27 ejemplos de fortalezas en una persona

Estos ejemplos de fortalezas personales ilustran varios rasgos y aptitudes beneficiosas a potenciar.

25 ejemplos de fortalezas en una persona
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¿Cuáles son las fortalezas de una persona? Son las cualidades, rasgos y habilidades en las que destaca y que le aportan bienestar a ella y a quienes la rodean, como la honestidad, la empatía, la resiliencia, la responsabilidad o la creatividad. Todo el mundo tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles, aunque a veces solo nos fijamos en estos últimos.

Tener una visión sesgada de la realidad que nos vuelve negativos hace que nuestras debilidades eclipsen todas las fortalezas que poseemos, y nos lleva a pensar que no tenemos nada bueno.

Es por este motivo que, a modo de guía, vamos a ver varios ejemplos de fortalezas en una persona, un listado de cualidades y habilidades que nos pueden servir para identificarlas en nosotros mismos y ver los muchos aspectos positivos que poseemos, o bien para conocer mejor a alguien más viendo si presenta estas características.

Qué es una fortaleza personal

Se entiende por fortalezas personales el conjunto de habilidades, características o aspectos psicológicos y actitudinales en los que sobresalimos y que suponen algún tipo de virtud o ventaja. Son capacidades que representan elementos positivos y deseables de la personalidad.

Para que una característica se considere una fortaleza personal debe reconocerse como algo positivo en distintas culturas, valorarse por sí misma y no únicamente por sus resultados, y generar satisfacción en la persona que la posee. Además, suele tener un opuesto indeseado: la honestidad frente a la mentira, la valentía frente a la cobardía o la paciencia frente a la impulsividad.

El estudio de las fortalezas desde la psicología es relativamente reciente y se enmarca en la psicología positiva, una corriente que analiza los factores que contribuyen a generar y mantener el bienestar, en lugar de centrarse solo en los déficits y los trastornos. Martin Seligman y Christopher Peterson elaboraron en 2004 una clasificación de 24 fortalezas del carácter agrupadas en seis virtudes, base del proyecto Values in Action (VIA) y de un cuestionario que hoy puede hacerse en línea en la web del VIA Institute on Character. Si quieres conocer esa lista completa, la explicamos en detalle en el artículo sobre las 24 fortalezas psicológicas según Martin Seligman.

Por qué nos cuesta reconocer nuestras fortalezas

Casi de sentido común, nadie en este mundo es indudablemente bueno o indudablemente malo en todo lo que hace. De la misma manera que tenemos nuestros puntos fuertes para ciertas cosas, en otras no lo somos tanto o, directamente, somos un completo desastre. Nadie es perfecto y, a la vez, nadie es un fracaso absoluto como persona.

Pero pese a que somos conscientes de ello, no podemos evitar analizarnos a nosotros mismos bajo una óptica más crítica. El sesgo de negatividad, incrementado por una baja autoestima, hace que nos fijemos antes y casi en exclusiva en aquellos aspectos negativos que tenemos, mientras que lo positivo lo dejamos un poco de lado.

Esta dificultad se nota especialmente en psicoterapia o cuando se hace un análisis DAFO. En ambas situaciones se le pide a la persona que haga una lista con los aspectos positivos que cree poseer. El problema es que esto no es tan sencillo como hacer la lista de la compra o apuntar los nombres de 10 animales herbívoros. Es como si nos bloqueáramos y no se nos ocurriera nada bueno.

Ya sea porque nuestro terapeuta nos ha pedido hacer una lista con rasgos positivos o porque queremos ver cuáles son nuestros puntos fuertes de cara a nuestra vida laboral, a continuación repasamos 27 fortalezas personales, agrupados en tres áreas, que seguro que nos van a ayudar a refrescar la memoria e identificar alguna buena cualidad que sin lugar a dudas poseemos.

Fortalezas personales: cómo eres contigo mismo

Son las cualidades que tienen que ver con tu manera de afrontar la vida, tus emociones y tus propios retos.

