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Desipramina: qué es, para qué tratamientos se usa, y efectos secundarios

Veamos las características, efectos y modo de uso de la desipramina en el ámbito médico.

Desipramina

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la depresión es un trastorno mental bastante extendido, estableciendo una estimación de un 5% de casos en la etapa adulta a nivel mundial, siendo además la principal causa de discapacidad. Por ello, se han investigado diversos tratamientos desde el suministro de medicamentos.

La desipramina es un psicofármaco que se encuentra clasificado dentro del grupo de aquellos medicamentos que son comúnmente denominados como “antidepresivos tricíclicos” (ADT) que se suministra de forma oral, cuyas dosis varían en función de cada caso; siendo eficaz para tratar algunos casos de depresión y otros trastornos del estado del ánimo, etc.

En este artículo veremos qué es y para qué sirve la desipramina, cuáles son sus efectos secundarios, y las indicaciones terapéuticas y precauciones a la hora de consumir este psicofármaco.

Los antidepresivos tricíclicos

Antes de explicar con más detalle qué es la desipramina conviene explicar cómo funcionan los medicamentos del grupo de los antidepresivos tricíclicos, denominados así por su estructura química que se encuentra formada por 3 anillos. Son unos psicofármacos que se encargan de inhibir de manera no selectiva la recaptación de noradrenalina y de serotonina por parte de las neuronas presinápticas, de forma que gracias a esta acción se podrán mantener activos los efectos de estos antidepresivos durante más tiempo en el espacio sináptico.

Cabe destacar que los antidepresivos tricíclicos afectan también a la histamina y a la dopamina, por lo que podrían llegar a aparecer algunos efectos secundarios como visión borrosa, mareos, hipotensión, sedación, sequedad en la boca e incluso aumento de peso en el paciente.

Por otro lado, el efecto de los antidepresivos tricíclicos suele tardar en observarse aproximadamente 2 semanas, no siendo en la actualidad los antidepresivos de primera elección para el tratamiento de la depresión, aunque sí hayan demostrado su eficacia para ello; sin embargo, existen en el mercado antidepresivos más avanzados como los inhibidores selectivos de recaptación de serotonina (ISRS) que presentan menos efectos secundarios y se consideran más seguros.

Aún así, los antidepresivos tricíclicos, como la desipramina, se siguen recetando en algunos casos debido a su eficacia demostrada para diversos casos de depresión, insomnio, trastornos de la conducta alimentaria o para el Trastorno Obsesivo-Compulsivo. Veamos, pues, cómo actúa la desipramina.

Desipramina: qué es y para qué se utiliza

La desipramina es un psicofármaco antidepresivo que se suministra de forma oral, cuyas dosis varían en función del grupo poblacional y de la fase del tratamiento en la que se encuentre cada paciente; normalmente la dosis inicial es menor que las dosis de mantenimiento.

Cabe destacar que la desipramina, al igual que el resto de psicofármacos, debe ser recetada bajo la supervisión médica de un especialista, siendo normalmente un psiquiatra quien se encarga de estos casos. Aunque también suelen recetar este tipo de medicamentos los médicos de cabecera ante la falta de profesionales especialistas en salud mental que causa que haya una larga lista de espera en la sanidad pública.

Por otro lado, es bastante frecuente que se combine el tratamiento con psicofármacos con la terapia psicológica debido a que se ha demostrado que la psicoterapia aumenta la eficacia de los tratamientos para los trastornos mentales.

Mecanismo de acción de la desipramina

La desipramina, al ser un antidepresivo tricíclico, se encarga principalmente de inhibir la recaptación de norepinefrina y también de serotonina; aunque hay investigaciones más recientes que han encontrado que este psicofármaco también puede causar una desensibilización de los receptores de alfa o de beta-adrenérgicos y también de la serotonina en el sistema nervioso central (SNC) al bloquear su recaptación por la membrana neuronal presináptica.

Modo de uso de la desipramina

También se ha visto que la acción antidepresiva de la desipramina tiene una correlación con los cambios en las características de los receptores más que con el bloqueo en la recaptación de neurotransmisores, lo que podría explicar la causa de que no haya una respuesta terapéutica producida por el suministro de este tipo de psicofármacos hasta que no hayan transcurrido entre 2 y 4 semanas aproximadamente.

Acción farmacocinética de la desipramina

Cabe destacar que la desipramina se absorbe más rápidamente al ingerirse de forma oral, alcanzando las mayores concentraciones plasmáticas entre 4 y 6 horas después de la toma; sin embargo, como ya habíamos comentado, hasta que no transcurren al menos 2 semanas de tratamiento no empiezan a observarse sus efectos antidepresivos.

Además, la desipramina posee un tiempo medio de vida comprendido entre 7 y 60 horas y se excreta fundamentalmente por la vía renal (aproximadamente el 70% de este psicofármaco) durante varios días.

Por otro lado, alrededor del 90% de la dosis ingerida de desipramina se une con las proteínas del plasma sanguíneo y su metabolismo es pronunciado, siendo exclusivamente a través del hígado.

¿En el tratamiento de qué trastornos se aplica?

La desipramina es un psicofármaco antidepresivo que se puede utilizar en el tratamiento de diversos trastornos, como los que vamos a comentar a continuación.

1. Depresión y otros trastornos del estado de ánimo

La desipramina, al igual que otros antidepresivos, ha demostrado su eficacia a la hora de tratar ciertos cuadros depresivos como depresión mayor, e incluso también ha servido a la hora de abordar algunas casos de distimia, depresiones atípicas y trastornos bipolares (en fase depresiva).

