Una de las grandes figuras de la antropología del siglo XX es la del investigador y profesor Marvin Harris. Este científico realizó aportaciones muy importantes en el estudio de las sociedades humanas desde una perspectiva materialista, siendo conocido por estudiar los fundamentos objetivos del desarrollo de diferentes prácticas culturales como por ejemplo la presencia de enfermedades, el grado de aridez de las zonas de cultivo, etc.

A través de esta biografía de Marvin Harris vamos a hacer un recorrido por la vida de este autor para conocer cuáles fueron los hitos más importantes en su carrera y su desarrollo como investigador.

Breve biografía de Marvin Harris

Marvin Harris nació en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, en el año 1927. Su infancia transcurrió durante la Gran Depresión, lo que unido a la debilitada economía familiar hizo que sus primeros años, en el barrio de Brooklyn, fueran bastante precarios. Su educación tuvo lugar en el conocido Erasmus Hall High School. Durante sus estudios en esta institución fue donde conoció a la que después sería su mujer, Madeline. Con ella contraería matrimonio y formaría una familia, de la que nacería su hija.

Con 18 años, Marvin Harris decidió alistarse, sirviendo en una unidad anfibia del ejército estadounidense durante un periodo de dos años, justo al final de la Segunda Guerra Mundial. A su regreso estudiaría en la Universidad de Columbia, donde recibiría su formación en antropología.

Su carrera sería fulgurante y tras sus estudios se convertiría en profesor de esa misma universidad, llegando incluso a presidir el departamento de antropología. Además de los propios estudios teóricos también trabajó en el terreno realizando investigaciones de campo en lugares del mundo tan diversos como la propia Nueva York (concretamente el barrio de Harlem del este), India, Ecuador, Brasil o Mozambique. A través de las investigaciones realizadas en estos lugares pudo desarrollar una gran obra teórica que exploraremos más adelante.

En la Universidad de Columbia impartió lecciones de antropología desde el año 1953 hasta el 1980, año en el que decidió trasladarse junto a su mujer a la ciudad de Gainesville, en Florida. Aquí continuó ejerciendo como profesor y también dedicó tiempo a escribir nuevas publicaciones además de a disfrutar de sus aficiones en compañía de su esposa. Marvin Harris pasó sus últimos años en Florida, donde falleció finalmente en el año 2001. Tenía 74 años.

Su vida en la universidad y trabajo de campo

El amor de Marvin Harris por la antropología surgió a raíz de los cursos de Charles Wagley a los que asistió, y que posteriormente sería el director de su tesis doctoral. Ya durante su doctorado realizó trabajos de campo en Brasil, lo que le permitió generar un importante material que culminaría en su obra Town and Country in Brazil. Incluso colaboró con las autoridades políticas encargadas de la educación en este país. Esta relación le llevó a volver en años venideros a impartir una serie de cursos.

Igualmente desarrolló investigaciones en otros lugares, como Chimborazo, en Ecuador. Pero la más importante para su desarrollo fue la que realizó en Mozambique, a finales de la década de los 50. En estos años el país estaba bajo la soberanía portuguesa. El trabajo de campo de Marvin Harris le llevó a comprobar cómo los portugueses sometían a los nativos a trabajos forzados. Estos hechos se recogen en su obra, "Portugal’s African Wards".

El presenciar estas situaciones supondría un cambio radical para Harris a varios niveles. Primero a nivel político, pues experimentaría un cambio en la visión del mundo que tenía hasta entonces. Pero también comenzaría a poner enfoques teóricos diferentes en sus trabajos venideros, pasando de un enfoque particularista-relativista a otro positivista y materialista.

Contribuciones teóricas a la antropología

A lo largo de la larga vida académica de Marvin Harris, fueron muchas sus aportaciones a la antropología. Vamos a conocer algunas de las más relevantes.

1. Teoría centralizadora: materialismo cultural

El cambio de perspectiva teórica que mencionábamos antes se plasmó en su libro, "El desarrollo de la Teoría Antropológica", donde Marvin Harris analiza las diferentes corrientes teóricas de su campo con la intención de unificarlas en una sola, que explicase la evolución social y cultural de nuestra especie a través de principios científicos. Este ambicioso proyecto fue materializado en la corriente bautizada como materialismo cultural.

El materialismo cultural divide a las sociedades en tres niveles diferentes, que serían infraestructura, estructura y superestructura. La infraestructura englobaría los factores que tienen que ver con la economía, la demografía, la tecnología o el propio ambiente. Es decir, las cuestiones referentes a la producción y a la reproducción.