1. Honestidad

La honestidad es una cualidad muy preciada en muchos ámbitos. Consiste en decir la verdad en cualquier circunstancia, aunque no le convenga a nuestros intereses. Las personas honestas son fieles a la veracidad de los hechos, además de compartir de forma sincera qué es lo que opinan, piensan y sienten. Son honestas tanto en la forma de comportarse como en lo que dicen.

2. Valentía

La valentía, como fortaleza humana, no debe ser entendida como la ausencia de miedos, sino más bien a la capacidad de enfrentarlos y aun así cumplir con lo que se desea. Es también la cualidad relacionada con saber gestionar el fracaso, no temerle y, en caso de caer en él, saber levantarse y aprender de ello. Los individuos valientes son capaces de actuar pese a que la situación sea difícil, desagradable, incierta y compleja.

3. Responsabilidad

La responsabilidad implica hacerse cargo de las consecuencias de nuestros actos y no permitir que otros carguen con nuestra culpa y errores. En esencia, es la capacidad de asumir los efectos de lo que hacemos, y ser conscientes de que nuestras acciones implican unos resultados, positivos o negativos, pero atribuibles a nosotros y nuestra forma de comportarnos, no a lo que hagan los demás.

4. Paciencia

En muchas ocasiones lo bueno se hace esperar. Por esto la paciencia es uno de los ejemplos de fortalezas personales más importantes en la vida social, asociándose con la tolerancia a las dificultades o los retrasos sin perder el ánimo ni caer en la ansiedad. Implica entender que a veces las cosas no salen en los tiempos que uno desearía, pero no por ello hay que desesperar, puesto que tarde o temprano, si se ha hecho todo bien, vendrá la recompensa que estábamos esperando.

5. Humildad

La humildad es un valor que bebe del imaginario moral e incluso religioso. Ser humilde se entiende como ser una persona que no es presuntuosa, que reconoce con tranquilidad cuáles son los aspectos en los que se es débil y que se deberían mejorar. En sí, la humildad es una fortaleza muy útil, puesto que saber aquello en lo que somos malos significa que sabemos qué es aquello que deberíamos mejorar, facilitándonos tomar acción para superar estas debilidades.

6. Humor

El buen humor es necesario para seguir hacia adelante. Ver el lado cómico, gracioso y agradable de las situaciones puede cargarnos de buena energía y no hundirnos cuando las cosas no nos salen como habíamos previsto. Es un factor de protección ante el fracaso porque, aunque se dé, no nos hará rendirnos ni tampoco pensar que no valemos.

Además, el humor tiene una función social muy beneficiosa. Siempre y cuando esté bien ejecutado éste permite generar simpatía en las personas de nuestro alrededor, viéndonos como socialmente más atractivos y tendiendo a ayudarnos más cuando lo necesitemos. Las personas se acercan más a aquellas personas que les inspiran buen humor antes que las que irradian tristeza y pesimismo.

7. Resiliencia

La resiliencia está directamente relacionada con nuestra capacidad de adaptarnos y resistir la adversidad. Una persona resiliente es aquella que frente algún conflicto o problema se adapta, sabe sacarle provecho para seguir hacia adelante y no hundirse en el intento. Las personas resilientes consiguen recuperarse rápidamente de aquellos sufrimientos o contrariedades que han padecido y los ven como aprendizajes a aplicar en futuras situaciones similares.

8. Optimismo

Con optimismo nos referimos a la capacidad de una persona de entender que, aunque algo salga mal hoy, no hay motivo para pensar que así seguirá en el futuro. Es esperar que van a ocurrir cosas buenas y que los proyectos que uno se ha planteado, tanto individualmente como en grupo, un día llegarán a buen puerto. Las personas optimistas se caracterizan por enfocar sus energías en ver las cosas buenas que se les puede ofrecer y saberlas aprovechar para tener un futuro prometedor.

