Un conjunto de estructuras que comunican entre sí los hemisferios cerebrales.

El cerebro humano está compuesto por dos grandes hemisferios cerebrales que, aunque tengan funciones propias, deben comunicarse constantemente para que la información se transmita y exista una buena conectividad estructural y funcional.

Las comisuras interhemisféricas, entre las que se incluye el cuerpo calloso, son las responsables de que esta interconexión se produzca correctamente.

En este artículo te explicamos en qué consisten y cuáles son las principales comisuras interhemisféricas, dónde se ubican, qué funciones relevantes llevan a cabo y qué problemas acarrea que se produzca un daño en dichas estructuras.

Comisuras interhemisféricas: definición y localización neuroanatómica

Las comisuras interhermisféricas son un conjunto de estructuras formadas por fibras nerviosas que conectan distintas regiones de los dos hemisferios cerebrales. Estas comisuras forman parte de la sustancia blanca, que se compone de fibras de asociación, fibras comisurales y fibras de proyección.

Aunque la comisura más conocida es el cuerpo calloso, existen otras que también tienen un papel importante en la interconectividad cerebral, como la comisura anterior, la comisura posterior, el fórnix. Las comisuras anterior y posterior se constituyen de pequeños haces de fibras interhemisféricas, ubicadas delante y detrás del cuerpo calloso.

La comisura anterior conecta los bulbos olfatorios, los núcleos amigdalinos y los lóbulos temporales medial e inferior. Las fibras de la comisura posterior conectan áreas en los lóbulos occipitales, principalmente las áreas relacionadas con la respuesta pupilar y el control del movimiento ocular.

La estructura más grande de todas las comisuras es el cuerpo calloso, ubicado en la parte superior del diencéfalo, formando gran parte del techo de los ventrículos laterales. Las comisuras más pequeñas incluyen: la comisura anterior, ubicada caudalmente a la tribuna del cuerpo calloso y rostralmente a la parte principal del fórnix; y la comisura del hipocampo, formada por fibras que se originan en las formaciones del hipocampo y cruzan la línea media como una delgada capa inferior al esplenio del cuerpo calloso.

A continuación, se describen las principales comisuras interhemisféricas del cerebro.

1. El cuerpo calloso: características y funciones

El cuerpo calloso es la principal comisura interhemisférica. Está formada por haces de sustancia blanca y se localiza en la profundidad de la fisura longitudinal del cerebro. La principal función de esta estructura es transmitir la información de un hemisferio cerebral a otro, propiciando así la comunicación interhemisférica. También juega un rol en los procesos de aprendizaje y la resolución de problemas.

El hecho de que exista una estructura que actúe de puente entre hemisferios implica que el cerebro, a pesar de tener dos hemisferios diferenciados, actúa como un todo integrado que permite la gestión y la ejecución de diferentes tareas y funciones cognitivas. Por otra parte se ha sugerido que las anormalidades estructurales del cuerpo calloso están relacionadas con enfermedades como la esclerosis múltiple y otras disfunciones cognitivas.

Esta estructura se constituye de las siguientes partes:

Pico o rostrum

Localizado en la zona frontal inferior del cuerpo calloso, nace de la lámina terminal y se conecta al quiasma óptico.

Rodilla

Es la parte del cuerpo calloso que se curva hacia dentro, su extremo anterior. Sus fibras conectan zonas de la corteza prefrontal de los dos hemisferios.

Cuerpo

Posterior a la rodilla, constituye la cara superior del cuerpo calloso y se conecta con el septum y el trígono.

Esplenio o rodete

Constituye el extremo posterior del cuerpo calloso, y está formado por fibras que se conectan con el lóbulo occipital para formar el fórceps mayor. También tiene vinculación con el ventrículo lateral, formando sus paredes inferiores.

2. La comisura anterior: características y funciones

La comisura anterior es otra de las comisuras interhemisféricas formada por un haz de fibras nerviosas que conectan los lóbulos temporales. Se ubica en la parte inferior del pico del cuerpo calloso y por encima del quiasma óptico. Es una estructura de menor tamaño que el cuerpo calloso y la única comisura mixta (con dos tipos de fibras nerviosas).

