Un resumen de las características de estos fármacos.

Existen muchos tipos de antipsicóticos, según su estructura química, su descubrimiento (de primera o segunda generación), su mecanismo de acción, etc. En este artículo conoceremos las fenotiazinas.

Las fenotiazinas forman la estructura química de un grupo de fármacos antipsicóticos, utilizados para tratar diversos trastornos mentales y emocionales graves, así como para reducir las náuseas y vómitos (fármaco antiemético). Algunos fármacos fenotiazínicos son la Clorpromazina y la Levopromazina.

Fenotiazinas: compuesto químico

El término fenotiazinas hace referencia a compuestos químicos que contienen un núcleo tricíclico de dos anillos de benceno ("feno"). Los dos anillos están unidos a través de un anillo con un átomo de azufre ("tio") y un átomo de nitrógeno ("azo"). Una cadena lateral de tres carbonos (alifática o cíclica) está unida al átomo de nitrógeno.

Se trata de un compuesto cristalino de color amarillento o verdoso, soluble en ácido acético caliente, benceno y otros solventes. Químicamente es un compuesto orgánico volátil y tóxico ambiental.

Origen

Las fenotiazinas fueron utilizadas inicialmente como antimaláricos, por Paul Ehrlich y, más tarde, como antihistamínicos por Daniel Bovet. Por su parte, Henry Laborit y Pierre Huguenard utilizaron las fenotiazinas en anestesia para contrarrestar los efectos del "shock quirúrgico".

Esto les condujo al hallazgo de la prometazina y de la clorpromazina, siendo ésta la primera sustancia, reconocida por Jean Delay y Pierre Deniker, que mostraba propiedades antipsicóticas eficaces en el tratamiento de la esquizofrenia (el primer antipsicótico, como veremos más adelante).

Originalmente, la fenotiazina se desarrolló como un tinte sintético en el año 1883. Su síntesis se debe al químico orgánico alemán Bernthsen, a finales del siglo XIX, durante el desarrollo de colorantes en la industria textil.

Con el paso del tiempo, las fenotiazinas adquirieron importancia más allá de la industria de los colorantes para las industrias textiles. A partir de diversos hallazgos con fenotiazinas y con otros colorantes, éstos acabaron teniendo grandes repercusiones en la industria de los medicamentos.

Características

Las fenotiazinas, además de formar parte de un grupo de fármacos antipsicóticos (por su estructura), son antieméticos de uso general (impiden el vómito o las náuseas). Son eficaces en una gran variedad de estímulos de intensidad baja o moderada; por contra, no son eficaces en vómitos por eméticos potentes (estímulos que provocan los vómitos), como la quimioterapia con cisplatino.

Parece que existe una relación dosis/efecto, pero la aparición de los efectos secundarios limitan la dosis máxima. Estos efectos consisten en reacciones distónicas (sobre todo en niños), sedación e hipotensión.

Clorpromazina: el primer antipsicótico

Una de las fenotiazinas más conocidas es la clorpromacina. La clorpromazina fue el primer antipsicótico fenotiazínico disponible en farmacoterapia (también el primero, en general), y se descubrió hace medio siglo.

Supuso una gran revolución para la psiquiatría y para empezar a tratar los trastornos mentales desde otra perspectiva. Además, fue la semilla para empezar a desarrollar la investigación en un campo como la psicofarmacología.

Como otros antipsicóticos fenotiazínicos, los efectos (mecanismo de acción) de la clorpromazina son sedantes, antipsicóticos, antieméticos y tranquilizantes.

Tipos

Existen tres tipos de fenotiazinas, según su estructura: las fenotiazinas alifáticas, con fármacos como la Clorpromazina y la Levopromazina; las fenotiazinas piperidínicas (Tioridazina) y las fenotiazinas piperazínicas (Flufenazina, Perfenazina y Trifluperazina).

Efectos secundarios

Las fenotiazinas pueden producir diversos efectos adversos, tales como:

1. Ictericia colestática

Se trata de una reacción adversa de carácter alérgico, asociada al uso de las fenotiazinas. Su curso es benigno, revirtiendo al suspender el tratamiento o al cambiar de fármaco. Su prevalencia se estima en el 0,5% de los sujetos tratados y normalmente aparece en el primer mes de tratamiento.

2. Discrasias sanguíneas

Este síntoma es también de base alérgica. Una discrasia sanguínea es un trastorno sanguíneo en cualquiera de los constituyentes de la sangre. Las discrasias más frecuentes son la leucocitosis, la eosinofilia o la leucopenia discretas.

La agranulocitosis es la de mayor gravedad, ya que puede provocar la muerte por un síndrome de inmunodeficiencia producido por el uso de fenotiazinas, especialmente de la clozapina. En este último caso, su prevalencia es de 10/1.000 sujetos tratados.

3. Reacciones dermatológicas

Se trata de reacciones de hipersensibilidad inmediata, como la urticaria, o de fotosensibilización. La administración de fenotiazinas a dosis altas también puede provocar la aparición de zonas de coloración azul-grisácea en las zonas del cuerpo expuestas a la luz solar; por otro lado, con la tioridazina se han descrito casos de retinopatía pigmentaria.

La retinopatía pigmentaria o retinosis pigmentaria es un grupo de enfermedades degenerativas y hereditarias que afectan al ojo y que se caracterizan por una pérdida lenta y progresiva de la visión. Dicha pérdida afecta, al menos en sus etapas iniciales, a la visión nocturna y periférica, y conduce a la ceguera.

Referencias bibliográficas:

  • Krupp, P. y Barnes, P. (1989). Leponex-assocíated granulocytopenia: a review of the situation. Psychopharmacology, 99(Supl): S118-S121.
  • Pita, E. y Manzanares, J. (1992). Fármacos antipsicóticos. Rev. Asoc. Esp. Neuropsiq., 12(Supl 1).
  • Mazana, J.S., Pereira, J. y Cabrera, R. (2002). Cincuenta años de clorpromazina. Rev Esp Sanid Penit; 4: 101-113.