La estructura, por su parte, sería el conjunto de formas acerca de la organización a nivel político y doméstico dentro de esta sociedad. Por último, la superestructura sería la parte más abstracta y tendría que ver con las creencias, los símbolos y los valores de este conjunto sociocultural en cuestión. Harris afirma que es la infraestructura el nivel que más peso tiene para el desarrollo de la sociedad, pero las tres están interrelacionadas.

2. Diferencia entre emic y etic

Durante los trabajos de campo, una de las técnicas que más utilizaba Marvin Harris (y los antropólogos en general) era la de la observación participante, por la cual el antropólogo se introduce dentro de una sociedad para conocerla mejor al mismo tiempo que participa con los diferentes miembros. De ese modo puede descubrir cómo viven, cómo actúan, en qué piensan, cómo se relacionan y todas las cuestiones relevantes para su estudio.

Pero con dicha técnica surge un problema, ya que existen dos puntos de vista de dicha observación, por un lado la de los propios miembros de la sociedad y por otro la del investigador. Es lo que se conoce como emic y etic, respectivamente. Aunque estos conceptos fueron acuñados por Kenneth Pike, Harris profundizó en ellos y concluyó que se necesitaban ambas visiones para acercarse a la explicación real del comportamiento de la sociedad en cuestión.

3. La importancia de la ciencia

Uno de los puntos en el que Marvin Harris puso más empeño fue en el de aportar siempre un enfoque científico a sus aportaciones teóricas a la antropología. De hecho, en algunas ediciones de su obra, El materialismo cultural, se añadió un subtítulo que simboliza bien la batalla de Harris: “la lucha por la ciencia de la cultura”. Su objetivo era superar los problemas que suponía el falsacionismo (teoría de Popper y Kuhn) para las ciencias sociales.

Para ello hace uso del falsacionismo sofisticado, un concepto que desarrolló previamente el filósofo y economista húngaro Imre Lakatos. Su planteamiento afirma que una teoría se puede considerar científica en cuanto a que es capaz de predecir nuevos hechos y a explicarlos, no solo a ellos sino a otros que ya constaban.

Sus teorías sobre fenómenos culturales

La prolífica obra de Marvin Harris le permitió analizar fenómenos culturales muy diversos, estableciendo teorías antropológicas sobre muchos de ellos. Algunos de sus trabajos más importantes giran en torno a los tabúes alimentarios de diferentes sociedades.

1. Tabúes alimentarios

Por ejemplo, en el caso de las poblaciones judías y musulmanas, su no consumo de carne de cerdo se explicaría porque la cría de este animal requiere de unas condiciones que no se dan en los ecosistemas originarios de estas culturas. Además, los cerdos no pueden ser utilizados como animales de tiro, ni para obtener otros recursos como la leche. Por ello era preferible criar a otros animales, por ejemplo rumiantes, que además no necesitasen las condiciones de humedad que son imprescindibles para el ganado porcino.

Otro de los tabúes más famosos es el que prohíbe a los hindúes sacrificar vacas y comérselas. La explicación en este caso vendría dada porque estos animales producen más recursos estando vivos que cuando mueren, ya que pueden servir para arar campos, para engendrar más ganado vacuno, generar leche o producir abono para los campos. En época de hambrunas a la población puede plantearse comérselas, por lo que un tabú religioso impediría que lo hicieran.

2. La guerra

Por otra parte, Marvin Harris considera que las situaciones bélicas entre diferentes sociedades de rango inferior al del Estado, son la consecuencia de la llegada de una época en la que los recursos empiezan a no ser suficientes para abastecer a toda la población. Esta teoría se opone a otras como la de Napoleon Chagnon, autor que defendía que era la agresividad de los hombres la que irremediablemente producía las guerras.

3. Evolución de la sociedad

En la obra La cultura norteamericana contemporánea, Marvin Harris estudia el salto que dicha sociedad experimentó, desde un nivel industrial a otro basado en el sector servicios. Uno de los fenómenos que centran este libro es la incorporación de la mujer al mundo laboral y las repercusiones a nivel sociocultural que este cambio de paradigma supuso. También explora el origen de los oligopolios y de la burocracia.

Finalmente, en la obra Nuestra Especie se centra en otras cuestiones de corte más moderno, como la sexualidad, las cuestiones de género y la desigualdad.

Referencias bibliográficas:

  • Burns, A. (2001). Marvin Harris, Making an impact in Mozambique and Brazil. The Guardian.
  • Marvin, H. (1997). Culture, people, nature: an introduction to general anthropology. Longman.
  • Marvin, H. (2005). Vacas, cerdos, guerras, y brujas: los enigmas de la cultura. Alianza.
  • Marvin, H. (1997). Nuestra especie. Alianza.