Varias imperfecciones del cuerpo humano.

Mucho se recurre a las afirmaciones de que el cuerpo humano está perfectamente diseñado, que nuestra especia lo aguanta todo o que se adapta a todas las exigencias físicas y psíquicas, a los tiempos cambiantes y a los ritmos de vida variantes que la sociedad no tiene sometidos.

De hecho, en parte es cierto que hemos demostrado ser una especia animal muy resistente, capaz de extenderse por todo el planeta y vivir en las situaciones más duras. Sin embargo, también existen defectos del cuerpo humano.

Nuestra condición física presenta elementos de debilidad que seguramente todos desconocemos (sudar, olores corporales intensos) y que tomamos como algo “natural”. Más aún, nos encontramos en un momento en donde constantemente se desarrollan medicamentos, tejidos y mobiliario que no dañe nuestro cuerpo.

Los defectos del cuerpo humano

Algunos expertos biólogos e investigadores en biología evolutiva, nos demuestran expresamente de que el cuerpo humano presenta más fallos de los que cabría imaginar. Algunas reacciones del cuerpo humano resaltan esas deficiencias, mecanismos que precisamente se activan para regular las alteraciones físicas o psíquicas.

En este artículo repasaremos algunas de estas imperfecciones más destacadas del cuerpo humano y explicaremos en qué consisten.

1. Sudar mucho

Para hacer una buena explicación, nos compararemos con nuestra especie hermana, los animales mamíferos, ya que ellos también poseen las glándulas sudoríparas para regular la temperatura de su cuerpo, pero tienen menos cantidad que los hace menos vulnerables en según qué situaciones.

El cuerpo humano, en cambio, suda en exceso y eso hace que el mismo se deshidrate con extrema facilidad, sin necesidad explícita de hacer mucho deporte. Un ejemplo es cuando sudamos por nervios o ansiedad. El cerebro emite unas señales exageradas de tensión que hace que las glándulas se disparen.

2. Los párpados

Aquí encontramos otro de los grandes defectos del cuerpo humano y su diseño, especialmente en un miembro crucial para nuestra existencia. Se trata de los párpados. Esa parte carnosa que cubre los ojos para protegerlos de la sequedad, microbios y otros elementos dañinos a la vista, es en parte responsable de varios problemas de visión.

Resulta que nuestros párpados son tan frágiles como la piel de una manzana. Al ser tan finos, no protegen adecuadamente ni eficazmente nuestros ojos, tal y como sí sucede con otros seres vivos como el hipopótamo o el cocodrilo.

3. El apéndice

El apéndice es una parte del intestino grueso que está situada en la unión de este con el delgado. Aunque en algunas especies animales sí tiene una función, como por ejemplo de marsupiales como el koala, en el ser humano esta parte del sistema digestivo solo sirve para una cosa: infectarse. Esto ha hecho que la presencia de este fallo del cuerpo humano le haya costado la vida a muchas personas.

4. En la piel...

La piel es otro de los grandes defectos del cuerpo humano, si no el que más perjudicado se encuentra. Según estudios farmacéuticos, el 75 por ciento de las patologías del cuerpo humano, son sufridas en la piel. Psoriasis, irritaciones, quemaduras, cortes o el acné, suelen ser provocados por la delicadeza de la fina capa que protege nuestro interior.

Un derivado de estos problemas es la poca grasa que contiene, así como la fina textura que la compone. Si no recurrimos a cremas solares en verano, a cremas hidratantes en invierno, y a pastillas contra algunas infecciones, el cuerpo humano sería incapaz de solventarlas. Esto es, quizás, consecuencia del uso de vestimenta a lo largo de cientos de miles de años.

5. Enfermedades autoinmunes

Todas las enfermedades autoinmunes propias de nuestra especia son en cierta manera un fallo del cuerpo humano, dado que existen por imperfecciones genéticas relacionadas con el funcionamiento de las células que deberían encargarse de nuestra protección.

6. El modo de parto

En nuestra especie se producen muchas muertes por parto, y hasta hace unas cuantas décadas estas eran aún más frecuentes. Esto es fruto del bipedismo, ya que al adaptarnos para andar sobre las piernas, la pelvis de la mujer se estrechó, haciendo que el conducto por el que deben pasar los bebés de estreche.

El cuerpo humano y la tecnología

Todo lo contrario de lo que ha sucedido, sucede y sucederá dentro del reino animal, el cuerpo humano y nuestra condición física no busca la perfección, la evolución, más si la adaptación. Los reptiles, los simios, las aves o los felinos, han ido desarrollando una biología que superaba a su antecesora, hecho que les ha convertido en supervivientes natos.

Por otra parte, el ser humano no tiene tanta necesidad de evolucionar biológicamente para sobrevivir, sino que sobrevive a través de la manipulación del entorno y la creación de tecnología. Se adapta con complementos como lo son la ropa, los materiales naturales que nos rodean y la actividad social que desarrolla la humanidad. Pero a efectos físicos, poco podemos hacer.

La tecnología se encargará del resto. Ella será la que supla las deficiencias del cuerpo humano, perfeccionarlo mediante la nanotecnología y la robótica, así como la sustitución de órganos humanos por artificiales. Los microchips de visión o las prótesis biónicas (brazos, manos) son ya una realidad.