Muchas personas, en su visita al mundo virtual, se encuentran con un post muy compartido, en el que pueden leer nombres de colores pero que vienen escritos en colores diferentes.

Abajo de la imagen aparece la típica pregunta de ¿eres capaz de decir el color sin leer la palabra? Esto que puede parecer un simple reto más de Internet es, realmente, una prueba cognitiva, con su propio efecto asociado.

El efecto Stroop es lo que se pone a prueba en este tipo de posts, y ha sido abordado experimentalmente. A continuación veremos más a fondo qué es.

¿Qué es el efecto Stroop?

El efecto Stroop, también llamado efecto de Jaensch, es una interferencia semántica que se da a causa de tener automatizada la lectura, haciendo que demos prioridad, inconscientemente, aquellos estímulos que vengan en forma de palabras escritas antes que en otras modalidades, como pueden ser forma o color. Este fenómeno recibe el nombre de quien lo describió por primera vez, John Ridley Stroop.

Si bien vamos a entrar con más detalle en el apartado siguiente, vamos a tratar de explicar muy rápidamente cómo sucede el efecto. Imaginémonos que tenemos una lista de palabras, cada una de ellas pintada de un color diferente y que, casualmente, cada palabra hace referencia al color en que vienen escritas. Por ejemplo, la palabra ‘AZUL’ está pintada de color azul, la palabra ‘ROJO’ viene pintada de color rojo, y así sucesivamente.

Si nos pidieran que dijéramos el color de la tinta de cada palabra, sería algo muy sencillo de hacer. Es posible que nos limitemos a leer las palabras, sabiendo que cada una de ellas no ‘miente’ ni ‘engaña’, dado que hace referencia al color en el que está escrita. El problema viene cuando el color escrito y su tinta no se corresponden, por ejemplo, ‘VERDE’ escrito en amarillo. Ya no podemos leer, tenemos que fijarnos con cuidado en el color de cada palabra, además de que iremos más lentos y cometeremos posiblemente algún que otro fallo.

La lectura es algo que tenemos muy automatizado. Esto es algo que la inmensa mayoría de las personas que tenemos el gran don de ser alfabetas no nos fijamos. Leer cada palabra, para toda persona sin problemas como dislexia o alfabetización muy tardía, es un proceso rapidísimo. Es ver la palabra y ‘click’, ya la hemos leído y, en función de lo abstracto o concreto que sea el concepto al que se refiere, hemos hecho una imagen mental de su significado.

Es por ello que, a la vez que nos resulta muy fácil leer, nos resulta muy difícil tratar de dejar de lado este proceso automático. No podemos simplemente desactivar la lectura. El efecto Stroop es muy difícil evitarlo, dado que tenemos que hacer un gran esfuerzo para no leer en voz alta lo que tenemos delante durante la realización de la prueba.

¿Cómo fue descubierto?

Este fenómeno recibe el nombre de quien lo describió por primera vez, John Ridley Stroop, quien publicó sus investigaciones en 1935 en su artículo Studies of Interference in Serial Verbal Reaction.

En este artículo, publicado en el Journal of Experimental Psychology, Stroop aplicaba dos tests. Uno, llamado Reading Color Names o RCN, en el que el sujeto debía leer el significado escrito de las palabras, que venían escritas en diferentes colores, mientras que el otro, llamado Naming Colored Words o NCW, el lector tenía que decir el color de la tinta en que venían escritas las palabras.

Concretamente en las pruebas de NCW, el sujeto, quien debía decir el color de la tinta de cada una de las palabras que habían en la hoja, Stroop obtuvo resultados muy interesantes. En un principio, las palabras mostradas a los participantes eran del mismo color que de la tinta en que venían escritas, es decir, la palabra "AZUL", era de color azul, la palabra "ROJO" era de color rojo, "VERDE", verde....

Cuando el sujeto se encontraba en esta condición, no tenía mucha dificultad para decir el color de la tinta, dado que se correspondía con lo que estaba escrito. El problema venía cuando debían decir el color de la tinta de la palabra pero el nombre del color al que hacía referencia la palabra no coincidía. Es decir, la palabra "ROJO" pero escrita en tinta azul, "AZUL" en amarillo, etc.

Vio que, además de darse más errores en esta segunda condición, los participantes tardaban más en contestar, dado que tenían que "neutralizar" su proceso de lectura, que está automatizado, y tratar de decir únicamente el color de la palabra que estaban viendo. Es esta interferencia lo que se conoce como efecto Stroop en psicología experimental.

La atención es selectiva, es decir, la enfocamos en función de aquello que nos interesa. Sin embargo, si tratamos de centrarnos en algo intentando inhibir una respuesta tan automatizada como es el leer palabras, esto se hace especialmente complicado. El efecto Stroop se da como resultado de una interferencia entre aquello en lo que queremos fijarnos y la lectura que muy difícilmente podemos ignorar.

