Un fármaco usado especialmente contra trastornos psicóticos.

Son múltiples las sustancias y compuestos, algunos obtenidos directamente de la naturaleza y otros sintetizados por el hombre, que se han descubierto eficaces y útiles para tratar diferentes dolencias. La investigación de las propiedades de estas sustancias es lo que ha dado lugar a la farmacología. Y no solo a la dedicada al ámbito médico centrado en el cuerpo, sino también en la mente: la psicofarmacología.

Ésta última permite mantener estabilizadas diferentes alteraciones tales como el trastorno bipolar o la esquizofrenia, así como servir de ayuda en el tratamiento de otros trastornos a través de los diferentes fármacos que se han ido elaborando a lo largo de la historia. Uno de estos fármacos usados principalmente en el tratamiento de la esquizofrenia es la lurasidona.

¿Qué es la lurasidona?

La lurasidona es un psicofármaco clasificado dentro del grupo de los antipsicóticos atípicos, los cuales son sustancias que mediante la alteración de diferentes elementos a nivel cerebral tratan de combatir los síntomas de la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos.

El hecho de que se clasifique dentro de los antipsicóticos atípicos se debe a que es uno de los productos de la investigación realizada para generar medicamentos que no tuviesen tantos efectos secundarios como los primeros antipsicóticos que se descubrieron y a la vez se intentara mejorar la efectividad en el tratamiento de la sintomatología negativa (que disminuye la funcionalidad del paciente reduciendo su activación), algo en lo que los típicos o clásicos no producían ningún efecto e incluso podían empeorar..

La lurasidona contribuye a disminuir principalmente las sintomatología denominada positiva (no porque sea buena sino porque añade elementos e hiperactiva al sujeto) tales como las alucinaciones, la hiperactivación vegetativa y la sensación de inquietud y nerviosismo. Asimismo, como antipsicótico atípico que es, también reduce la como la alogia, la anhedonia y la pasividad y bajo nivel de energía. También se ha observado que aumente el sueño y el apetito en aquellos pacientes con esquizofrenia y trastornos similares.

Mecanismo de acción

El funcionamiento de la lurasidona se basa, como ocurre en la mayoría de antipsicóticos, en el bloqueo de los receptores de dopamina D2 de la vía mesolímbica. Y es que se ha observado que la sintomatología positiva, como las alucinaciones y delirios, podrían ser provocadas por un exceso de dopamina en dicha vía. También tiene una interacción relevante con el sistema serotoninérgico, y a nivel menor con la noradrenalina.

El primero de estos efectos podría ser conseguido por antipsicóticos típicos, pero estos cuentan con la desventaja de que su actuación bloqueando la dopamina es inespecífica y afecta a otras muchas vías cerebrales en que no existe una alteración dopaminérgico o incluso existe una falta de éste (siendo este déficit en la vía mesocortical lo que se considera responsable de la sintomatología negativa), provocando alteraciones secundarias desagradables e incluso peligrosas. Por eso se buscar alternativas y se terminaron por generar los antipsicóticos atípicos.

Y es que estos, entre ellos la lurasidona, destacan porque aunque su mecanismo de acción pasa por el bloqueo de los receptores D2, también tiene un efecto sobre la serotonina cerebral, reduciéndola. Este neurotransmisor tiene un efecto inhibitorio en la síntesis de dopamina, y además se encuentra en mucha mayor cantidad en la corteza cerebral, con lo que al bajar los niveles de serotonina suben los de dopamina en aquellas áreas diferentes a la vía mesolímbica.

De esta manera la acción antagonista del fármaco hacia la dopamina reduce en la vía mesolímbica los niveles de esta hormona, pero en el resto del cerebro no se produce una alteración debido a que la disminución que generaría el fármaco se ve compensado por la bajada de la serotonina como inhibidor de su síntesis (e incluso en la vía mesocortical produce un ligero aumento, mejorando sintomatología negativa).

¿En qué se usa?

La lurasidona es un fármaco cuya principal indicación es la esquizofrenia, en la cual tiene una efectividad considerable reduciendo tanto síntomas positivos como negativos. Además de ello, también resulta efectiva en otros trastornos psicóticos tales como el trastorno delirante crónico.

Pero su uso no se limita únicamente a trastornos dentro del espectro psicótico. La lurasidona es también bastante efectiva ante la presencia de episodios depresivos en el contexto de un trastorno bipolar, aumentando los niveles de energía y reduciendo la anhedonia propia de dichos episodios

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Efectos secundarios, riesgos y contraindicaciones

Aunque tiene un menor número de efectos secundarios y un mayor nivel de seguridad que los antipsicóticos típicos, lo cierto es que la lurasidona puede generar diferentes molestias e incluso estar contraindicada en algunos pacientes.

Se ha observado que el consumo de esta sustancia puede generar sedación, mareos, hipertermia, aumento de peso, hiperglucemia, aumento de la sed y el hambre, hipersalivación, alteraciones sexuales como disminución del deseo sexual o secreción de leche por los senos (independientemente del sexo), agitación, temblores, náuseas y vómitos, sensación de ahogo o taquicardias, entre otros. También se está observado bradicinesia, movimientos involuntarios bucales y orofaciales como la discinesia y en algunos casos incluso convulsiones.

A nivel de contraindicaciones, deben evitar este fármaco o tener especial precaución embarazadas, personas que tomen otras medicaciones (especialmente psicofármacos como antidepresivos) y ancianos con demencia (los cuales tienen mayor probabilidad de muerte con el consumo) o que hayan padecido un accidente cerebrovascular.