura. A continuación te dejamos algunas de las técnicas más conocidas (no todas) que se utilizan para el speed reading.

1. Preparación y ergonomía en la lectura

Antes de utilizar cualquier técnica es necesario que evalúes el contexto en el que vas leer y lo ajustes si es necesario. Siéntate cómodamente en una silla y en un lugar en el que vas a poder leer sin distracciones, con la cabeza levemente inclinada hacia adelante, adecúa la luz de manera que no te canse la vista, asume una actitud paciente y positiva, etc.

Si vas a leer desde el ordenador, una Tablet o un ebook, asegúrrate que tu pantalla esté limpia, sin destellos. Ajusta los colores de ésta si es necesario, pues la mejor forma de ver texto es usar letras oscuras sobre fondo claro.

2. Utiliza una guía

Para leer de manera más veloz, puedes utilizar el dedo, una regla o un lápiz (o mejor su goma) para seguir la lectura debajo de cada línea. Esto te ayuda a focalizar la vista y al ojo le cuesta menos seguir el movimiento que leer palabra por palabra.

3. Lee las palabras como un grupo

Este punto es importante para resolver el problema de leer palabra por palabra y, de esta manera, reducir la subvocalización. Mientras lees la palabra, tus ojos se centran en esa palabra que estás leyendo, lo que se conoce como foco primario. Pese a esto, tus ojos pueden abarcar un campo de visión más amplio, en el que se visualiza ambos lados de la focalización primaria. Esta área, que compone el foco primario y cierta distancia a ambos lados, se conoce como campo focal o visión periférica.

Algunas personas tienen un campo focal de tres o cuatro palabras, otros tienen una visión periférica más amplia. Este punto puede ser complicado de llevar a cabo, pero únicamente requiere de práctica.

4. Lee a partir de la tercera palabra

Una vez has aprendido a dominar el punto anterior, es posible leer a partir de la tercera palabra del inicio del párrafo y acabar en la tercera palabra antes del fin del párrafo. Así se utiliza la visión periférica desaprovechada para los márgenes.

5. Practica el Skimming

El skimming hace referencia a la búsqueda de las ideas más importantes gracias la lectura de los párrafos primero y último, teniendo en cuenta otras señales de organización, tales como resúmenes, utilizados por el autor.

Es útil en la búsqueda de información pues ayuda a identificar si el texto es de interés, o cuando se lee el periódico. En estos casos el Skimming se realiza a una velocidad de tres a cuatro veces más rápido que la lectura normal. Además, el skimming permite tener una idea inicial del texto, lo que ayuda a leer de manera rápida, sin tener que utilizar la regresión, es decir, releer de nuevo.