Un efecto psicológico muy curioso. Unsplash.

¿Te ha ocurrido alguna vez que algo (por ejemplo, una canción) te ha ido gustando cada vez más a medida que más la escuchabas? ¿O incluso con alguna persona? Esto tiene una explicación según la psicología social; se trata del llamado Efecto de Mera Exposición.

El Efecto de Mera Exposición fue descubierto por Robert Boleslaw Zajonc, un psicólogo social estadounidense. Dicho efecto consiste en que cuanto más nos expongamos a algo, más nos gustará. Sin embargo, algunos autores sugieren que esto sólo se produce cuando la actitud inicial hacia el estímulo u objeto es favorable.

En este artículos conoceremos el origen de este efecto, algunas de las condiciones que influirán en que se produzca y posibles causas de su aparición.

El Efecto de Mera Exposición

El Efecto de Mera exposición es un fenómeno psicológico que consiste en que, nuestro agrado por un determinado estímulo o persona, aumenta a medida que nos exponemos más a él, es decir, cuanto más nos expongamos, más nos gustará. Este efecto es propio de la psicología social, la cual a veces también lo denomina “principio de familiaridad”.

El efecto de mera exposición fue descrito inicialmente por R.B. Zajonc (1968); Zajonc expuso su hallazgo, junto a otros, en un trabajo dedicado al cambio de actitudes, en el que defendía que las actitudes se forman por la frecuencia con la que nos vemos expuestos a un estímulo.

El efecto de la mera exposición de Zajonc facilitó nuevas vías de investigación dentro de la psicología experimental de la emoción.

Los trabajos de R.B. Zajonc

A partir de sus trabajos del Efecto de Mera Exposición, Zajonc sostiene la hipótesis de que “la mera exposición repetida de un sujeto a un estímulo es una condición suficiente para que se incremente la actitud positiva hacia este estímulo”. Dicho efecto aparece incluso cuando las condiciones estimulares de presentación impiden su identificación consciente.

La hipótesis de Zajonc implicó un desafío a las posturas teóricas del momento (años ‘60), y afirmaba que las actitudes podían formarse simplemente a partir de la frecuencia con que se presenta un estímulo.

De todas formas, los investigadores de la psicología social, en ese momento, ya intuían que cuanto más familiarizados estamos con un estímulo, más probabilidad habrá de que nuestra actitud hacia éste sea positiva o favorable.

Procedimiento experimental

Para estudiar el Efecto de Mera Exposición de forma experimental, se procedió a exponer a los sujetos a estímulos afectivamente nuestros durante tiempos muy cortos; tras esta presentación, se mostraba al sujeto diversos estímulos nuevos, de características similares, entre los que se intercalaban los estímulos expuestos durante la primera fase.

El Efecto de Mera Exposición se hacía evidente cuando el sujeto hacía valoraciones significativamente más positivas de los objetos expuestos inicialmente, que del conjunto de los estímulos que se presentaban por primera vez en la fase final de evaluación.

Factores que lo determinan

Existen diversos factores que determinan el Efecto de Mera Exposición:

1. Tipo de estímulo

El efecto es inducido de forma favorable con estímulos de todo tipo: palabras, imágenes, expresiones faciales, ideogramas, polígonos, etc.

Sin embargo, si se utilizan exclusivamente figuras abstractas, no se produce, o si se produce, es de forma sutil.

2. Complejidad de los estímulos

El efecto es mayor con estímulos complejos que simples; este fenómeno se ha demostrado en diversos estudios.

3. Número de exposición

A mayor número de exposiciones, mayor es el efecto; sin embargo, no es un efecto lineal; después de 10 o 20 exposiciones, los cambios que se producen son menores.

Para ilustrar esto, Zajonc (1972) hizo alusión a una relación logarítmica que se incrementa hasta llegar a un “efecto techo”. Otros investigadores hacen referencia a una relación que puede representarse en forma de U invertida.

4. Secuencia de la exposición

El Efecto de Mera Exposición variará en función de si los estímulos utilizados son los mismos o si éstos varían; aunque son pocos los estudios realizados sobre esto y los resultados son diversos, se sabe que los estudios que han empleado estímulos heterogéneos (diversos) para producir el efecto de mera exposición, proporcionan resultados menos robustos.

5. Duración de la exposición

Existen pocos estudios que hayan comparado el efecto que tiene la duración del estímulo a la hora de producir el Efecto de Mera Mxposición. Un autor en concreto, Hamid (1973), utilizó una U invertida para explicar la relación entre la duración y el efecto obtenido, a partir de sus estudios.

6. Reconocimiento de estímulos

El hecho de que el estímulo sea familiar para la persona (es decir, que el estímulo se “reconozca”), no es necesario para que se produzca el Efecto de Mera Exposición, y así lo han demostrado diversos estudios. Incluso hay estudios que apuntan a que el reconocimiento o familiaridad reduce el efecto.

7. Intervalo entre la exposición y la prueba

Aquí hay disparidad de opiniones y resultados; mientras que hay algunos estudios que no encuentran cambios en relación a si el intervalo entre prueba y exposición es de poco minutos o de varias semanas, otros estudios afirman que se produce un incremento del Efecto de Mera Exposición cuando se demora la fase de prueba tras la exposición inicial.

Causas del efecto

En estudios más actuales, Zajonc (2000) opina que el Efecto de Mera Exposición no está mediado por factores subjetivos (por ejemplo, por la familiaridad del estímulo, como hemos comentado), sino en la “propia historia objetiva de exposiciones”; de hecho, el efecto de mera exposición es más consistente bajo condiciones subliminares. El autor propone la posibilidad de que el efecto pueda estar mediado por algún tipo de condicionamiento clásico.

Así, en el Efecto de Mera Exposición, la exposición repetida a ciertos estímulos podría entenderse como un estímulo condicionado (EC), mientras que la preferencia de respuesta sería la respuesta condicionada (RC). Esta RC es análoga a la respuesta incondicionada (RI), que es elicitada por la tendencia hacia la exploración innata.

Referencias bibliográficas:

  • Bargh, J. A. (2001). The Psychology of the Mere. En J. A. Bargh y D. K. Apsley (Eds.), Unraveling the complexities of social life (pp. 25-37). Washington, DC: American Psychology Association.
  • Martínez, F., Sánchez y Campoy, G. (2003). Efecto de la mera exposición con presentaciones bajo el umbral objetivo. Revista Electrónica de Motivación y Emoción, 6(14-15).
  • Zajonc, R. B. (1968). Attitudinal effects of mere exposure. Journal of Personality and Social Psychology, 9(2), 1-27.
  • Zajonc, R. B. (2000). Feeling and thinking: Closing the debate over the independence of affect. En J. P. Forgas (Ed.) Feeling and thinking: The role of affect in social cognition. Cambridge: Cambridge University Press.