Un tipo de trastorno fóbico relacionado con el parto. Unsplash.

El embarazo y el momento del parto en las mujeres son procesos biológicos y naturales. Sin embargo, es normal que a veces causen cierto respeto o miedo, especialmente el momento del parto. Cuando este miedo, pero, se vuelve intenso y desproporcionado, hablamos de una fobia específica: la locquiofobia.

En este artículo conoceremos en qué consiste exactamente esta fobia, con qué otros miedos se relaciona, qué dos tipos existen y qué repercusiones tiene. Hablaremos finalmente de sus síntomas, causas y posibles tratamientos.

Locquiofobia: ¿qué es?

Etimológicamente, la palabra “locquiofobia” proviene del término griego “tokos”, que significa “nacimiento”, y del término “phobos”, que significa “miedo”.

La locquiofobia, también denominada tocofobia, es un tipo de fobia específica que consiste en el miedo intenso a parir o dar a luz; esta fobia se traduce en un miedo o una ansiedad asociada al momento de dar a luz a un bebé de forma natural, y se relaciona con el miedo al dolor (especialmente en madres primerizas) y con el miedo a complicaciones (sobre todo en madres que han tenido experiencias traumáticas anteriormente durante el parto).

También se relaciona con el temor a que el bebé sufra o nazca con alguna malformación, aunque en la locquiofobia el temor en sí se dirige especialmente al “momento de parir”. Por otro lado, la locquiofobia se puede acentuar en momentos cercanos al parto.

Para prevenir o tratar la locquiofobia muchas veces se recurre a programar el parto con antelación y mediante una cesárea.

Recordemos que las fobias específicas son trastornos de ansiedad (clasificadas como tal en el DSM-5 [Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales]), y que por ello los síntomas se relacionan mucho con sintomatología ansiosa, incluyendo nervios, irritabilidad, sobreexcitación, mareos, etc.

Síntomas

Vamos a ver en qué consisten los síntomas de la locquiofobia:

1. Miedo intenso a parir

El principal síntoma de la locquiofobia, como en toda fobia específica, consiste en la existencia de un miedo (o ansiedad) irracional, intenso, persistente y desproporcionado ante el hecho de parir, que padecen algunas mujeres en estado de embarazo o no (especialmente las que no lo están, que evitan quedarse embarazadas).

2. Miedo al embarazo

A veces la locquiofobia puede incluir también el miedo en sí a estar gestando un bebé, aunque se relaciona sobre todo con el momento del parto. El miedo muchas veces se traduce en nerviosismo, irritabilidad, angustia, malestar, temor, etc.

Este miedo puede abarcar tanto el período de gestación como el periodo o momento del parto; la madre siente miedo a que llegue el momento de parir, y especialmente miedo a sufrir o a sentir un dolor que no pueda soportar.

3. Conductas de evitación

Por otro lado, la persona con locquiofobia presenta también conductas de evitación, en este caso de situaciones que le recuerden el momento del parto (si ya está embarazada) o de situaciones, personas u objetos relacionados con la posibilidad de quedarse embarazada (como por ejemplo ver otras mujeres embarazadas).

4. Funcionamiento alterado

La sintomatología global de la locquiofobia (especialmente el miedo intenso) debe durar un mínimo de 6 meses para poder diagnosticarse como tal, y el funcionamiento diario de la afectada debe estar significativamente alterado (debido a los síntomas).

5. Otros síntomas

Otros síntomas asociados a la locquiofobia son la aparición de pesadillas, síntomas depresivos, ansiedad acentuada, dificultades para concentrarse o para pensar, náuseas e incluso ataques de pánico. Es muy importante prevenir y tratar estos síntomas para evitar que el bebé (en caso de que ya se esté gestando) también sufra.

Tipos

Existen dos tipos de locquiofobia: la primaria y la secundaria.

1. Primaria

La locquiofobia primaria es aquella que padecen las mujeres primerizas, que nunca antes han dado a luz.