Muy cerca del optimismo está la esperanza, que va un paso más allá: no consiste solo en esperar que las cosas salgan bien, sino en mirar hacia el futuro con predicciones positivas que sirven de guía y motivación para luchar por lo que queremos.

9. Curiosidad

La curiosidad es una fortaleza constructiva, puesto que nos permite conocer nuevos datos, habilidades y estrategias para enfrentarnos a todo tipo de problema que, de otra forma, no sabríamos muy bien cómo resolver. La curiosidad se manifiesta en una conducta indagatoria, con tendencia a querer comprender cómo funcionan las cosas, los seres vivos, las situaciones de todo tipo y las personas.

La curiosidad va de la mano de la flexibilidad mental y la apertura a la experiencia, que permiten aceptar nuevas posibilidades distintas a las que se habían tenido en cuenta hasta ahora. Este interés por lo nuevo nos hace más flexibles y nos lleva a vivir experiencias mucho más diversas.

10. Autocontrol

Hablamos de una persona con autocontrol cuando esta es capaz de regular su comportamiento, pensamientos y emociones evitando que estos entorpezcan sus actividades. Es controlarse de tal forma que nuestras acciones estén orientadas a ser productivos y resolver funcionalmente la situación que se nos plantee.

El autocontrol implica controlar nuestras emociones y deseos temporalmente. La idea no es reprimirlos o suprimirlos, sino canalizarlos para convertirlos en algo que nos acerque a nuestra meta. En vez de causarnos malestar o entorpecer aquello que queremos conseguir, con autocontrol podemos transformarlos en acciones que permitan desarrollar estrategias constructivas y productivas hacia aquel sueño que queremos satisfacer.

11. Tolerancia a la frustración

La tolerancia a la frustración hace referencia a nuestra capacidad para no desesperarnos si algo no sale como querríamos. Las personas con alta tolerancia a la frustración relativizan las decepciones del día a día y siguen adelante.

12. Mundo interior

Una persona con un mundo interior rico tiene ideas, intereses culturales y sociales y aspiraciones más allá de lo puramente material. Pueden ser felices simplemente con un buen libro y con sus pensamientos.

Fortalezas en las relaciones con los demás

Estas fortalezas se notan sobre todo en el trato con la familia, la pareja, los amigos o los compañeros.

13. Solidaridad

La solidaridad, muy relacionada con la idea de altruismo, es la capacidad de brindar elementos de valor y acciones significativas a los demás sin esperar recibir nada a cambio. Son las ganas de ayudar a otras personas porque queremos ayudarlas. Con nuestras acciones podemos fomentar el proceso de crecimiento personal de los demás y, a la vez, ellos nos ayudarán a nosotros a cambio, ya sea porque se sienten en deuda o porque también son solidarias.

En la solidaridad influye también la bondad, entendida como la buena disposición hacia quienes nos rodean y el deseo de no causar daño a los demás. Es una de las fortalezas más reconocidas y, a la vez, una de las más difíciles de mantener en el día a día.

14. Justicia

La justicia es tanto fortaleza como valor. Una persona justa busca la equidad y el reconocimiento de todas las personas que se encuentran participando en un determinado contexto. Estas personas luchan contra las desigualdades y se enfocan en que las personas tengan acceso legítimo y justo a lo que realmente les corresponde.

Vinculada a la justicia está la imparcialidad, que permite hacer juicios relativamente objetivos dejando de lado las opiniones personales, de manera que nuestra valoración de la situación no dependa de nuestra propia implicación emocional.

15. Empatía

La empatía es una cualidad fundamental para la vida en sociedad, algo que prácticamente todo el mundo tiene en mayor o menor medida. Es la capacidad de reconocer los sentimientos, emociones y opiniones de los demás, de sufrir con el otro y mostrarse compasivo cuando alguien está sufriendo. Por medio de esta sincronía emocional reconocemos cuando alguien lo está pasando mal y le ayudamos cuando lo necesita.

