Mucho se habla en el mundo de la psicología sobre la Inteligencia Emocional y cómo este concepto se aplica a diferentes ámbitos de la ciencia de la conducta: clínica, organizaciones, deporte, educación…

Los estudios sugieren que la inteligencia emocional incrementa nuestra salud emocional y nos ayuda a rendir mejor en diferentes aspectos de nuestra vida. Por ejemplo, el trabajo o los estudios.

Aprender a gestionar las emociones

La inteligencia emocional, un término que hizo popular Daniel Goleman, se compone de diferentes elementos, en concreto cinco, que son los siguientes:

La autoconciencia hace referencia al autoconocimiento emocional, que es clave para poder llevar a cabo los demás elementos que componen este concepto. La autorregulación emocional significa que las personas tenemos capacidad de controlar nuestras emociones, lo que es clave para relacionarnos con otros.

Las personas emocionalmente inteligentes se motivan a sí mismas. También son empáticas, por lo que entienden las emociones de los demás, algo que les ayuda a regular su propio comportamiento. Esto es clave para dominar las habilidades sociales, tan útiles para convivir con otros individuos.

Expresar nuestras emociones, bueno para nosotros y nuestras relaciones

La expresión emocional también es una parte importante de la inteligencia emocional, que engloba diferentes aspectos de los anteriormente comentados. Por ejemplo, ser conscientes de nuestras emociones es necesario para que la expresión emocional sea eficiente.

Ahora bien, debemos aprender a expresar nuestras emociones teniendo en cuenta a las otras personas, y para ello es clave la empatía. Por suerte, la inteligencia emocional puede aprenderse. Ser emocionalmente inteligente aporte muchas ventajas a la hora de hacer frente a las diferentes situaciones del día a día.

Pero, ¿qué beneficios aporta la expresión emocional? En las siguientes líneas te lo explicamos.

1. Te libera

Las personas que expresan sus emociones se sienten más libres puesto que guardar emociones negativas en el interior es una carga demasiado pesada que te impide vivir plenamente. Vivir con ira o deseos de venganza puede hacer que una persona acabe enfermando no solamente psicológicamente, sino también mentalmente.

En psicología se conoce como catarsis el proceso de liberación de emociones negativas. Esta palabra griega hace referencia a purificación, y se hizo popular en el campo de la psicoterapia principalmente con el auge del Psicoanálisis Freudiano.

2. Mayor bienestar emocional

La catarsis, por tanto, da como resultado una liberación emocional y una sensación tranquilidad, como si la persona dejase atrás una gran carga pesada que no le permite vivir plenamente.

Los resultados de esta acción favorecen el bienestar emocional y por eso se ha aplicado este concepto en el mundo de la terapia psicológica. Pero la expresión emocional es algo que debe aprenderse y formar parte de la manera de relacionarse que tiene un individuo en su día a día.

3. Te respetas a ti mismo/a

Muchas veces no expresamos a nosotros porque estamos demasiado pendientes de lo que los demás piensen de nosotros mismo, esto hace que no nos respetemos ni conectemos con nuestra propia esencia. Respetarse a sí mismo incluye expresar las emociones que sentimos. Eso sí, siempre de manera asertiva ya que también debemos respetar a la otra persona.

No debes tener miedo a la reacción de los demás cuando expresas tus emociones, pero tampoco es cuestión de expresar estas emociones de manera impulsiva. La expresión emocional es parte de la inteligencia emocional, y puede aprenderse.

4. Inspiras confianza y credibilidad

Cuando expresas cómo te sientes puedes hacer que las relaciones con otras personas sean más sanas. Como he comentado, es necesario que lo hagas con respeto. Puede que otras personas no siempre estén de acuerdo contigo en todas tus opiniones, pero cuando la comunicación es asertiva, los beneficios para la relación son muchos.

Cuando nos mostramos como somos sin miedo a nuestras emociones, proyectamos una personalidad más auténtica, algo que puede incrementar la confianza y la credibilidad hacia ti por parte de otros individuos.

5. Te empodera frente a la vida

Cuando no te importa cómo piensen los demás sobre tu persona estás en sintonía contigo mismo, tus deseos y tus emociones. Esto es una herramienta muy potente frente a la vida y te permite crecer. Conocerte a ti mismo es uno de los puntos fuertes si lo que queremos es luchar por nuestro desarrollo personal. La inteligencia emocional nos permite adaptarnos mejor al entorno y nos empodera frente al cambio.

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6. Camino hacia la paz interior

La felicidad está muy relacionada con encontrar la paz interior, y esto es posible siempre y cuando seamos sinceros con nosotros mismos y expresemos en nuestras emociones apropiadamente. Vivir el presente, prestar atención en las cosas positivas de la vida, aprender a ser uno mismo y la correcta gestión emocional son claves para gozar de un mayor bienestar y encontrar la paz interior.

7. Mejora las relaciones interpersonales

La confianza y la credibilidad que inspira una persona que expresa sus emociones apropiadamente afecta positivamente a las relaciones interpersonales. Por eso, saber expresar los propios sentimientos de manera correcta puede unirnos a otra persona y puede evitar conflictos que pueden aparecer por guardarnos cosas dentro. La comunicación es clave en cualquier tipo de relación, y las emociones forman parte de nuestra vida, por lo que no debemos reprimirlas.