Típicamente estas mujeres, en caso de no estar embarazadas, desean tener hijos, pero el momento del parto les asusta tanto que retrasan el momento o simplemente no intentan quedarse embarazadas. En el caso de sí estar embarazadas, sienten ese miedo a lo largo del embarazo y especialmente en las últimas etapas del mismo.

2. Secundaria

El segundo tipo de locquiofobia es la secundaria. Se trata de aquellas mujeres que ya no son primerizas, es decir, que ya han tenido hijos, y que tuvieron una experiencia traumática durante el parto (debido a complicaciones, problemas, etc.). Esta mala experiencia les ocasionó una especie de trauma, además de posibles síntomas dolorosos, y es por ello que temen volver a pasar por lo mismo.

Así, generalmente estas mujeres temen volver a quedarse embarazadas y por eso lo evitan, aunque también puede surgir la locquiofobia en mujeres que vuelven a estar embarazadas y que ya han tenido hijos (siendo este segundo caso más raro).

Efectos en la calidad de vida

Generalmente, las mujeres que padecen locquiofobia acaban escogiendo la opción vital de no tener hijos (al menos concibiendo un hijo de forma natural).

Esta decisión basada en una limitación puede afectar a su terreno afectivo y sentimental (en las relaciones de pareja), si sus parejas quieren tener hijos y ellas no. También puede ocurrir que estas mujeres recurran a otras alternativas, como por el ejemplo la adopción, a fin de evitar el proceso de embarazo y/o parto.

Causas

Las causa de la locquiofobia pueden ser diversas. Como ya hemos adelantado, una de las más comunes es una experiencia traumática previa ocurrida en el momento de parir (en madres no primerizas). Esta experiencia puede haber incluido complicaciones para el bebé o para la propia madre, malformaciones en el bebé, un dolor insoportable en el momento de parir, etc. Se trata de la causa más común en la locquiofobia secundaria.

Sin embargo, la locquiofobia también puede surgir a raíz de observar a otras madres sufriendo durante el embarazo o en el momento del parto, a raíz de escuchar historias traumáticas de otras mujeres, por ejemplo (aprendizaje vicario).

También puede estar relacionada con mitos y leyendas asociadas al momento del parto, que acaban ocasionando en la persona que padece la fobia, creencias erróneas o distorsionadas del momento de dar a luz.

Tratamiento

El tratamiento de la locquiofobia, en mujeres que ya están embarazadas, consiste en programar un parto por cesárea con suficiente antelación para que la mujer se sienta tranquila y sin riesgos. Sin embargo, previamente a ello también se puede recurrir a la terapia psicológica, a través de técnicas de reestructuración, que permitan eliminar las creencias erróneas relacionadas con el momento de parir.

Estas técnicas (junto a la terapia cognitiva en sí) también permitirán que la mujer aprenda a escuchar sus miedos y entienda de dónde proceden y en qué se fundamentan.

Se buscará que la paciente acabe sustituyendo sus pensamientos disfuncionales por otros más positivos y realistas. Además, será importante acompañar a la mujer para que pueda concebir el momento del parto como un proceso natural que, en caso de complicarse, podrá disponer de profesionales médicos y de los recursos adecuados para solventar cualquier posible problema.

En cuanto a posibles tratamientos farmacológicos, se podrá acudir a ansiolíticos y/o antidepresivos (que ayuden a paliar la ansiedad existente y los posibles síntomas depresivos comórbidos) siempre y cuando esto no afecte a la salud del bebé, y exclusivamente bajo prescripción médica de un profesional.

Referencias bibliográficas:

  • American Psychiatric Association (APA) (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid. Panamericana.
  • Belloch, A., Sandín, B. y Ramos, F. (2010). Manual de Psicopatología. Volumen I y II. Madrid: McGraw-Hill.
  • Medina, V. (2018). ¿Habéis oído hablar de tocofobia o miedo a dar a luz? Miedo profundo de la embarazada al momento del parto. Guíainfantil.com.