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Hace tiempo que nuestra concepción acerca de lo que es la inteligencia no se ciñe a un buen desarrollo de las capacidades cognitivas clásicas. Hoy en día hablamos también sobre inteligencia emocional, una de esas facetas humanas que, a pesar de que a menudo son ignoradas y son difíciles de objetivizar, nos afectan en todos los ámbitos de la vida.

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

Tal y como vimos en el artículo sobre inteligencia emocional, esta puede definirse como nuestra capacidad para gestionar nuestras emociones de manera adaptativa tanto a la hora de tomar decisiones como cuando necesitamos relacionarnos con los demás o regular nuestros estados afectivos. Sin embargo, como este tipo de inteligencia es difícil de medir y es difícil aislar los resultados de una buena inteligencia emocional, muchas veces se obvian este tipo de habilidades, considerando que todas las personas son más o menos capaces de gestionar sus emociones por igual o que, por el contrario, estas habilidades están codificadas en los genes y no se pueden modificar con la experiencia.

Sin embargo, la inteligencia emocional sí es algo que se puede mejorar con el tiempo, ya que es una de las muchas caras del aprendizaje y el potencial humano, y justamente por eso también existen diferencias entre personas que gestionan bien su efectividad y otras que aún no han aprendido todo lo que podrían. ¡Incluso es posible que algunas hayan estado aprendiendo a mejorar su inteligencia emocional sin saberlo!

Para situarte y saber en qué punto del desarrollo de la inteligencia emocional estás, aquí tienes un breve listado con las características de las personas emocionalmente inteligentes. A su vez, estos puntos te pueden servir para colocarte objetivos a la hora de entrenar en la gestión de las emociones.

10 características de las personas emocionalmente inteligentes

1. No persiguen sólo las recompensas a corto plazo

Este tipo de objetivos o "refuerzos" son el fundamento en el que se asientan, entre otras cosas, las adicciones y la procrastinación. Las personas emocionalmente inteligentes son capaces de no dejarse gobernar por la proximidad inmediata de una recompensa que a largo plazo no resulta beneficiosa.

2. Son capaces de reconocer sus propias emociones

También res resulta relativamente fácil relacionar estas emociones con su origen u orígenes, es decir, los factores principales que han hecho aparecer un estado emocional, sea positivo o negativo.

3. Conocen la importancia del discurso interior

No se limitan a interpretar sus experiencias de manera automática, tal y como se les presentan, sino que ponen esfuerzos por construir una interpretación útil de estas vivencias que les ayude a dirigir sus objetivos hacia una meta útil y mantener un estado emocional que no juegue en su contra.

4. Muestran buenas capacidades empáticas

Son capaces de conectar afectivamente con otras personas de manera rápida y con poca información. Esto las hace más proclives a establecer un diálogo constructivo.

5. Saben exteriorizar sus emociones

Tanto en un diálogo en tiempo real como en un escrito (¡independientemente de la calidad literaria de este!). Saben expresar, pues, su estado emocional en cualquiera de los lenguajes posibles.

6. Orientan sus acciones y sus pensamientos

Hacia la gestión de sus emociones. Saben de la importancia de los pensamientos hacia una adecuada salud mental y espiritual, y gestionan este punto en su favor.

7. Tienden hacia las actitudes positivas

Sin embargo, tampoco se dejan arrastrar por ellas, y saben implícitamente que no hay ningún estado emocional malo de por sí.

8. Los valores que rigen sus vidas son positivos y negativos por igual

Valores positivos para no caer en la crítica constante e improductiva, y valores negativos para no negar la realidad y reconocer los problemas cuando los hay. Sus acciones se fundamentan en la dialéctica de estos dos tipos de valores.

9. Están motivadas y saben motivar a los demás

Reconocen la importancia de las tareas con significado para las personas. Valoran la necesidad de la motivación intrínseca. Y, más importante todavía: son capaces de mantener motivados a sus compañeros. Tienen alma de líder.

10. Consideran al ser humano un ser emocional, no un autómata

Saben de la importancia de los estados afectivos en todas las áreas que tradicionalmente se han creído puramente racionales. Saben que las emociones dan forma a la toma de decisiones, la recuperación de recuerdos, la memorización, etc.

Concluyendo...

Hasta aquí esta lista sobre las características de las personas con buena inteligencia emocional. Recuerda que, tal y como ocurre en todo aprendizaje, nadie llega a encajar perfectamente en esta descripción (entre otras cosas, porque esta se puede interpretar de varias maneras) y que todo entrenamiento conlleva tiempo y cierto esfuerzo.