¿Cómo es el tratamiento psicológico del juego compulsivo y la ludopatía?

Los pilares de la terapia para el juego patológico, sus fases y los formatos disponibles.

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Aunque la palabra “juego” suela estar asociada a experiencias agradables y, en general, al mundo del ocio, lo cierto es que este tipo de experiencias pueden estar ligadas a los problemas de salud mental. Un claro ejemplo de ello lo tenemos en los casos de ludopatía y juego compulsivo, los cuales llevan a la persona a sentir una necesidad irresistible de participar en ciertos juegos.

Por suerte, en la actualidad existen recursos terapéuticos eficaces para dar solución a estas alteraciones, siempre y cuando la persona busque ayuda profesional. A continuación explicamos cómo es el tratamiento psicológico del juego compulsivo y la ludopatía, en qué pilares se apoya y qué formatos existen, tanto si vives en Latinoamérica como en España.

¿Qué son la ludopatía y el juego compulsivo?

El juego patológico, conocido también como ludopatía, es un trastorno psicológico perteneciente a la categoría de las adicciones comportamentales, y que se caracteriza por una necesidad irrefrenable de participar en juegos de azar con mucha frecuencia, sufriendo un intenso malestar si no se llega a saciarla cuanto antes, y que da lugar a una sensación de pérdida de control sobre las propias acciones.

Por su lado, el concepto de “juego compulsivo” está mucho menos definido y, de hecho, técnicamente no está definido como una psicopatología, algo que sí pasa con el juego patológico, como hemos visto. Debido a esta ambigüedad, este término puede ser utilizado de tres maneras diferentes.

En primer lugar, a veces se habla acerca del juego compulsivo utilizando esta denominación como si se tratase de un sinónimo de juego patológico, aunque esto resulte inexacto y poco recomendable para evitar confusiones. El motivo por el que en ocasiones se prefiere utilizar este término puede ser que “juego compulsivo” puede resultar más fácil de entender al hacer referencia a los problemas para controlar la propia conducta, mientras que la palabra “patológico” resulta más abstracta y genérica.

En segundo lugar, puede hacer referencia a una posible adicción comportamental no hacia los juegos de azar, sino hacia los videojuegos. Ahora bien, actualmente aún existe debate acerca de si técnicamente este tipo de alteración forma parte de la categoría de las adicciones o, por el contrario, debería formar parte de otra, como por ejemplo los trastornos del control de impulsos (la cual anteriormente contenía la ludopatía).

Y en tercer lugar, el término de “juego compulsivo” puede ser usado para referirse a problemas psicológicos diversos que no encajan con ninguna categoría diagnóstica concreta, pero que cumplen con características en común: perjudican a la calidad de vida de la persona, y se basan en una serie de problemas para contener las ganas de participar en juegos. Hay que tener en cuenta que incluso si no vienen descritos con claridad en los manuales diagnósticos, los patrones de conducta que producen malestar son un motivo más que justificado para tomárselo en serio y acudir a terapia.

Si todavía no tienes claro si tu forma de jugar es un problema, puedes orientarte con el test de ludopatía PGSI y comentar el resultado con un profesional.

¿En qué consiste el tratamiento de la ludopatía?

El tratamiento de la ludopatía es sobre todo psicológico. Suele basarse en la terapia cognitivo-conductual, que ayuda a identificar los desencadenantes del juego, a cuestionar las creencias erróneas sobre el azar, a manejar la ansiedad sin apostar, a controlar el acceso al dinero y a los lugares de juego, y a prevenir las recaídas. Con frecuencia se combina con la entrevista motivacional, la terapia de grupo y la participación de la familia, y, cuando hay depresión, ansiedad intensa u otras adicciones, con atención psiquiátrica.

Aunque tal y como hemos visto estos dos conceptos se solapan solo en parte, en la práctica, ambos tipos de alteraciones psicológicas presentan muchas características en común, sobre todo en lo relativo a los problemas para controlar lo que hacemos. Es por ello que si bien la terapia es, por definición, un proceso personalizado y adaptado a las particularidades y necesidades de cada paciente y de su contexto, se puede decir que hay una serie de funciones que tienen lugar al atender en psicoterapia a los pacientes que han desarrollado esta clase de alteraciones.

Teniendo en cuenta esto, aquí encontrarás un resumen de los pilares en los que se basa la intervención psicoterapéutica ante casos de juego patológico o juego compulsivo.

1. Identificación de los desencadenantes

Después de explorar cada caso particular, los terapeutas ayudan a los pacientes que sufren esta clase de problemas a identificar aquellos procesos psicológicos internos que suelen anteceder a la aparición de la necesidad de jugar inmediatamente. De esta manera se detiene “en seco” la cadena de acontecimientos que lleva hacia las recaídas, como por ejemplo las excusas que esas personas se ponen para sí mismas (para justificar la recaída).

2. Entrenamiento en técnicas de relajación

El malestar generado por no ceder a las ganas de jugar suele dar lugar a una subida relativamente rápida de los niveles de ansiedad y estrés; por suerte, existen técnicas de relajación que ayudan a mitigar este fenómeno y restaurar, en parte, el nivel de activación del sistema nervioso de la persona. Además, algunas de ellas son relativamente fáciles de aplicar y pueden ser realizadas en pocos minutos.

