Repasamos las características de esta especialización. Blausen.

El cuerpo humano es un organismo conformado por una gran cantidad de sistemas, cuya gestión coordinada permite nuestra correcto funcionamiento y que seamos capaces de sobrevivir y adaptarnos al medio. Entre ellos podemos encontrar el sistema nervioso, gracias al cual es posible la anteriormente citada coordinación y gestión, o sistemas tan relevantes como el auditivo, que además de en la propia percepción de los sonidos tiene también un efecto en nuestra orientación, equilibrio y mantenimiento postural.

Sin embargo, son diversas las problemáticas que pueden aparecer en estos sistemas, pudiendo producirse una afectación importante en nuestra calidad de vida. Afortunadamente existen especialidades médicas centradas en la relación entre sistema nervioso y auditivo-vestibular que permiten detectar y tratar los diferentes trastornos y problemas que pueden surgir, destacando la relativamente reciente neurotología.

¿Qué es la neurotología?

Se entiende por neurotología o otoneurología es una de las ramas de la medicina la cual se especializa en el estudio de las relaciones entre el sistema auditivo y el sistema nervioso. Se considera una subespecialización de la especialidad de la otorrinolaringología, ya que en su mayoría estamos ante problemas que se originan o afectan al oído interno. Sin embargo, también podría ser una subespecialidad muy específica de la neurología, ya que es la conexión con el sistema nervioso lo que se explora.

De este modo, la neurotologia se encarga principalmente de la investigación, diagnóstico y tratamiento de las alteraciones en que se presenta una alteración en la interacción entre ambos sistemas. De un modo más concreto, el estudio del cuerpo humano desde esta subespecialización de la medicina se centra en el oído interno, el sistema vestibular, el cráneo, y los nervios faciales, auditivo, vestibular, vago, espinal, bajo e hipogloso, entre otros.

Estos especialistas suelen realizar valoraciones tanto a nivel otológico como neurológico para definir y encontrar las causas de trastornos vinculados a mareos, sensaciones de flotación y pérdidas de audición. En general se trata de problemas auditivos y vinculados con el equilibrio o la posición corporal derivados de una afectación neurológica.

Formación necesaria

Este campo médico ya poseía un corpus de conocimientos teóricos potente desde el siglo XX, pero no ha sido hasta hace unas pocas décadas que se ha establecido como subespecialidad. Para llegar a ser neuro-otólogo o otoneurólogo debemos poseer conocimientos tanto de otorrinolaringología como de neurología.

Para alcanzar este título va a ser necesario en primer lugar haber cursado la carrera de medicina, tras lo cual se precisa de la especialización en otorrinolaringología (si bien no se descarta la posibilidad de llegar desde neurología) y posteriormente subespecializarse en este campo. Estamos ante un tipo de formación prolongada y muy exhaustiva respecto a una parte del organismo muy específica.

Pese a que ya de por sí es una subespecialización dentro de la neurotología también puede encontrarse una subrama más específica: la otoneurocirugía Y es que ser posible que se haga necesaria la realización de algún tipo de intervención quirúrgica, requiriéndose de gran preparación para ello.

Problemas y enfermedades con los que suele encontrarse

La neurotología es una disciplina médica que hace frente a problemáticas muy diversas que pueden generar diferentes niveles de afectación y limitación funcional a las personas que las padecen, en algunos casos incluso poniendo en peligro su vida. Dentro del conjunto de estos trastornos, destacan los siguientes.

1. Hipoacusia y sordera

Denominamos hipoacusia a una pérdida de la capacidad auditiva que, si bien no es total, supone una pérdida de la funcionalidad y la capacidad de la persona en su día a día. La sordera como tal sería la pérdida total de capacidad auditiva.

En ambos casos estamos ante algo angustiante y que genera limitaciones en la vida cotidiana, cuyas causas deberán ser cuidadosamente analizadas. Un ejemplo de enfermedad que genera hipoacusia es la otoesclerosis. Asimismo, probablemente uno de los tipos de intervención más conocidos qu es realizado por la neurotología en este sentido es el implante coclear.

2. Vértigo

Probablemente uno de los problemas que con más frecuencia ven los neurotólogos es el vértigo. Se entiende como tal al síntoma (ya que no se trata de un trastorno en sí sino que nos estaría indicando algún tipo de afectación o alteración del sistema vestibular) caracterizado por la presencia de mareos, problemas de equilibrio y orientación, malestar, sensación de que el mundo rata a nuestro alrededor o incluso desmayos.

3. Acúfenos y tinnitus

La percepción frecuente de sonidos a modo de zumbido o pitido provenientes del oído y que suelen dificultar la audición suelen ser motivo de consulta, que los neurotólogos pueden examinar para determinar sus causas.

4. Enfermedad de Ménière

La enfermedad de Ménière es una alteración caracterizada por problemas de equilibrio y audición las cuales se encuentran producidas por alteraciones en el laberinto. Es habitual que curse con mareos, tinnitus (ruidos como de rugido continuados) y sensaciones de malestar, pudiendo llegar el sujeto a la sordera. Las causas concretas son a día de hoy desconocidas y no existe una cura como tal, pero puede ser tratada de tal manera que quede controlada.

5. Parálisis facial

Aunque algo distinto de los anteriores, es posible encontrarnos con personas que padecen algún tipo de parálisis facial asociada a la lesión o pinzamiento de alguno de los pares craneales, nervios que también son estudiados desde la neurotología.

6. Tumores

También es posible que aparezcan diferentes tipos de tumores de distinto grado en las vías auditivas o en los nervios que conectan estas con el cerebro, o bien que algún tipo de tumor presione las vías nerviosas de estas áreas. Desde la neurotología también es posible contribuir a detectar estas neoplasias. Un ejemplo es el neurinoma del acústico.

7. Malformaciones

Además de todo lo anterior, también podemos encontrarnos con la presencia de distintos tipos de malformación, tanto a nivel congénito como adquirido (por ejemplo producto de accidentes).

A través de la neuroteología es posible observar el nivel de afectación de los sistemas auditivo y vestibular e incluso corregir mediante cirugía algunas afectaciones y malformaciones que dificulten su buen funcionamiento.

Referencias bibliográficas

  • Carmona, S. (2015). La otoneurología actual. Una perspectiva iberoamericana. Revista Mexicana de Comunicación, Audiología, Otoneurología y Foniatría, 4 (1).