Y es que en investigaciones realizadas con este psicofármaco se ha podido observar que realiza modificaciones en algunas áreas del cerebro cuya función está relacionada con el procesamiento de la información recibida del entorno, de manera que gracias a ello puede ayudar a reducir los síntomas depresivos.

2. Trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH)

Se ha podido demostrar que la desipramina resulta eficaz a la hora de disminuir algunos síntomas del TDAH en niños y adolescentes que tienen dificultades en cuanto a su capacidad atencional y que además presentan comportamientos de inquietud psicomotriz.

3. Dolores neuropáticos

La desipramina también puede resultar eficaz en el tratamiento de algunos dolores neuropáticos al actuar en aquellas zonas asociadas a los receptores del dolor que han sido afectados por algunas lesión en el sistema nervioso central, y es que se ha podido demostrar que este psicofármacos puede producir mejoras frente a afecciones de este tipo.

4. Desintoxicación a la cocaína

La desipramina se puede llegar a recetar en aquellos casos de desintoxicación a la cocaína con el fin de reducir los síntomas del síndrome de abstinencia como el fuerte deseo de volver a consumir la droga y también la depresión y/o la ansiedad que puede llegar a causar.

¿Qué dosis de desipramina que se recomienda suministrar?

La dosis de desipramina que se recomienda suministrar depende de diversos factores como la edad o la afección que se pretende tratar, por lo que puede variar bastante de un caso a otro; sin embargo, se pueden mencionar algunas indicaciones generales en función de la edad.

En adultos la dosis de desipramina sugerida es de unos 200 miligramos al día como máximo, debiendo ser dosificado entre 2 o 3 ingestas de 25-50 miligramos.

En el caso de los pacientes de edad avanzada, normalmente se recomienda que las dosis no superen los 100 miligramos diarios, debiendo ser repartidos en 2 o 3 ingestas de 25-50 miligramos; mientras que en el caso de los niños (mayores de 6 años) no existen unos parámetros de dosis recomendadas, debido a que en estos casos es menos común que se recete y dependería de cada caso y del especialista que haya hecho el diagnóstico.

Como ya hemos visto, en todos los casos este tipo de fármacos debe ser consumido bajo prescripción y supervisión médica, siguiendo las pautas que el profesional haya estipulado de forma estricta.

Precauciones que se deben tener con la desipramina

Hay una serie de precauciones que deben tenerse en cuenta a la hora de suministrar este psicofármaco, de acuerdo con las indicaciones de los expertos en la materia, dado que esta sustancia puee generar efectos secundarios dañinos.

  • Este psicofármaco no está recomendado para niños menores de 6 años.
  • Personas con algún tipo de psicosis no deberían consumir desipramina porque podría empeorar sus síntomas.
  • Deberían tener precauciones las personas con enfermedad del tiroides o enfermedad convulsiva.
  • Está contraindicado para personas con alguna enfermedad hepática severa.
  • Está contraindicada para personas con trastorno bipolar cuando se encuentren en la fase maníaca.
  • Este medicamento no debe consumirse estando en lactancia ni tampoco durante el embarazo.
  • Tampoco deberían consumir este fármaco las personas con hipersensibilidad a la desipramina o a la imipramina.

En cualquier caso, siempre se debe consultar a un especialista antes de tomar cualquier psicofármaco y si se tiene cualquier tipo de afección como las que acabamos de mencionar es importante que lo sepa el médico o el psiquiatra antes de recetar la desipramina o cualquier psicofármaco.

Posibles efectos secundarios de la desipramina

Normalmente cuando se toma desipramina, si lo ha recetado un profesional habiendo realizado correctamente una evaluación y el correspondiente diagnóstico, y a su vez el paciente no sobrepasa las dosis pautadas, no suele haber complicaciones; sin embargo, en algunos casos podrían darse algunos efectos secundarios y, por ello, conviene conocer cuáles podrían ser.

Por lo tanto, vamos a enumerar a continuación los efectos secundarios de la desipramina:

  • Dolores de cabeza.
  • Somnolencia.
  • Fatiga.
  • Mareos.
  • Nauseas.
  • Debilidad.
  • Dificultades para orinar.
  • Sudoración excesiva.
  • Aumento o pérdida notable de peso.
  • Fiebre.
  • Visión borrosa.
  • Estreñimiento.
  • Dolor de garganta.
  • Sarpullidos.
  • Latidos irregulares del corazón.
  • Falta de coordinación psicomotriz.
  • Convulsiones.
  • Espasmos musculares.
  • Sequedad bucal.
  • Cambios en el apetito.
  • Dificultades para hablar.
  • Coloración amarillenta en los ojos o la piel.

Si se dieran algunos efectos secundarios como los anteriormente mencionados esa persona debería solicitar asistencia médica urgente para ser ayudada por un profesional.

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Psicólogo

Mario Arrimada es Graduado en Psicología en la Universidad Pontificia de Salamanca y dispone de un Máster de Actualización en Intervención Psicológica y Salud Mental en la Universidad a Distancia de Madrid. Varios cursos de formación, entre ellos el de Experto en Trastornos de la Personalidad con la Asociación Española para el Fomento y Desarrollo de la Psicoterapia, de Experto en Mindfulness y de Experto en DSM5 y CIE11, ambos en la UDIMA.

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