Aunque la idea general del psicoanálisis es que no tienen nada que ver con las neurociencias, lo cierto es que el aspecto subjetivo de la corriente de Freud y el estudio científico del cerebro permiten tener una visión bastante completa del ser humano.

El neuropsicoanálisis es una corriente psicológica que ha combinado el psicoanálisis y la neurociencia para tener una comprensión científica y más cercana de la mente humana, algo que durante mucho tiempo no se creyó que fuera posible.

A continuación trataremos de explicar más a fondo cuales son los fundamentos de esta corriente, sus líneas de investigación actuales y sus orígenes históricos.

¿Qué es el neuropsicoanálisis?

El neuropsicoanálisis es una variante de la corriente del psicoanálisis que integra las neurociencias con los postulados psicoanalistas. Esta corriente es relativamente nueva, teniendo sus fundación conceptual a finales del siglo XX, aunque ya desde tiempos de Sigmund Freud se puede vislumbrar la relación entre estudio científico del cerebro y teorización psicológica de la mente.

Esta corriente de pensamiento es considerada una propuesta bastante balanceada y equitativa, dado que no se muestra extremadamente subjetiva con respecto a la idea de consciencia y mente ni tampoco abusa de cientificidad como algunas neurociencias llegan a hacer. Al combinar psicoanálisis y neurociencias obtiene un abordaje de la mente y su fundamento neurobiológico considerado por algunos como una descripción bastante fiable de la realidad humana.

Historia

El neuropsicoanálisis no se puede comprender sin prestar atención a la figura de Sigmund Freud y sus primeras teorías psicoanalíticas. Un aspecto que es quizás poco conocido del psicoanalista austríaco es que fue neurocientífico y neurólogo durante las dos primeras décadas de su vida profesional. Quizás no de una forma como la entendemos hoy en día, pero desde luego su interés por el cerebro y cómo éste se relaciona con la consciencia lo acerca a las premisas de la neurología más de lo que se pudiera pensar.

Los orígenes del neuropsicoanálisis se pueden remontar a una de la sobras de Sigmund Freud, Proyecto para una Psicología Científica de 1895. En este texto Freud desarrolló sus teorías sobre la función neurobiológica de la memoria, afirmando que tenía que encontrarse en el cerebro, pero sin conocer exactamente cuál sería la región. Freud especuló que las teorías psicodinámicas y la neurobiología acabarían sumando fuerzas con el paso del tiempo, transformándose en un solo campo de estudio en el que se combinara el estudio biologicista del cerebro y el psicoanalista de la mente.

El famoso psicoanalista intentó realizar un programa científico de cartografía de la mente humana (metapsicología), que para él estaban muy relacionadas con la estructura y funciones del cerebro humano. Pese a sus esfuerzos, el propio Freud insistió que las ciencias del cerebro de su época no disponían de las herramientas conceptuales ni técnicas necesarias para poder llevar a cabo tal mapeo mental. Como consecuencia de ello, Freud adoptó un método puramente psicológico.

En la segunda mitad del siglo XX los avances en neurociencia hicieron que se dejara de lado el estudio subjetivo de la mente humana. En la década de los 1930 se inventó la electroencefalografía, que permitió ver el cerebro como antes nunca se había, y encima en vivo. Más tarde se pudo comprobar el funcionamiento del cerebro realizando diferentes tipos de actividades, qué áreas se activaban y cómo lesiones perturbaban los sistemas neuronales.

En 1999, tras años de avances en técnicas de neuroimagen como la tomografía computerizada, la electroencefalografía y la resonancia magnética estructural, nació el neuropsicoanálisis. Surgía así la unión de dos campos del estudio de la mente y el cerebro humanos, considerando que uno era incompleto sin el otro. Entre sus fundadores tenemos a figuras tan importantes para la psicología como:Antonio Damasio, Eric Kandel, Joseph LeDoux, Helen Mayberg, Jaak Panksepp, Oliver Sacks y Mark Solms.

Fundamentos teóricos: el monismo dual

El primer problema que se puede hablar cuando se menciona el neuropsicoanálisis es el problema de cómo se relacionan mente y cerebro, considerado como el gran problema de las neurociencias. Básicamente, cómo es posible que el cerebro pueda asentar la mente y la conciencia en términos generales.

