¿Cómo es la terapia cognitivo conductual online?

Un resumen sobre el funcionamiento de esta modalidad de intervención psicológica online.

Tomás Santa Cecilia

Tomás Santa Cecilia

¿Cómo es la terapia cognitivo conductual online?

A medida que se va expandiendo el uso de las nuevas tecnologías, también lo hace su versatilidad. Por fortuna, esto hace que, hoy en día, la psicoterapia llegue a cubrir necesidades a las que hace tan solo 15 años no llegaba, entre otras cosas.

La terapia cognitivo-conductual online es uno de los ejemplos más claros de este fenómeno: una de las formas más efectivas y adaptables de intervención psicológica puede ser utilizada en la atención a pacientes a través de videollamada, con resultados muy buenos y comparables a los de la terapia presencial.

En este artículo veremos en qué consiste exactamente esta forma de intervención psicoterapéutica a través de Internet, y cómo funciona.

¿Qué es la terapia cognitivo-conductual?

La terapia cognitivo-conductual es un modelo de intervención en pacientes que se basa en los fundamentos teórico-prácticos de la terapia conductual y de la psicología cognitiva surgida a finales de los años 60. Las ideas en las que se fundamenta son las siguientes.

1. Lo psicológico se divide en conducta y en procesos mentales

En primer lugar, la perspectiva cognitivo-conductual distingue los fenómenos psicológicos en procesos mentales, por un lado, y fenómenos conductuales, por el otro. Los primeros tienen que ver con la cognición (la manera de pensar) y las emociones, y lo segundo comprende las acciones que implican movimiento, y que pueden ser observadas por otras personas. Esta división no es radical; ambas dimensiones están conectadas, pero tienen sus propias lógicas.

2. Los procesos mentales son la causa de gran parte de las conductas, y viceversa

Lo que ocurre en nuestra mente tiene como consecuencia eventos objetivables que ocurren en nuestro cuerpo: gestos, posturas, acciones deliberadas, etc. Del mismo modo, la manera en la que nos comportamos de cara al exterior (y las consecuencias que esto genera a nuestro alrededor) afecta a cómo pensamos y sentimos.

3. Muchos problemas son debidos a los esquemas cognitivos

Quienes trabajamos a partir de la perspectiva cognitivo-conductual entendemos que parte de los problemas que afectan a la calidad de vida de los pacientes se deben a aspectos psicológicos latentes en la manera de pensar y de interpretar la realidad que la persona ha interiorizado, es decir, ha ido aprendiendo y ha hecho suyas (normalmente, de forma inconsciente).

Dicho e otro modo, desde esta perspectiva el malestar no viene solo de fuentes externas a la persona, sino también de fenómenos mentales privados, basados en algo así como el "discurso interno" del individuo.

4. La mejora del bienestar pasa por modificar la cognición y la conducta

Tal y como sugiere su nombre, la terapia cognitivo-conductual tiene dos focos de intervención: la dimensión conductual, compuesta por las acciones del individuo a la hora de interactuar con el entorno y con quienes lo rodean, y la parte cognitiva, constituida por creencias, patrones de pensamiento, marcos de interpretación de la realidad, etc.

Afortunadamente, ambas cosas pueden ser abordadas mediante la terapia cognitivo-conductual online, en cuyas sesiones los pacientes reciben tanto información teórica como entrenamiento práctico en varias técnicas psicológicas.

5. El cambio es gradual y requiere la generación de hábitos

La terapia cognitivo-conductual no es diferente del resto de intervenciones psicológicas cuya eficacia ha sido demostrada científicamente en el hecho de que no promete curaciones milagrosas en cuestión de minutos u horas: los cambios se producen en la escala temporal de los días y las semanas.

6. La terapia tiene un inicio y un final claros

La intervención psicológica no es para siempre. Una vez se llega a los objetivos establecidos en las primeras sesiones, la terapia termina.

¿Cómo funciona la psicoterapia cognitivo-conductual online?

La terapia cognitivo-conductual online no presenta diferencias significativas con su versión cara a cara en la consulta del psicólogo; el único cambio es el canal en el que se establece la comunicación: una videollamada en la que profesional y paciente se ven y se escuchan en tiempo real. Aclarado esto, veamos cómo se desarrolla.

Durante la primera etapa de la intervención el paciente habla acerca de su problema y da información acerca de lo que siente, lo que necesita y cómo vive, de manera que el terapeuta se haga una idea de sus características y de los contextos a los que suele exponerse esa persona.

Tras esto, el psicólogo establece una hipótesis acerca de cuál es o cuáles son los problemas a solucionar, crea un plan de acción y propone objetivos concretos. Todo esto se lo presenta al paciente, que da el visto bueno antes de pasar a la siguiente fase: la implantación del programa de modificación de comportamientos y de patrones psicológicos en general.

A partir de este punto, el profesional va ayudando al paciente de dos maneras. En primer lugar, le permite adoptar otros marcos de pensamiento y de interpretación de la realidad, para poder encontrar nuevas soluciones a sus problemas y nuevas fuentes de motivación, dejando atrás creencias que actuaban como lastre.

En segundo lugar, entrena al paciente en técnicas que le permitirán desarrollar formas de relacionarse con el entorno que son más adecuadas y que fomentan el equilibrio emocional; estas técnicas son variadas y las que vayan a utilizarse dependerán de los problemas del paciente, y de sus necesidades.

Con el paso de las semanas, el psicólogo va prosiguiendo con el entrenamiento, y a la vez da apoyo y resuelve dudas, a la vez que motiva al paciente al ir haciendo un seguimiento de sus progresos. Si aparecen problemas, puede modificar el plan que estructura la intervención, para que el paciente no se quede muy atrás. Finalmente, al llegar a los objetivos, se suele ofrecer la posibilidad de realizar sesiones más espaciadas para asegurar que se ha llegado a un modo de vida nuevo y estable, sin sufrir recaídas o involuciones.

¿Te interesa recibir asistencia psicológica online?

Tomás Santa Cecilia

Si crees que te puede beneficiar contar con apoyo profesional online por parte de un psicólogo, ponte en contacto conmigo. Soy psicólogo especializado en el modelo cognitivo-conductual y atiendo tanto de manera presencial en Madrid como a través de videollamada. Puedes ver mis datos de contacto en esta página.

Referencias bibliográficas:

  • Change, D. (2008). The Effectiveness of Telemental Health Applications. Canadian Journal of Psychiatry 53: pp. 769 – 778.
  • González-Peña, P., Torres, R., Del Barrio, V., y Olmedo, M. (2017). Uso de la tecnología en la práctica psicológica en España. Infocop.
  • Gratzer, D. y Khalid-Khan, F. (2016). Internet-delivered cognitive behavioural therapy in the treatment of psychiatric illness. CMAJ, 188(4) pp. 263 – 272.
Tomás Santa Cecilia

Tomás Santa Cecilia

Psicólogo

Madrid

Terapia online

Ver perfil

Tomás Santa Cecilia es psicólogo, consultor, formador y Director de CECOPS Centro de Consultoría Psicológica. Es Licenciado en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid, Máster Profesional en Psicología Cognitivo Conductial Avanzada (Albor-Cohs) y Miembro de The New York Academy of Sciences y de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS) entre otras cosas. Trabaja desde el Análisis Conductual Aplicado y la Terapia Cognitivo-Conductual.

¿Eres psicólogo?

Date de alta en nuestro directorio de profesionales