La comunicación es un fenómeno omnipresente en la naturaleza. A pesar de que muchas veces al pensar en el concepto de “comunicar” nos venga a la mente el lenguaje y la escritura, estos procesos de intercambio de información son tan solo la superficie del aspecto comunicativo.

Seamos conscientes de ello o no, siempre estamos realizando acciones que son la materia prima de la comunicación, y solo algunas de ellas se basan en el habla o en la creación de textos. Esto ocurre porque, dicho de manera rápida, nuestro organismo siempre está dando pie a la comunicación, mediante muchas partes del cuerpo.

La sinergología es precisamente la disciplina encargada de estudiar el modo en el que nuestro cuerpo comunica más allá de nuestra consciencia: posturas, gestos, etc. Se trata de un interesante ámbito de trabajo y de investigación iniciado por Philippe Turchet en los años 80 del siglo pasado, y cuyo objeto de estudio es, concretamente, lo que se conoce como Lenguaje No Verbal No Consciente.

Veamos cuáles son las principales claves de la sinergología y del lenguaje no verbal.

¿Por qué comunicamos al margen de nuestra voluntad?

Como adelantábamos, la comunicación va mucho más allá del uso del lenguaje. Tan solo hace falta mirar al resto de formas de vida para darnos cuenta de ello: existe la comunicación entre muchos tipos de animales, tanto entre miembros de una especie como entre miembros de diferentes grupos taxonómicos. De hecho, varias de estas formas de vida probablemente no tienen ningún tipo de consciencia de sí mismas, ni lo que conocemos como acciones voluntarias; y sin embargo, comunican.

¿Qué implicaciones tiene esto? Una de ellas es que la comunicación va por delante de la consciencia. Es un elemento básico de la vida, por lo que no debería sorprendernos que siempre estemos participando en interacciones comunicativas lo queramos o no: lo raro sería lo contrario. En cambio, el hecho de ser conscientes de nuestra propia existencia es casi una excentricidad, uno de los aspectos más característicos y únicos de la especie humana. Aunque a veces tengamos la sensación de que todas nuestras acciones parten de nuestra voluntad consciente de hacerlas, esto no es más que un espejismo.

Así pues, comunicamos corporalmente de manera espontánea y directa, sin pasar necesariamente por el filtro de la consciencia. Y del mismo modo, muchas veces recibimos esos “inputs” comunicativos de manera inconsciente. Ahora bien, eso no significa que no podamos aprender a modular e interpretar esos elementos comunicativos del lenguaje no verbal. Nuestro cuerpo domina la comunicación inconsciente, pero nuestro sistema de aprendizaje y reconocimiento consciente de información puede “comerle terreno”, aunque sea parcialmente.

Probablemente nunca llegaremos a tener un control absoluto del Lenguaje No Verbal No Consciente, pero interiorizar conocimientos sobre él puede resultar muy útil en varios contextos. Y es que se estima que la base del 55% de la comunicación es de carácter no verbal, y alrededor del 38% consiste en el paralenguaje (la dicción, la entonación de la voz, etc.). Realmente solo el 7% del impacto de un mensaje se basaría en el lenguaje verbal puro. Teniendo en cuenta esto, no cabe duda de que conocer más a fondo esa parte inconsciente del lenguaje ofrece un amplio potencial.

Los fundamentos de la sinergología

Como hemos visto, el objetivo principal de la sirergología es permitirnos conocer (y reconocer) los aspectos del Lenguaje No Verbal No Consciente. Con este fin, desde esta disciplina se ha desarrollado un sistema de etiquetado universal con cerca de 2.800 entradas, que permiten estudiar los elementos básicos de esta comunicación no verbal desde un prisma sistematizador, como si de una enciclopedia se tratase.

Además, desde la sinergología se trabaja desde un protocolo de observación que cuenta con tres elementos principales:

  • La Statua: la información que emite todo el cuerpo en su globalidad, como por ejemplo las posturas que adopta una persona.
  • La Actitud Interior: aquellos elementos conductuales que expresan el estado emocional de la persona en un momento dado.
  • Los Micro-movimientos: pequeños matices y detalles en las acciones de la persona que denotan emociones no expresadas (o expresadas solo parcialmente).

¿Quieres aprender más sobre el Lenguaje No Verbal No Consciente?

Si buscas saber más acerca del lenguaje no verbal e incluso incorporar estos conocimientos a tu vida personal o a tu trabajo, te puede interesar el programa de formación online “El poder de la comunicación no verbal: claves para interpretar el lenguaje del cuerpo”. Este curso de 15 horas de duración está organizado por Escuela Europea de Coaching (EEC) e impartido por Patxi Rocha del Cura, Executive Coach por la EEC, PCC por la International Coaching Federation, y Sinergólogo por el Institut Européen de Synergologie.

Se trata de un programa especialmente recomendado para terapeutas, coach, comerciales y técnicos de Selección de Personal, y en él es posible aprender acerca de temas tan interesantes como la detección de las incongruencias entre el lenguaje verbal y el no verbal, el reconocimiento de actitudes y estados emocionales en el interlocutor, la adaptación de los procesos comunicativos a las “señales” que nos manda la persona con la que hablamos, y detectar las actitudes de comunicación abierta, cerrada, interesada o desinteresada, entre otros.

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