Una teoría propuesta por Paul M. Salkovskis. Unsplash.

El Trastorno Obsesivo-Compulsivo o TOC es un problema que genera gran sufrimiento y angustia a quien lo padece y que resulta altamente invalidante.

Analizar cómo y por qué aparece el TOC es algo necesario para entenderlo y poder desarrollar tratamientos que permitan superarlo o al menos reducir los síntomas. Y entre las múltiples teorías que intentan explicar su funcionamiento, podemos encontrar la teoría de Salkovskis sobre el TOC. Veamos en qué consiste.

El Trastorno Obsesivo-Compulsivo

Se entiende por Trastorno Obsesivo-Compulsivo o TOC a un tipo de trastorno o alteración psíquica profundamente vinculado a los trastornos de la ansiedad, que se caracteriza por la experimentación de pensamientos intrusivos, recurrentes, incontrolables y egodistónicos que generan un gran nivel de ansiedad y malestar a quien los padece al encontrarlos inaceptables o indeseables, si bien dichos pensamientos son percibidos como propios.

Estos pensamientos intrusivos reciben el nombre de obsesiones, las cuales la persona hace grandes esfuerzos por evitar o eliminar de su pensamiento. Precisamente debido a estos esfuerzos y al mantenimiento de la atención dirigida a no tener dichos pensamientos, se facilita la reaparición en la psique del pensamiento obsesivo.

Si bien no ocurre en todos los casos, a menudo los pensamientos obsesivos generan tal nivel de ansiedad que el sujeto acaba por realizar algún tipo de ritual sea físico o mental con tal de disminuir su malestar o bien para evitar que su pensamiento tenga consecuencias. Estos actos son las llamadas compulsiones.

A menudo estos comportamientos no tienen una vinculación directa con lo que la persona intenta evitar o resultan exagerados para la conexión que podrían tener, y es frecuente que el propio sujeto considere dicho ritual como algo absurdo pero que necesita hacer.

Síntomas

El TOC es un Trastorno que puede llegar a resultar muy invalidante, dado que la persona utiliza grandes cantidades de tiempo en intentar controlar sus pensamientos o realizar los rituales. Suele generar gran sufrimiento ya que la persona suele tener un elevado nivel de hiper-responsabilidad y sensación de culpa por sus pensamientos, además de un elevado nivel de incertidumbre y duda.

No es infrecuente que el desgaste que genera el estar constantemente intentando controlar los pensamientos y evitar la ansiedad acabe provocando sintomatología de tipo depresivo. Además de ello la persona suele tener dificultades para concentrarse y puede ver disminuido su rendimiento, algo que puede llevar a tener problemas académicos, laborales y sociales.

Las causas del Trastorno Obsesivo-Compulsivo no están aún totalmente claras, si bien existen diversas hipótesis y teorías que pretenden explicar el porqué de su surgimiento.

Una educación excesivamente rígida o sobreprotectora, la presencia de una biología predisponente, la inhibición de los impulsos y deseos, la fusión pensamiento-acción y aspectos como la hiper-responsabilidad son algunos de los factores que pueden influir en su aparición. Y una de la teorías que intentan explicar cómo un pensamiento llega a volverse obsesivo la encontramos en la teoría de Salkovskis sobre el TOC.

La teoría de Salkovskis sobre el TOC

De entre las múltiples teorías que intentan explicar cómo aparece y se mantiene el Trastorno obsesivo, una de las teorías cognitivas más conocidas y relevantes es la teoría de Salkovskis y sus colaboradores.

La teoría de Salkovskis propone que las obsesiones desencadenan pensamientos automáticos respecto a la propia responsabilidad con respecto al control del pensamiento.

El autor sostiene que una de las principales causas del Trastorno Obsesivo-Compulsivo es la existencia de hiperresponsabilidad, hasta el punto de considerar que la propia persona tiene el poder de producir o prever resultados negativos y que resulta primordial actuar para evitarlos.

La existencia de un pensamiento que se considera inaceptable despierta en el sujeto la angustia y la ansiedad al considerar que es responsable del algo que lo envilece, aún si lo pensado no tiene porqué ocurrir. Las compulsiones buscan impedir ser responsable de que los pensamientos puedan tener repercusiones negativas (generalmente catastróficas) para los demás.

Se establece que en el día a día todos tenemos pensamientos intrusivos negativos y aversivos tan extremos como los que pueden llegar a volverse obsesivos, pero que en la mayoría de los casos son aceptados como consistentes o meramente circunstanciales, no dándoles importancia.

Las personas con TOC encuentran dichos pensamientos** inaceptables y punibles**, de tal manera que surge en ellos la ansiedad y el malestar por el hecho de haberlos tenido.

Así, un factor primordial para que aparezca la ansiedad no es solo el propio pensamiento sino la valoración que se tenga del propio pensamiento intrusivo. Será esta valoración la que hará que provoque que el pensamiento obsesivo se vuelva recurrente y persistente en vez de desvanecerse, al generar pensamientos automáticos respecto a dicho pensamiento.

En el caso de las personas con TOC, estos pensamientos van a ser de responsabilidad sobre lo que las obsesiones puedan generar, y serán ellos los que acaban por hacer que la persona sienta ansiedad y malestar.

Creencias e hiperresponsabilidad como factores clave

Entre las creencias de las cuales parte una persona con Trastorno obsesivo y que terminan por facilitar y ayudar a lograr que la persona interprete que tiene la responsabilidad de controlar su pensamiento, podemos encontrar la idea de que no lograr impedir daños a los demás (o a uno mismo) es lo mismo que generarlos.

También es común la creencia de que no hacer la compulsión equivale a desear o no impedir que el contenido del pensamiento se haga realidad, y la de que pensar algo equivale a hacerlo (al menos a nivel moral) o la de que es necesario controlar el propio pensamiento, sin que haya nada que pueda disminuir dicha responsabilidad.

El origen de estas creencias no está predeterminado, pero generalmente se atribuye al conjunto de aprendizajes y vivencias que el sujeto ha tenido a lo largo de su vida. Los modelos parentales y el estilo de crianza son algunos de los aspectos más relevantes, especialmente si han sido rígidos o excesivamente sobreprotectores. También la existencia de acoso escolar, o vivencias que hagan que el menor sienta la necesidad de reprimir y controlar sus instintos y pensamientos, pueden ser factores de riesgo.

Con excepciones

Si bien Salkovskis establece en su teoría que un factor primordial en la génesis del TOC pasa por la presencia de hiperresponsabilidad, lo cierto es que también reconoce que existen obsesiones que no se encuentran vinculadas a dicha sensación, y que aunque infrecuentes existen casos en que el ritual en cuestión puede volverse menos egodistónico o incluso sentirse como placenteros.

Ahora bien, establece que estos casos van a ser por lo general casos de larga evolución en la que existen compulsiones que rebajan en gran medida la ansiedad y en los que no existe resistencia al pensamiento o al ritual.

Referencias bibliográficas:

  • American Psychiatric Association. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Quinta edición. DSM-V. Masson, Barcelona.
  • Belloch, Sandín y Ramos (2008). Manual de Psicopatología. McGraw-Hill. Madrid.
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  • Salkovskis, P.M. (1985). Obsessional and compulsive problems: A cognitive behavioral analysis. Behaviour Research and Therapy, 23, 571-583.
  • Salkovskis, P.M. (1999). Understanding and treating obsessive-compulsive
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  • Vallejo, M.A. (2001). Tratamientos psicológicos eficaces para el trastorno obsesivo compulsivo. Psicothema, 13 (3): 419-427.