¿Siempre se usan colores?

Esta misma prueba ha sido replicada de otras formas, sin necesidad de recurrir a colores únicamente.

Una forma alternativa es presentar nombres de animales dentro de siluetas de animales también, que pueden o no corresponderse con el animal que llevan escrito en su interior. Por ejemplo, presentar la palabra "CERDO" dentro de la figura de un elefante, o la palabra "PERRO" dentro de la de un pez. Otras versiones incluyen figuras geométricas (p. ej., "TRIÁNGULO" dentro de círculo), nombres de países, banderas, frutas y un sin fin de alternativas.

Uno de los motivos por los que existen estas pruebas de Stroop es, sobre todo, la existencia de personas que tienen algún tipo de ceguera al color, ya sea daltónicas para uno o dos colores o ceguera para cualquier color. En este último caso, las personas ven el mundo en blanco y gris, lo cual hace imposible poner a prueba su capacidad para ver el color de la tinta de las palabras dado que, básicamente, no existe para ellos el color.

Importancia del efecto Stroop en el diagnóstico del TDAH

El efecto Stroop se da como consecuencia de tener automatizada la lectura, y es un fenómeno que pone a prueba la atención selectiva de la persona, tratando de evitar leer la palabra y diciendo alguna característica de esa palabra, ya sea el color, forma en que viene presentada o cualquier otro aspecto.

Dado esto, el efecto de Stroop y, en especial, las pruebas que se basan en él han sido de gran utilidad para estudiar los casos de personas quienes han sido diagnosticadas con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), además de precisar su diagnóstico.

El TDAH, de acuerdo con el DSM, se caracteriza por un patrón mantenido de inatención, con o sin presencia de conductas de hiperactividad e impulsividad. Este patrón es más frecuente y se torna más grave si es comparado con personas que carecen de trastorno alguno y se encuentran en el mismo estado de desarrollo. Estas conductas deben manifestarse en más de dos ambientes diferentes.

El TDAH, aunque criticado su diagnóstico, supone, de acuerdo a las autoridades sanitarias, uno de los problemas clínicos más importantes en términos de disfuncionalidad, desde la infancia hasta la edad adulta, acarreando problemas en múltiples esferas de la vida de la persona.

De acuerdo con Barkley (2006), el problema central de este trastorno es la dificultad en el control inhibitorio, mostrado en forma de impulsividad y difícil control de interferencias cognitivas. Esto repercute en funciones ejecutivas tales como la memoria de trabajo, tanto verbal como no verbal, autorregulación y capacidad de síntesis y análisis.

El efecto Stroop sirve como medida del funcionamiento ejecutivo de las personas, en especial de su capacidad de atención y concentración. Permite medir la atención selectiva y ver cómo de flexible o rígida es la persona cognitivamente. Permite ver si es capaz de inhibir y controlar sus respuestas dominantes, en este caso, leer palabras.

Por flexibilidad cognitiva se hace referencia a la capacidad de cambiar, de forma rápida y apropiada, un pensamiento o conducta por otro, de acuerdo a lo que se le esté pidiendo a la persona en la tarea que esté realizando.

Por el otro lado, se entiende por rigidez cognitiva al grado de dificultad que puede presentar una persona para ignorar distracciones, o la inhabilidad para controlar sus respuestas incorrectas, en este caso, decir el nombre de la palabra escrita en vez del color de la tinta en que vienen escritas.

El efecto Stroop es considerado un reflejo de problemas en el área prefrontal, la cual se encarga de las funciones ejecutivas. Esta prueba tiene una gran importancia en el campo de la evaluación neuropsicológica gracias a su rápida aplicación y fácil interpretación.

Las personas con TDAH presentan un estilo cognitivo bastante rígido, con dificultad para inhibir sus conductas si se compara con personas sin patología del desarrollo alguna. Muestran una mayor interferencia a la hora de decir el color de las palabras en el test de Stroop sin decir lo que está escrito.

Referencias bibliográficas:

  • Barkley, R. A. (2006). Attention deficit hyperactivity disorder. A handbook
  • for diagnosis and treatment. New York: Guilford Press.
  • Lopez-Villalobos, J. A., Serrano, I., Llano, J. & Delgado Sánchez-Mateos, J. López, S. y Sanchez Azon, M.. (2010). Utilidad del test de Stroop en el trastorno por déficit de atención/hiperactividad. Revista de Neurología. 50. 333. 10.33588/rn.5006.2009418.
  • Stroop, J. R. (1992). Studies of interference in serial verbal reactions. Journal of Experimental Psychology: General, 121(1), 15–23. https://doi.org/10.1037/0096-3445.121.1.15