La empatía conecta con otra fortaleza que a veces se olvida en estos listados: el amor, entendido como la capacidad de dar y recibir afecto en las relaciones con nuestros seres queridos. Esta fortaleza incluye también ser capaz de quererse a uno mismo.

16. Confianza

La confianza es una fortaleza muy requerida en las personas y, de hecho, constituye en muchas ocasiones la base de todas las relaciones interpersonales junto con la honestidad. Además, es un atributo personal necesario para avanzar en la vida sin inseguridades.

En su acepción personal la podemos definir como la habilidad de creer de manera ferviente en que una situación se llevará a cabo tal y como la hemos planeado porque confiamos en que seremos capaces de saberla manejar, que sabremos cumplir con lo que nos hemos propuesto y no fallaremos.

En su acepción interpersonal hace referencia a que confiamos en los demás, a que creemos que no nos fallarán ni van a traicionarnos. Confiar en los demás es estar convencido de que harán lo que se les ha pedido y que no nos engañarán. A su vez, que los demás confíen en nosotros significa que saben que somos personas cumplidoras.

17. Respeto

Como valor el respeto es muy importante en la vida en sociedad. Implica tener en cuenta que los demás merecen ser tratados de forma justa y benévola, comprendiendo que de la misma manera que nosotros tenemos sentimientos y opiniones los demás también las tienen, y no por ello son menos que nosotros o merecen ser tratadas de una forma que a nosotros no nos gustaría. En esencia, ser respetuoso es expresar un buen trato hacia los demás.

18. Carisma

El carisma es una cualidad muy relacionada con el liderazgo, puesto que implica contagiar nuestro entusiasmo a quienes nos rodean y de convencerlos para que se unan a nuestra causa o ideales. Así, el carisma es la capacidad de influir, conquistar y cautivar al resto por medio del discurso y el lenguaje no verbal. Las personas carismáticas tienden a llevarse bien con muchas personas.

Fortalezas en el trabajo y los estudios

Son las que más se valoran en un empleo o en el aula, y conviene tenerlas a mano para un currículum o una entrevista.

19. Proactividad

La proactividad es la capacidad de emprendimiento de una persona, su gestión autónoma de la energía y las ganas de hacer las tareas que se ha propuesto. Las personas proactivas son capaces de prever posibles necesidades, adversidades o problemas que se podrían dar en el futuro, motivo por el cual son personas muy buscadas en las empresas.

Los individuos proactivos planifican una estrategia alternativa por si, en caso de que no vaya bien aquello que se tenía pensado hacer en un principio, haya un plan B. Planifican todo para poder lograr sus objetivos. Ser proactivo es algo indispensable para asumir nuevos retos y crecer personalmente.

Ejemplos de fortalezas personales

20. Compromiso

El compromiso es un rasgo útil en el trabajo y también en la vida en general. En aspectos más sociales es un rasgo fundamental para trabajar en equipo o construir grupos en los que es necesario que sus miembros se comprometan para conseguir una meta en común, como pueden ser un equipo deportivo, una empresa o incluso en una relación amorosa. Hablamos de una persona comprometida cuando una persona es capaz de anteponer el bien común al suyo propio, es decir, ser justo lo contrario a ser egoísta.

También hablamos de compromiso a la cualidad humana de enfocarse en una tarea y tratar de llevarla a cabo hasta el final. Implica el cumplimiento de algo pautado y pactado con anterioridad con otras personas o consigo misma, asegurarse de que se hace lo que se había acordado hacer. Las personas comprometidas son confiables puesto que cumplen con su palabra.

El compromiso se apoya a menudo en la persistencia o perseverancia, que es la capacidad de iniciar, continuar y terminar un curso de acción a pesar de las dificultades que vayan apareciendo, sin desfallecer ante los objetivos fijados.

