Un rol fundamental para el psicólogo organizacional. Unsplash.

En el mundo de las organizaciones, la tendencia de los últimos años consiste en vender y aplicar soluciones de mejora de los procesos de trabajo sin haber diagnosticado cuál es el problema real que sufre la empresa.

Esto es un grave error, porque como máximo ofrecerá, en algunos casos, una mejora transitoria, al no haber intervenido sobre la raíz de la disfuncionalidad. Es muy importante realizar un diagnóstico que arroje luz sobre lo que no funciona en la empresa.

Esta idea tan simple es algo que no termina de calar en muchos responsables de empresa o supervisores de equipos e incluso profesionales de la intervención en organizaciones, que ven en la psicología organizacional un conjunto de herramientas que pueden ser aplicadas sin más sobre las empresas para mejorar su funcionamiento, tal y como un vaso de agua calma la sed siempre del mismo modo. Nada más lejos de la realidad.

La importancia del diagnóstico en la psicología organizacional

Hoy en día existen soluciones para mejorar cualquier carencia que pueda presentar la organización, utilizando para ello desde programas de mejora de habilidades de comunicación, hasta iniciativas para potenciar la capacidad de transformación, de agilidad y demás retos que puedan surgir. Estas soluciones son válidas en sí mismas, el problema es que se ofertan e incluso se implementan sin saber si esa es la necesidad real de la organización.

Y es que un mismo síntoma puede deberse a diversas causas por lo que optimizar resultados a medio y largo plazo solo será posible identificando en primer lugar qué es lo que falla o lo que puede ser reforzado.

Y justamente esta es una de las funciones del psicólogo organizacional, un tipo de perfil profesional que va mucho más allá de la selección de personal y cuyo trabajo empieza mucho antes de que se implementen las medidas necesarias para mejorar las dinámicas organizativas.

Porque si bien es verdad que en psicología hay determinados principios básicos y patrones de comportamiento generales y bien estudiados, no es menos cierto que siempre es necesario ver paso por caso qué es lo que falla antes de ofrecer un proceso de acompañamiento que contribuya a solucionarlo.

¿Qué hacen los psicólogos organizacionales?

El psicólogo organizacional es el profesional experto en comportamiento humano en un entorno laboral. Cuenta con los conocimientos y las herramientas para observar, evaluar, diagnosticar y actuar en cada situación en el contexto del trabajo, y las dinámicas grupales que surgen en este proceso.

Las funciones del psicólogo en el marco de la psicología organizacional son:

1. Bienestar común

Evaluar e incrementar la satisfacción de las personas en su entorno de trabajo, entendiendo la salud laboral como parte fundamental del bienestar de la persona.

2. Optimizar el rendimiento

Hay que implementar estrategias para afianzar el trabajo en equipo, creando equipos eficientes en los que la satisfacción personal va ligada a la satisfacción del grupo. Mejorar el rendimiento contemplando la diversidad y hetereogeneidad del grupo como factor clave del éxito.

3. Analizar la relación persona/contexto

Esta función consiste en aumentar la funcionalidad del comportamiento no solo a nivel de individuo sino en el contexto de la relación social.

4. Mejorar la selección, capacitación, promoción y retención del talento

Saber detectar los perfiles necesarios que encajan con las necesidades de los equipos que forman la organización, por un lado, y tener la capacidad para hacer que los trabajadores se sientan cómodos y desarrollen su potencial, por el otro, es fundamental.

5. Incentivar el talento

Estimular y favorecer el incremento de la productividad mediante la adecuada relación persona-tarea-organización.

6. Motivar hacia metas colectivas

Lograr que las personas realicen su trabajo en beneficio propio y de la organización, no solo buscando un fin personal

Mediante el análisis de factores internos y externos, la psicología dibuja el mapa situacional en el que se encuentra la persona y la organización, así como las necesidades de ambos. Esta es la manera que tiene la psicología de garantizar el equilibrio entre objetivos personales y de la organización.

Entender qué falla en la empresa para poder mejorarlo

La psicología, también en la organización, no ofrece solución sin haber diagnosticado cuál es el problema. Una vez hecho el diagnóstico cuenta con un amplio repertorio de técnicas para afrontar esa situación concreta. Así la psicología logra su objetivo, que no es otro que el de velar por la salud de las personas, atendiendo a sus cogniciones, actitudes, aptitudes y comportamientos, alineándolos con el entorno y la cultura de la organización.

Para obtener un diagnóstico objetivo de la situación inicial que permita definir la situación objetivo a conseguir, la psicología utiliza la evaluación, la entrevista, y la observación. Una vez definido el problema y analizada la naturaleza del mismo, es cuando se eligen las técnicas más adecuadas para alcanzar el objetivo.

Las técnicas con las que cuenta la psicología son de diferente naturaleza, y la elección de las mismas obedecerá al propósito a resolver.

  • Técnicas objetivas
  • Técnicas subjetivas
  • Técnicas proyectivas
  • Técnicas de autoinforme
  • Técnicas observacionales

El objetivo de la técnica es ofrecer un punto de partida desde el que solucionar el problema a resolver. Para resolverlo primero hay que diagnosticarlo, dado que es necesario ir a la raíz de lo que está entorpeciendo el funcionamiento de la organización o lo que esá causando malestar en los trabajadores.

No tendremos resultados a medio/largo plazo si utilizamos técnicas para mejorar habilidades sociales si no se ha diagnosticado déficit de las mismas. No mejoraremos el rendimiento si utilizamos técnicas de motivación sin saber si el problema real es la motivación.

Conclusión

La psicología organizacional soluciona, porque evalúa, diagnostica y aplica la técnica idónea para intervenir en aquellas funciones comportamentales que están afectando negativamente a la organización. No tiene sentido asumir que hay recetas mágicas que simplemente hay que aplicar a las empresas para que estas mejoren en productividad y bienestar.

Cada empresa es un mundo, opera según diferentes lógicas y procesos, y son estas lógicas y procesos las que pueden estar dejando expuestos y vulnerables determinados aspectos del trabajo y del clima organizacional.