De hecho, una de las preguntas que se plantea el neuropsicoanálisis es si se está reduciendo de forma demasiado extrema la mente al cerebro. ¿Se está explicando la mente de forma convincente o simplemente se está correlacionando el funcionamiento de la mente y el cerebro? Si fuera así, ¿cuál sería la base causal de esta correlación? ¿Realmente se encontraría la mente en el cerebro? ¿en dónde se ubicaría? ¿es la mente una propiedad emergente del cerebro?

La conceptualización fundamental del neuropsicoanálisis es el del monismo de aspecto dual. Freud señala que la naturaleza real de la mente es inconsciente, una idea que se puede relacionar con la filosofía de Kant. Para Kant, el ser subjetivo, la cosa que se percibe cuando miramos a nuestro interior no es la mente en sí misma. La mente en sí misma no puede ser percibida directamente. Solo se puede conocer la mente vía nuestra consciencia fenoménica, la cual provee de una representación indirecta e incompleta del aparato mental y su funcionamiento.

La naturaleza ontológica real de la mente es algo epistemológicamente incognoscible. Se puede inferir su naturaleza desde nuestras propias observaciones conscientes, y de este modo expandir los límites de la conciencia, lo cual es el objetivo del método psicoanalítico. Sin embargo, nunca será posible conocer directamente la mente. Se tiene que recurrir a abstracciones derivadas de inferencias y construir modelos figurativos, algo que la metapsicología freudiana ha tratado de explicar con sus nociones de los puntos de vista económico, dinámico y topográfico.

Otras ramas de la psicología, independientemente de su grado de cientificidad, poseen también limitaciones epistemológicas a la hora de intentar describir el funcionamiento interno de la mente. Un ejemplo de ello son los múltiples modelos que tratan de explicar el funcionamiento de la memoria, la lectura de ruta-dual o los modelos de sistemas visuales divergentes involucrados.

La relación entre neurociencia y psicoanálisis es la de, como hemos mencionado, relacionar el cerebro como entidad biológica a las funciones psicológicas y el comportamiento humano. El neuropsicoanálisis pretende hacer que se supere la clásica exclusión de las neurociencias con respecto al concepto de la mente, visto como algo excesivamente subjetivo.

La mente es una entidad indiscutiblemente subjetiva, puesto que está conformada de sensaciones, pensamientos, conciencia y sentimientos. Esta concepción se puede ver como demasiado contraria al espíritu científico motivado por las ciencias naturales, en concreto la neurobiología y otras neurociencias.

Sin embargo, está muy asentada la idea, ya clásica, de que cerebro y mente se relacionan, ya desde tiempos de Descartes, quien defendió que eran dos entidades diferentes pero conectadas. Es él el inventor del dualismo de la mente, la dicotomía de la mente y el cuerpo. El cuerpo es un objeto, una cosa, mientras que la mente, también denominada como espíritu o alma en su tiempo, es otra, pero de una u otra forma se relacionan. Una lesión en el cerebro implica disfunción en esa mente.

Principales líneas de investigación

En la actualidad el neuropsicoanálisis tiene abiertas varias líneas de investigación, especialmente centradas en el estudio más científico de la idea de conciencia y qué estructuras la componen.

También se está investigando sobre qué son los sueños, qué podrían significar, cómo se producen las confabulaciones y otro tipo de expresiones del pensamiento que, si bien la psicología moderna ha rechazado que pudieran tener algún tipo de significado, lo cierto es que resulta difícil aceptar la idea de que aparezcan de forma totalmente aleatoria. Entre las ideas que se han planteado para su aparición está la pérdida de control ejecutivo en los sistemas mesocortical y mesolímbico.

El concepto freudiano de líbido se ha relacionado con el sistema dopaminérgico, y, sin lugar a dudas, las ideas de instinto y búsqueda de placer propuestas por el psicoanálisis primigenio tienen su homólogo neurobiológico. Esta búsqueda de placer se relaciona con el instinto de supervivencia y de reproducción, lo cual es un aspecto fundamental para la continuación de la especie humana.

Referencias bibliográficas:

  • Mark Solms y Oliver Turnbull (2013) ¿Qué es el neuropsicoanálisis? Psiquiatría Universitaria. 9(2), 153-165.
  • Damasio A. (2011). Self Comes to Mind: Constructing the Conscious Brain. London: Heinemann
  • Freud S. (1915). The unconscious. Standard Edition, 14
  • Freud S. (1950 [1895]). Project for a scientific psychology. Standard Edition, 1: 175