Se ha sugerido que esta comisura podría tener un rol importante en las sensaciones de dolor (concretamente, en el dolor agudo). Además, sus conexiones con los lóbulos temporales y la amígdala indican que también interviene en procesos de memoria, procesos asociados a las emociones, en la audición y el lenguaje o el habla.

La comisura anterior también se ha relacionado con procesos básicos como la olfación, el comportamiento instintivo y la conducta sexual. Con todo, las investigaciones realizadas en sujetos con lesiones en esta estructura cerebral y en áreas adyacentes postulan que podría estar implicada en numerosas funciones, que van desde los procesos atencionales hasta la percepción de los colores.

3. La comisura posterior: definición, localización y características

Las fibras de la comisura posterior cruzan la línea media del cerebro, por encima de orificio del acueducto de Silvio (localizado en el tercer ventrículo). Esta estructura se compone de una banda redondeada de fibras blancas. Parece que tiene un papel importante en el reflejo pupilar bilateral de la luz.

La mayoría de las fibras de la comisura posterior tienen su origen en el núcleo de la comisura posterior (núcleo de Darkschewitsch), localizado en los núcleos de la sustancias gris periacueductual en el extremo rostral del acueducto cerebral, frente al núcleo oculomotor.

4. El fórnix: características, estructura y funciones

El fórnix es una estructura de sustancia blanca, también denominada trígono, que se origina en el hipocampo y transcurre por los cuerpos mamilares del hipotálamo. Está compuesto de fibras organizadas en varias subregiones como el alveus, la fimbria o las columnas del fórnix.

Estas columnas se conectan entre sí mediante la comisura del fórnix, un haz de fibras nerviosas que sirven de conexión entre ellas antes de formar el cuerpo para integrar las formaciones que provienen del hipocampo. Cuando las columnas se unen en la línea media forman el cuerpo del fórnix.

Se ha sugerido que la función del fórnix es conectar diferentes estructuras para permitir que se transmita la información de un lado a otro. También se ha relacionado con los procesos de consolidación de la memoria; de hecho, los pacientes que presentan lesiones en esta estructura suelen tener problemas en esta función cognitiva.

Las investigaciones realizadas también apuntan a que las lesiones en el fórnix pueden provocar déficits en la memoria declarativa (que nos permite recordar sucesos de forma voluntaria) y la memoria episódica (encargada de almacenar recuerdos autobiográficos o sucesos específicos que forman parte de nuestra historia personal).

Trastornos relacionados con las lesiones en estas estructuras

Las lesiones en la principal comisura interhemisférica del cerebro, el cuerpo calloso, puede provocar graves déficits sensoriales y motoras. El principal trastorno provocado al seccionar esta estructura es el síndrome de desconexión callosa, que provoca dificultades en la coordinación motora que implican descoordinación, repetición o perseveración en acciones que implican movimientos en secuencia (como peinarse o atarse los cordones).

Otra de las consecuencias clínicas que pueden presentarse en el síndrome de desconexión callosa es la dificultad para consolidar el aprendizaje y la retención de nueva información. También puede producirse agrafia (incapacidad total o parcial para escribir) y alexia (pérdida parcial o total de la capacidad de leer).

Otro tipo de afecciones como los tumores, los traumatismos craneoencefálicos, los accidentes cerebrovasculares, las malformaciones o las enfermedades degenerativas pueden ser factores responsables de que se produzcan los signos y síntomas clínicos característicos de un daño en las fibras nerviosas de las comisuras interhemisféricas que conectan ambos hemisferios cerebrales.

Referencias bibliográficas:

  • Peña-Casanova, J. (2007). Neurología de la conducta y Neuropsicología. Editorial médica Panamericana.
  • Sperry, R. W., Gazzaniga, M. S., & Bogen, J. E. (1969). Interhemispheric relationships: the neocortical commissures; syndromes of hemisphere disconnection.
  • Ventura, R. L. (2003). El síndrome de desconexión interhemisférica cerebral. Revista de psiquiatría y salud mental Hermilio Valdizan, 4, 29 - 42.