En nuestro artículo “Las 15 fobias más raras que existen” nos hacíamos eco de las fobias más extrañas que pueden llegar a sufrir algunos individuos. Sin duda, una de las fobias más atípicas y curiosas es la hipopotomonstrosesquipedaliofobia o fobia a las palabras largas. Y es que las personas que sufren esta fobia deben sentir un gran malestar con solo oír el nombre del trastorno que padecen.

Como con todas las fobias, la hipopotomonstrosesquipedaliofobia es un miedo irracional, que provoca un gran malestar y causa que aquellos afectados con esta patología tiendan a evitar aquellas situaciones en las que entran en contacto con el estímulo fóbico, es decir, las palabras largas.

Una fobia muy extraña

Lo cierto es que esta fobia es poco frecuente, igual que otras fobias extrañas como la arachibutyrophobia, que es el miedo a que la mantequilla de maní se pegue al paladar, y que puede aparecer, por ejemplo, cuando un niño está apunto de ahogarse por comer unas tostadas de mantequilla de maní.

Este tipo de fobias, que están causadas por un estímulos concretos, reciben el nombre de fobias específicas. Estas incluyen: el miedo a las arañas o aracnofobia, el miedo a los payasos o coulrofobia o el miedo a volar o aerofobia, entre otras.

El condicionamiento clásico y su relación con las fobias

El miedo es una emoción que puede ser adaptativa igual que la ansiedad; sin embargo, el miedo no siempre tiene una causa objetiva y real, pues las personas son capaces de desarrollar un miedo irracional a prácticamente todo lo que puede ser percibido o imaginado: payasos, arañas, alimentos, etc.

Las fobias suelen aprenderse, es decir, que de manera inconsciente podemos asociar un estímulo (que originalmente no nos producía miedo) a una emoción negativa. Esto puede darse debido a la intensidad de la emoción negativa, que convierte ese estímulo originalmente neutro en un estímulo fóbico. Si sufrimos una fobia, cada vez que vemos el estímulo temido o lo imaginamos sentimos un intenso malestar, que es causa un aprendizaje asociativo llamado condicionamiento clásico.

Causas de la hipopotomonstrosesquipedaliofobia

Generalmente, la hipopotomonstrosesquipedaliofobia se presenta en personas que han sufrido un trauma infantil relacionado con palabras largas. Puede ser que hayan tenido una mala experiencia en un concurso de ortografía, o hayan pasado una gran vergüenza delante de la clase cuando se les había pedido leer una palabra que no entendían o no podían pronunciar bien. Un evento traumático como este es suficiente para iniciar el desarrollo de una fobia.

Las investigaciones dejan claro que el aprendizaje asociativo está detrás de las fobias, ya sea de manera directa o indirecta (por ejemplo, al ver un película sobre payasos asesinos y desarrollar la fobia a los payasos), aunque también hay quien afirma que los genes juegan un papel determinante, pues algunas personas son más propensas que otras a sufrir trastornos fóbicos.

Síntomas

Las fobias pertenecen al grupo de trastornos de ansiedad, pues el miedo irracional causa un gran malestar y las personas que padecen estas patologías sufren mucho. Este sufrimiento es tal que tienden a evitar las situaciones, objetos y pensamientos temidos.

Por tanto, la sintomatología de las fobias se caracteriza por un gran temor o pánico, acompañado de un gran sentimiento de angustia, ansiedad y malestar, que puede hacer que la persona sienta dolor de estómago, dolor de cabeza, pulso acelerado, etcétera. Cuando el sujeto tiene que afrontar una situación en la que, por ejemplo, tiene que pronunciar una palabra larga, intentará no tener que enfrentarse a ese estímulo temido para evitar sentirse mal.

La gran mayoría de fobias comparten síntomas físicos, cognitivos y conductuales. En resumen, son los que se muestran a continuación:

  • Pulso acelerado y aumento de la frecuencia cardíaca
  • Sensación de falta de aire y ahogo. Hiperventilación
  • Exceso de sudor
  • Ansiedad y angustia
  • Boca seca
  • Pensamientos catastróficos
  • Pérdida de la concentración y desorientación
  • Gran miedo o terror
  • Malestar estomacal
  • Dolor de cabeza y tensión muscular
  • Evitación del estímulo temido

Tratamiento

El tratamiento de esta fobia es igual al de otros trastornos fóbicos. Pueden utilizarse diferentes métodos, por ejemplo, la hipnosis o el mindfulness, este último para aceptar la propia experiencia como persona que sufre una fobia y, de esta manera, reducir la intensidad de los síntomas. Sin embargo, las técnicas más empleadas para el tratamiento de las fobias pertenecen a la terapia cognitiva conductual, que ayudan a afrontar las situaciones temidas y sustituir los pensamientos irracionales por unos más adaptativos.

Las técnicas expositivas son las más empleadas, concretamente la desensibilización sistemática. Este método consiste en que el paciente se exponga de manera gradual al estímulo fóbico y, a la vez, adquiera habilidades de afrontamiento más útiles. Gracias a las diferentes sesiones terapéuticas, el paciente va afrontando el estímulo fóbico, y poco a poco puede ir pronunciando esas palabras que antes le producían una gran ansiedad. 

Otras técnicas fundamentales del tratamiento son las técnicas de relajación y respiración. Además,, aquellas personas que padecen casos más graves pueden consumir algunos fármacos (si así lo aconseja terapeuta o psiquiatra) para reducir la ansiedad, pero siempre en combinación con la terapia psicológica.

Las nuevas tecnologías aplicadas al tratamiento de los trastornos fóbicos

Las técnicas cognitivo conductuales llevan aplicándose varias décadas para el tratamiento de las fobias, pero las nuevas tecnologías también comienzan a tener protagonismo como terapia psicológica. La realidad virtual y la realidad aumentada ha resultado ser muy efectiva para el tratamiento de fobias, puesto que permiten simular aquellos estímulos fóbicos a los que los pacientes temen. La realidad virtual por ejemplo, puede ser útil para que el paciente se encuentre en una habitación en la que cada vez aparecen arañas más grandes, lo que pertenecería a la terapia expositiva.

En los últimos años, además, están apareciendo aplicaciones para móviles destinadas al tratamiento de las fobias. Puedes saber más sobre estas apps en nuestro artículo: “8 apps para tratar fobias y miedos desde tu smartphone