La comprensión del habla oral es un aspecto fundamental en las interacciones humanas. La comunicación se fundamenta en este aspecto, y si no podemos entender a los demás está claro que tenemos un grave problema.

El trastorno del procesamiento auditivo es una condición en la que la persona tiene serios problemas para comprender a los demás, puesto que confunde fonemas y le cuesta entender el significado general de las frases que se le dice.

Es un trastorno un tanto controversial, puesto que no hay todavía consenso sobre qué rasgos son lo que lo definen o qué criterios diagnósticos seguir. A continuación veremos más a fondo este problema del procesamiento auditivo.

¿Qué es el trastorno de procesamiento auditivo?

Antes de explicar el trastorno de procesamiento auditivo hace falta explicar qué se entiende por procesamiento auditivo. Lo entendemos como el proceso que tiene lugar en el cerebro cuando se reconocen e interpretan los estímulos acústicos. Los seres humanos oímos cuando la vibración física, que incide sobre nuestro tímpano, viaja hasta el cerebro por medio de impulsos nerviosos. Allí será interpretada en varias regiones, permitiéndonos entender los fonemas y las palabras que conforman, y así poder comprender el habla.

En el trastorno del procesamiento auditivo se da una afectación de este proceso. Este trastorno también es conocido como trastorno del procesamiento auditivo central, problema de percepción auditiva, déficit de comprensión auditiva, disfunción auditiva central, sordera central y sordera de la palabra.

Los niños que padecen trastorno del procesamiento auditivo a menudo no logran diferenciar entre sonidos de las palabras, aunque estos mismos sean fuertes y claros. Por ejemplo, pueden confundir palabras como “pato”, “gato” y “plato”. Si les preguntamos “¿En qué se parecen un pozo y un pollo?”, el niño que sufra este trastorno puede entender que le han preguntado “¿en qué se mecen un oso y un hoyo?” y contestará algo que no tendrá sentido.

Síntomas

Los niños con trastorno del procesamiento auditivo tienen una inteligencia y audición normales. Sus dificultades en el procesamiento de la información auditiva no se deben a lesiones en el tímpano ni tampoco a una discapacidad intelectual. No obstante, tener este síndrome causa un elevado grado de disfunción social y académica, puesto que no entienden muchas cosas que se les dice. Entre los principales problemas que podemos encontrar tenemos:

  • Discriminación auditiva: Reconocer, comparar y distinguir sonidos diferentes.
  • Discriminación auditiva figura-fondo: Enfocarse en los sonidos importantes (conversación) en un entorno con sonido de fondo (ruido ambiental).
  • Memoria auditiva: Recordar lo escuchado oralmente.
  • Secuenciación auditiva: Entender y recordar el orden de los sonidos y las palabras.

Presentan dificultad para poner atención a lo que se les dice y recordar aquella información que se les ha presentado por vía oral, mostrando una habilidad auditiva deficiente. Por culpa de esto, su desempeño académico es bajo. Como confunden secuencias de sílabas, tienen problemas para desarrollar vocabulario y comprender el idioma, algo que se presenta en forma de dificultades también en la lectura y el deletreo.

Además, tienen problemas para llevar a cabo instrucciones de múltiples pasos, lo cual se puede observar en el hecho de que necesitan más tiempo para procesar la información. Esto les causa una gran frustración que, especialmente en niños, se convierte en agresividad y tensión, dando así problemas del comportamiento.

Causas

No se conoce con precisión qué es lo que causa el trastorno de procesamiento auditivo. La comunicación humana no solo depende de poder escuchar, sino que, también, se requieren ciertas capacidades mentales, como la atención y la memoria.

Todavía no se sabe exactamente cómo memoria y atención fallan en trastornos del lenguaje como es el caso del trastorno de procesamiento auditivo. Aunque el niño no tenga lesión auditiva apreciable, puede tener serios problemas en aplicar los sonidos al lenguaje.

Se ha hipotetizado que el trastorno del procesamiento auditivo podría tener relación con la dislexia, el trastorno de déficit de atención, trastornos del espectro autista, trastornos penetrante del desarrollo o retraso del desarrollo. Cabe decir que la conceptualización de este trastorno no es clara y, en muchas ocasiones, se ha diagnosticado con trastorno del procesamiento auditivo a personas que tenían únicamente problemas del aprendizaje.

Diagnóstico

El trastorno del procesamiento auditivo es un problema que causa bastante controversia, puesto que no hay consenso sobre que en sí mismo sea un trastorno. El hecho de que existan varias definiciones de él no ayuda y su diagnóstico no es muy específico.Si bien no son criterios diagnóstico, algunas de las siguientes señales son comunes en personas que padecen este trastorno:

  • Dificultad para seguir instrucciones verbales, especialmente en varios pasos.
  • Pedir frecuentemente a las personas que repitan lo que han dicho.
  • Dificultad para seguir una conversación, especialmente si hay varios interlocutores.
  • Distraerse con facilidad por ruidos de fondo o ruidos repentinos y fuertes.
  • Dificultad para recordar detalles de cosas que se han leído o escuchado.
  • Problemas para leer o escribir.
  • Tardar en responder cuando alguien les habla.
  • Dificultad para distinguir de dónde proceden los sonidos o una conversación.
  • Responder cosas sin sentido.

