Un resumen de esta teoría sobre el estrés.

La relación entre las reacciones que expresa nuestro organismo ante una situación, por un lado, y nuestras cogniciones por el otro, es innegable. La Teoría del estrés de Richard S. Lazarus se centró en estudiar dicha relación, y en cómo las cogniciones influyen en nuestra respuesta de estrés. Vamos a conocer con detalle las características de este modelo.

Teoría del estrés de Richard S. Lazarus: características

Richard S. Lazarus fue un importante psicólogo, profesor e investigador estadounidense, que investigó el estrés y su relación con la cognición. Elaboró un modelo transaccional del estrés.

La Teoría del estrés Richard S. Lazarus (1966), también desarrollada por Cohen (1977) y Folkman (1984), se centra en los procesos cognitivos que aparecen ante una situación estresante. Dicha teoría plantea que el afrontamiento que hacemos ante una situación estresante es en realidad un proceso que depende del contexto y otras variables.

Esta teoría forma parte de los denominados modelos transaccionales del estrés, ya que tiene en cuenta cómo interactúa la persona ante un ambiente y una situación concreta, considerando la influencia de sus evaluaciones y cogniciones.

Según Lazarus, una situación resulta estresante a raíz de las transacciones entre persona y entorno, que dependen del impacto del estresor ambiental. A su vez, dicho impacto está mediatizado por dos variables: en primer lugar, por las evaluaciones que hace la persona del agente estresor, y en segundo lugar, por los recursos personales, sociales o culturales de que dispone la persona al enfrentarse a tal agente.

Tipos de evaluación

Así, según la Teoría del estrés de Richard S. Lazarus, al hacer referencia a los factores cognitivos, existen tres tipos de evaluación:

1. Evaluación primaria

Es la primera que aparece, y se da cuando la persona se enfrenta a una situación potencialmente estresante. Se trata de un juicio acerca del significado de la situación, como para calificarla de estresante, positiva, controlable, cambiable o sencillamente irrelevante. Es decir, es una evaluación que se centra en el medio, situación o entorno.

Si la persona “decide” que la situación es una fuente de estrés, se activa la evaluación secundaria.

2. Evaluación secundaria

Esta se centra en los recursos de que dispone la persona para enfrentar o no la situación. Está orientada a buscar estrategias para resolver la situación. Los resultados de la evaluación secundaria modificarán la evaluación inicial y predisponerán a desarrollar estrategias de afrontamiento.

La utilización de una estrategia u otra dependerá de la evaluación que haga la persona de la situación, de si se puede cambiar o no (como veremos más adelante); es decir, de si estamos ante una situación controlable o incontrolable.

Las estrategias que plantea la Teoría del estrés Richard S. Lazarus son de dos tipos:

2.1. Estrategias orientadas al problema

Se trata de aquellos comportamientos o actos cognitivos dirigidos a gestionar o manejar la fuente generadora de estrés. Tratan de cambiar la relación ambiente-persona, actuando sobre el ambiente o sobre el sujeto.

Estas estrategias son eficaces cuando la situación se puede cambiar.

2.2. Estrategias orientadas a la emoción

Son estrategias dirigidas a la regulación emocional de la persona, es decir, a cambiar cómo la situación es percibida y vivida. Se enfocan a regular de manera más efectiva y funcional las reacciones emocionales negativas, surgidas a raíz de la situación estresante. Es decir, se trata de cambiar el modo en que se interpreta lo que ocurre.

Las estrategias orientados a la emoción, a diferencia de las anteriores, son eficaces cuando la situación no se puede cambiar.

3. Evaluación terciaria o reevaluación

Se trata del feedback de dos evaluaciones anteriores y de las correcciones que se pueden realizar para mejorarlas.

Cuestionario de estrategias de afrontamiento

´Richard S. Lazarus diseñó un cuestionario llamado WCQ, destinado a evaluar 8 dimensiones de las estrategias de afrontamiento del estrés:

  • Confrontamiento: acciones directas dirigidas hacia la situación.
  • Distanciamiento: tratar de olvidarse del problema, negarse a tomarlo en serio…
  • Autocontrol: guardar los problemas para uno mismo, no precipitarse, regularse…
  • Búsqueda de apoyo social: pedir ayuda a un amigo, hablar con alguien…
  • Aceptación de la responsabilidad: reconocerse como causante del problema.
  • Escape-evitación: esperar que ocurra un milagro, evitar contacto con gente, tomar alcohol o drogas…
  • Planificación de solución de problemas: establecer un plan de acción y seguirlo, hacer algún cambio.
  • Reevaluación positiva: sacar el lado positivo de la experiencia.

Cada una de estas 8 dimensiones se agrupa en uno de los dos tipos de estrategias mencionadas: orientadas al problema o a la emoción.

Referencias bibliográficas:

  • Amigo Vázquez, I. (2012). Manual de Psicología de la Salud. Madrid: Pirámide.
  • Berra, E., Muñoz, S.I., Vega, C.Z., Rodríguez, A.S. y Gómez, G. (2014). Emociones, estrés y afrontamiento en adolescentes desde el modelo de Lazarus y Folkman. Revista Intercontinental de Psicología y Educación, 16(1), 37-57.