21. Creatividad

La creatividad es una gran virtud. Es la capacidad que nos permite abordar de forma novedosa diversas situaciones o retos, de formas nunca antes vistas o que permitan despertar nuevas formas de ver el problema original. Una persona creativa puede ser aquello que encienda la chispa de un grupo de personas para que se pongan a construir un prometedor proyecto.

La creatividad es una cualidad imprescindible en artistas, diseñadores y científicos, puesto que en estas profesiones es necesario expresar ideas de manera particular, novedosa y original. La solvencia imaginativa es un aspecto muy valorado en cualquier situación, laboral o personal.

22. Compañerismo

El compañerismo es la disposición para trabajar con otros en pos de un objetivo común, respetando el hecho de que cada quien es como es, con sus fortalezas y sus debilidades, además de tener deseos y conocimientos distintos. Las diferencias entre los miembros de un grupo, aunque individualmente puedan parecer debilidades, en conjunto son fortalezas las cuales el líder puede aprovechar muy bien. El buen compañero respeta las diferencias de cada uno y hace aportes de valor para que todo el grupo se vea beneficiado.

Probablemente es una de las capacidades más demandadas en el trabajo, porque implica saber negociar y, sobre todo, coordinar el propio esfuerzo con el de los demás.

23. Liderazgo

El liderazgo es la virtud propia de las personas que tienen facilidad para motivar e inspirar a los demás. El líder sabe hacia dónde se debe dirigir la acción del grupo, sabiendo establecer las prioridades y sacrificar lo que no sea necesario para alcanzar la meta común. Una persona con liderazgo acaba convirtiéndose en un modelo a seguir para el resto del grupo.

24. Puntualidad

Ser puntual es más que llegar a un lugar a la hora que se ha acordado o respetar el tiempo para entregar un proyecto o hacer cualquier tarea. Es una cualidad interpersonal en tanto que implica saber valorar el tiempo ajeno, sabiendo que otras personas no tienen por qué disponer de todo el tiempo del mundo y lo que para nosotros son unos meros minutos de retraso para otros implica tener que cambiar por completo la agenda. Las personas puntuales se esfuerzan por cumplir con el tiempo marcado de sus compromisos.

25. Organización

Ser organizado es beneficioso tanto a nivel personal como en el ámbito laboral. A nivel personal nos asegura evitar sustos e imprevistos, puesto que cuanto más nos ciñamos a un plan más probable será que acabemos las cosas a su debido tiempo y podamos continuar con las metas siguientes a alcanzar. A nivel laboral es fundamental que los trabajadores sean organizados para evitar que toda la empresa esté demorada en sus quehaceres.

26. Concentración

Para ser una persona activa y centrada en nuestras metas personales y laborales, la concentración es una fortaleza fundamental a poseer. Entendemos por concentración a la capacidad humana de centrarse en alguna actividad invirtiendo nuestros recursos cognitivos de forma sostenida y exclusiva. Cuanta mayor capacidad de concentración poseamos, más productivos seremos y mejor y más rápido haremos lo que nos propongamos.

27. Motivación

La motivación es aquello que permite a las personas que sientan interés, pasión y entrega por algo que están haciendo. Una persona motivada es aquella que siente unas grandes ganas por aquello que tiene que hacer, lo cual hace que una obligación se convierta en un nuevo reto, una nueva actividad que le va a enseñar muchas nuevas cosas y le va a ofrecer indudablemente algo nuevo. A través de la motivación es posible dirigir los comportamientos de una persona hacia aquello que desea obtener.

Cómo identificar y potenciar tus fortalezas

Cada uno de nosotros tiene sus propias fortalezas y debilidades, y puede ser más que recomendable potenciar las primeras. Sin embargo, para muchas personas no es sencillo. Estos cinco pasos, útiles tanto a nivel personal como en terapia, pueden servir de guía.