El trastorno del procesamiento auditivo se suele evidenciar en la infancia, aunque los niños que lo padecen no suelen ser evaluados antes de los 7 años. Antes de los 7 años las habilidades comunicativas todavía se están aprendiendo, con lo cual no es de extrañar encontrar que el niño o niña tenga alguna dificultad en algún momento, algo que no significa patología necesariamente. Superados los 7 años, si se detectan varias señales hay motivos para preocuparse. El diagnóstico se puede hacer también en adultos.

Cabe decir que hay otros trastornos que se pueden confundir con el trastorno del procesamiento auditivo. Los problemas con la memoria funcional también se pueden encontrar en el TDAH. De hecho, hay altas posibilidades de que se confunda el diagnóstico entre estos dos trastornos, o que directamente se diagnostique al niño con los dos.

Sea como sea, el primer paso para saber si un niño tiene este trastorno es cerciorarse de que no tiene ningún problema en el tímpano. Podría ser que tuviera una lesión auditiva que explicara por qué parece que no nos oye. Otro aspecto a descartar es la discapacidad intelectual, recurriendo a psicólogos y pediatras para detectar posibles trastornos del desarrollo o deficiencias cognitivas.

Una vez se haya visto que el problema no es ni en el oído ni tampoco en la inteligencia del niño, se recurrirá a otros profesionales que le harán pruebas para detectar cuál es su rango de graves-agudos, si entiende todas las palabras y frases que se le dice, si comprende los números dichos oralmente... tareas todas ellas que moverá a un equipo interdisciplinario de psicólogos del desarrollo, audiólogos y fonoaudiólogos. Con su trabajo detectarán los posibles problemas en el procesamiento auditivo que puedan darse.

Tratamientos

El principal tratamiento para este trastorno es la terapia del habla o logopedia. Es fundamental enseñarle habilidades comunicativas y de comprensión del lenguaje, para poder aumentar su capacidad auditiva. Enseñarle a fijarse bien en los fonemas y educar el oído para poder centrarse en una conversación principal, intentando omitir el ruido de fondo.

Aprender nuevas palabras y perfeccionar el lenguaje son aspectos fundamentales para reducir la gravedad del trastorno de procesamiento auditivo. Uno de los problemas relacionados con este trastorno es que el niño no tiene muy buena memoria auditiva, por este motivo trabajar sobre esta habilidad puede ser fundamental para reducir el impacto negativo de este trastorno.

La tarea del psicólogo es muy importante enseñando a la familia estrategias para gestionar la frustración del niño por no poder comprender lo que se le explica. También será necesaria la intervención a nivel educativo, tratando de aplicar estrategias que puedan compensar sus problemas de atención auditiva, como dedicándole más tiempo a leer el temario o pedir explicaciones más personalizadas al profesorado.

Una de las estrategias más interesantes en clase es el uso de instructores auditivos, que le permiten a la persona concentrar la atención en un hablante y reducir la interferencia del ruido de fondo. Se pueden usar en el aula, donde el profesor usa un micrófono para transmitir el sonido al niño con este trastorno, quien tendrá puestos unos cascos para reducir el sonido de fondo, como las conversaciones paralelas, y así concentrarse solamente en lo que dice el profesor, escuchándolo de la forma más nítida y clara posible.

¿Cómo ayudar a las personas con este trastorno?

Si bien psicólogos, audiólogos, médicos, pediatras, otorrinolaringólogos y demás profesionales que están relacionados con este trastorno son los que van a ofrecer tratamientos eficaces para mejorar la calidad de vida de las personas con trastorno del procesamiento auditivo, familiares y amigos pueden ayudar a las personas con este trastorno de la siguiente manera.

  • Dar instrucciones sencillas, de un único paso.
  • Hablar más lento y con más volumen.
  • Proporcionar un lugar silencioso en el que conversar o trabajar.
  • Ser paciente y repetir las cosas si no lo han entendido.

Lo más importante es comprender que no es que la persona esté dejando de prestar atención voluntariamente o que no quiera entender. Tiene un probelma que le dificulta mucho su día a día, y lo que necesita es comprensión de su entorno. Es muy importante tratar de facilitarle la comprensión de lo que se le dice y no frustrarse al ver que no nos entiende. Con el ritmo y volumen apropiados, además de un poco de paciencia, va a lograr comprender lo que le digamos.

Referencias bibliográficas:

  • Musiek, Frank; Gail, Chermak (2007). Handbook of central auditory processing disorder [auditory neuroscience and diagnosis]. Plural Publishing. p. 448.
  • Chermak GD, Musiek FE (2002). Auditory training: Principles and approaches for remediation and managing auditory processing disorders. Seminars in Hearing 23 (4): 287-295. ISSN 0734-0451