3. Terapia de grupo

La terapia de grupo es una modalidad de psicoterapia muy útil en pacientes que sufren adicciones. Estas sesiones en las que participan varias personas con problemas similares generan un contexto en el que se potencia la motivación mutua entre sus miembros, la expresión y comprensión de lo que les genera malestar, y la posibilidad de crear redes de apoyo y de ejemplo en las que es fácil sentirse escuchado y tener en cuenta lo que hacen otros referentes. Fuera de la consulta, los grupos de ayuda mutua como Jugadores Anónimos, presentes en varios países de Latinoamérica y también en formato virtual, pueden complementar este trabajo.

4. Entrenamiento en exposición a situaciones de juego

Para preparar a la persona a no recaer constantemente en las sesiones de juego hacia las que ha desarrollado dependencia, se la ayuda a prever el tipo de situaciones en las que puede aparecer la tentación y a gestionar los sentimientos que eso le genera. En el caso de las apuestas online, esto incluye el móvil, la publicidad de las casas de apuestas y los partidos de fútbol, y suele acompañarse de medidas como la autoexclusión y el bloqueo de pagos a sitios de juego.

5. Desarrollo de hábitos ligados a otras fuentes de gratificación

Otra parte muy importante de la terapia consiste no ya en combatir las ganas de caer en el juego constantemente, sino en involucrarse en otros patrones de comportamiento que sean saludables y que permitan “desenganchar” la atención de esas rutinas ligadas a la dependencia. Por ello, se ayuda a los pacientes a gestionar su tiempo y a incluir en su horario actividades gratificantes y motivadoras adaptadas a sus intereses.

6. Cooperación y comunicación con los familiares

Allí donde sea posible, se ayuda a los miembros de la familia a entender lo que está pasando durante el proceso de terapia y a poner de su parte para ayudar al paciente en aquellas situaciones en las que el terapeuta no esté presente. Esto incluye, a menudo, acordar cómo se van a gestionar el dinero y las deudas durante los primeros meses.

Fases habituales del tratamiento

Cada proceso es distinto, pero muchas intervenciones siguen un recorrido parecido:

  • Evaluación. El profesional explora la historia de juego, las deudas, el estado de ánimo y si hay otras adicciones o problemas de salud mental, y se acuerdan los objetivos.

  • Estabilización. Se ponen barreras al juego (autoexclusión, control del dinero, bloqueo de aplicaciones) y se trabaja la ansiedad de las primeras semanas sin apostar.

  • Cambio. Se abordan los desencadenantes, las creencias erróneas sobre el azar y las emociones que el juego servía para tapar, y se construyen alternativas.

  • Mantenimiento. Se prepara un plan de prevención de recaídas y se espacian las sesiones, porque la vulnerabilidad al juego puede mantenerse durante mucho tiempo.

Formatos de tratamiento: presencial, online y residencial

La mayoría de las personas hacen el tratamiento de forma ambulatoria, con sesiones periódicas con un psicólogo. La terapia online es una buena opción cuando no hay especialistas cerca o cuesta encontrar tiempo para desplazarse, y en los casos más graves, o cuando hay otras adicciones, existen centros con programas intensivos o residenciales.

Si buscas un especialista, en Psicología y Mente tenemos selecciones de psicólogos expertos en ludopatía en Argentina, Colombia, Perú, Ecuador y Uruguay, además de clínicas de ludopatía online.

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José Luis Martín Sánchez

José Luis Martín Sánchez

Psicoterapeuta

Profesional verificado
Sevilla
Terapia online

Serie: Ludopatía y apuestas

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  • American Psychiatric Association (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). Arlington, VA: American Psychiatric Publishing.
  • Eades, J. (2003). Gambling Addiction: The Problem, the Pain, and the Path to Recovery. Vine Books.
  • Echeburúa, E., Salaberría, K. y Cruz-Sáez, M. (2014). Nuevos retos en el tratamiento del juego patológico. Terapia Psicológica, 32(1), 31-40.
  • Vorvick, L.; Merrill, M. (2010). Pathological Gambling. University of Maryland Medical Center.

Preguntas frecuentes

La terapia cognitivo-conductual es la que cuenta con más respaldo. Trabaja los desencadenantes del juego, las creencias erróneas sobre el azar, el control de estímulos y la prevención de recaídas, y a menudo se combina con la entrevista motivacional y la terapia de grupo.

Depende de la gravedad del problema y de si hay otros trastornos asociados. Tras una fase más intensa, las sesiones se espacian y se mantiene un plan de prevención de recaídas durante bastante tiempo.

Sí. La terapia online es una buena opción cuando no hay especialistas cerca o cuesta desplazarse, y permite trabajar las mismas técnicas que en la consulta presencial.

En la mayoría de los casos no. El tratamiento suele ser ambulatorio, y los programas intensivos o residenciales se reservan para casos graves o cuando hay otras adicciones.

Sí, y suele ser útil. Allí donde es posible, se ayuda a la familia a entender el proceso, a apoyar al paciente fuera de las sesiones y a acordar cómo se gestionan el dinero y las deudas.

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Centro Terapéutico Liberadict. (2022, noviembre 23). ¿Cómo es el tratamiento psicológico del juego compulsivo y la ludopatía?. Portal Psicología y Mente. https://psicologiaymente.com/clinica/tratamiento-psicologico-juego-compulsivo-y-ludopatia

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