  1. Identifica la fortaleza. Pensar en qué se nos da bien no es tan habitual como parece. Puedes partir de tu propia percepción y contrastarla preguntando a personas de confianza qué ven en ti.
  2. Analiza sus componentes. Divide cada capacidad en partes más pequeñas para ver en qué aspectos sobresales más y en cuáles podrías mejorar.
  3. Trabaja los aspectos específicos. No todas las fortalezas se entrenan igual: la empatía o el trabajo en equipo piden cuidar la expresión emocional y el vínculo con los demás, mientras que la perseverancia requiere fijar metas realistas y prever dificultades.
  4. Pon tus fortalezas a prueba. Exponerte a actividades nuevas te permite conocer también sus límites y ver hasta dónde puedes llegar.
  5. Entrena y practica. Al igual que ocurre con la forma física o con un idioma, lo que no se practica tiende a perderse, así que conviene usar tus fortalezas con frecuencia.

Cómo hablar de tus fortalezas en una entrevista de trabajo

Una de las preguntas más habituales en cualquier proceso de selección es cuáles son tus puntos fuertes. Lo que mejor funciona es elegir dos o tres fortalezas relacionadas con el puesto y acompañar cada una de un ejemplo concreto: una situación, lo que hiciste y el resultado que obtuviste.

Decir que eres organizado convence mucho menos que contar cómo planificaste un proyecto con plazos ajustados y lo entregaste a tiempo. Si te cuesta encontrar las palabras, esta lista de virtudes que más valoramos te dará ideas. Conviene evitar las listas largas de adjetivos y, sobre todo, no atribuirse cualidades que luego no se pueden demostrar. Y como casi siempre llega también la pregunta contraria, puede ayudarte este artículo sobre cómo hablar de tus debilidades en una entrevista de trabajo.

Este contenido es educativo y no sustituye terapia ni la valoración de un profesional de la salud mental.

  • Baumeister, R. F., Campbell, J. D., Krueger, J. I. y Vohs, K. D. (2003). Does high self-esteem cause better performance, interpersonal success, happiness, or healthier lifestyles? Psychological Science in the Public Interest, 4(1), 1-44.
  • Clariano, S. M. y de los Ríos, P. (2012). Psicología de la Salud. Manual CEDE de Preparación PIR, 04. Madrid: CEDE.
  • Jackson, S. E., Joshi, A. y Erhardt, N. L. (2003). Recent research on team and organizational diversity: SWOT analysis and implications. Journal of Management, 29(6), 801-830.
  • Peterson, C. y Seligman, M. E. P. (2004). Character Strengths and Virtues: A Handbook and Classification. Nueva York: Oxford University Press.
  • Seligman, M. E. P. (2003). La auténtica felicidad. Barcelona: Vergara.
  • VIA Institute on Character (s. f.). The 24 character strengths. https://www.viacharacter.org/character-strengths

Preguntas frecuentes

Son las cualidades, rasgos y habilidades en las que una persona destaca y que le aportan bienestar a ella y a su entorno, como la honestidad, la empatía, la resiliencia o la creatividad.

En la clasificación de Peterson y Seligman, las virtudes son categorías amplias, como la sabiduría, el coraje o la justicia, y las fortalezas son los rasgos concretos a través de los cuales se expresan. Por ejemplo, la curiosidad es una fortaleza dentro de la virtud de la sabiduría.

Puedes empezar por pensar en qué situaciones te sientes capaz y con energía, y contrastarlo preguntando a personas de confianza. También existen cuestionarios, como el del VIA Institute on Character, que ayudan a identificarlas.

Elige dos o tres que tengan relación con el puesto, como la responsabilidad, la organización o el trabajo en equipo, y acompaña cada una de un ejemplo concreto de algo que hiciste y del resultado que obtuviste.

Sí. Las fortalezas se pueden entrenar: identificándolas, dividiéndolas en aspectos concretos, poniéndolas a prueba en situaciones nuevas y practicándolas con frecuencia.

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Nahum Montagud Rubio. (2020, noviembre 17). 27 ejemplos de fortalezas en una persona. Portal Psicología y Mente. https://psicologiaymente.com/personalidad/ejemplos-fortalezas-persona

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