En los medios de comunicación se suele oír, con mucha frecuencia, la expresión de Índice de Desarrollo Humano, sobre todo cuando se habla de países europeos extremadamente ricos, como Noruega y Suiza, o países muy pobres, mayormente en África.

Esto puede hacernos pensar que esto es un indicador sobre la riqueza de un país, pero esta idea no es del todo correcta.

En el Índice de Desarrollo Humano se tienen en cuenta diferentes factores que se consideran necesarios para que las personas vivan plenamente en el país que les ha tocado vivir. A continuación veremos en más profundidad este concepto, en qué se basa, cómo se calcula y qué críticas ha recibido.

¿Qué es el Índice de Desarrollo Humano?

El índice de Desarrollo Humano (IDH) es un indicador nacido de la mano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que sirve para evaluar cómo de desarrollada está una sociedad. Consiste en una medida aritmética que sintetiza los avances e hitos de cada país que le llevan a disponer de una mejor sociedad, analizados en base a tres dimensiones principales: esperanza, educación y riqueza económica.

El principal objetivo de este indicador es el de obtener datos objetivos sobre el nivel de vida que hay en cada país del mundo para, de esta forma, detectar posibles carencias y dirigir futuros programas de ayuda internacional en la resolución de las mismas. Entre estas ayudas puede contar el ofrecer recursos monetarios para activar la economía, además de ayudar al país en la dotación de estructuras educativas y sanitarias para mejorar el nivel cultural y sanitario de la población.

Los orígenes del concepto lo tenemos en 1990, año en el que Mahbub ul Haq lanzó el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Este programa no únicamente pretendía tener en cuenta factores puramente económicos correspondientes a la riqueza de un país, sino que, también, qué políticas aplica el estado que estén centradas en las personas, especialmente en cuanto a calidad de vida y educación se refiere.

¿Qué se entiende por desarrollo humano?

Se entiende por desarrollo humano el proceso por el que pasa una sociedad cuando en ésta hay mejoras en las condiciones de vida de sus ciudadanos. Estas mejoras no únicamente implican un incremento en los bienes de los que disponen, los cuales, indudablemente, les van a ayudar a satisfacer sus necesidades básicas como pueden ser alimentación, vivienda y transporte.

Implica, también, la creación de un entorno en el que se respeten los derechos humanos de todos y cada uno de los ciudadanos residentes en el país, su derecho a la educación y al tener una vida digna. Así pues, un mayor desarrollo humano puede entenderse como sinónimo de un alto grado de libertad y cantidad de opciones que se dispongan para ser o hacer lo que se desee.

Las dimensiones del índice de desarrollo humano

Como ya hemos comentado, este índice se fundamenta en tres dimensiones, consideradas como factores que determinan que una sociedad esté plenamente desarrollada o no.

1. Esperanza de vida

Esta medida está fundamentada, básicamente, en la cantidad de años promedio que se espera que una persona vaya a vivir por haber nacido y habitado en su país. Dentro de esta medida también se contabiliza el tener acceso a servicios sanitarios adecuados que faciliten el poder vivir una vida larga y saludable.

2. Educación

La dimensión de la educación evaluada en el índice de desarrollo humano se fundamenta en la tasa de alfabetización en adultos del país, la tasa bruta combinada con la matriculación en educación a diferentes niveles (primaria, secundaria y superior), así como los años de duración de la educación obligatoria.

3. Riqueza económica

La riqueza económica es medida en base al producto interior bruto (PIB) per cápita.

¿Cómo se calcula el IDH?

El cálculo del índice de desarrollo humano se hace teniendo en cuenta varias medidas correspondientes a la esperanza de vida, educación y riqueza. Es por esto que cada año el PNUD recoge datos de diferentes programas de la ONU para elaborar este indicador.

Entre las fuentes a las que se consulta tenemos UNDESA, que mide la esperanza de vida al nacer, UNESCO, ICF Macro Demographic and Health Surveys, UNICEF y encuestas de la OCDE, que miden la esperanza y la media de años de escolarización, y el Banco Mundial, el FMI y la United Nations Statistics Division, cuyos datos indican el producto interior bruto per cápita.

Cuando el PNUD dispone de los datos de cada país, primero se debe elaborar los índices de dimensión, valores con los cuales será posible obtener el índice de desarrollo humano propiamente dicho. Cada país puede obtener las siguientes puntuaciones para cada índice de dimensión:

  • Salud. Esperanza de vida en años, 20 años (mínimo) y 85 años (máximo)
  • Educación. Esperanza de años de escolarización 0 años (mín) y 18 (máx), media de años de escolarización 0 años (mín) y 15 (máx)
  • Ingreso. Producto interior bruto per cápita (2011 PPA $) 100 (mín) y 75.000 (máx)

Pasos a seguir

Para calcular el índice de dimensión de cada caso en concreto se usa la siguiente fórmula:

Índice de dimensión = (valor actual – valor mínimo) / (valor máximo – valor mínimo)

Los valores de cada índice de dimensión vistos anteriormente no son arbitrarios. Si un país tiene el máximo en todo, su IDH es de 1, lo cual significa que tiene un elevadísimo nivel de desarollo. En cambio, si tiene mínimos en todo, su IDH será de 0.

El valor mínimo puesto para la esperanza de vida es de 20, debido a que, ya desde el siglo XX, se tienen evidencias de que ningún país de la Tierra tenga una esperanza de vida inferior a esa edad. En cuanto a su máximo, de 85 años, es considerado una medida realista según el propio PNUD.

En la educación, tanto para la esperanza de años de escolarización como para la media el mínimo es 0. La esperanza de años de escolarización fija su límite máximo a los 18 años, que es equivalente a haber obtenido una titulación universitaria en la mayoría de los países del mundo. Por el otro lado, la escolarización media fija su máximo en 15 años, que es el máximo proyectado para este indicador para los próximos años.

Finalmente tenemos el PIB per cápita, fijando su cifra mínima en 100 dólares constantes bajo paridad de poder adquisitivo (PPA), y su máximo en 75.000 dólares de PPA. El mínimo está en los 100 dólares debido a que, incluso en los países en los que no se han podido recoger datos fiables sobre ingresos, para subsistir se necesita esa cantidad de ingresos. Por el lado contrario, el máximo está fijado en 75.000 dólares porque, en base a estudios de Kahneman y Deaton (2010), no existen ganancias significativamente diferente en el desarrollo humano y el bienestar cuando el PIB supera tal cifra.

Finalmente, una vez calculados los índices de cada dimensión, se realiza el cálculo del Índice de Desarrollo Humano en sí, usando la siguiente fórmula:

IDH = (Índice de Salud X Índice de Educación X Índice de Ingreso)^⅓

Como ya hemos comentado, el Índice de educación parte de dos medidas, la esperanza de años de escolarización y la media de años de escolarización. Para calcularlo se realiza la media aritmética de los dos componentes. En cuanto al Índice sobre el ingreso, se tienen en cuenta las variables en logaritmos base 10 para ajustar los cálculos.

Ejemplo de cálculo del IDH

Imaginémonos un país imaginario con los siguientes datos:

  • Esperanza de vida en años: 70 años
  • Esperanza de años de escolarización: 12 años
  • Media de años de escolarización: 8 años
  • Producto interior bruto per cápita: 10.300$

Primero calculamos los índices de dimensión de cada uno de las tres dimensiones.

1. Índice de Salud

Índice de Salud = (70 – 20) / (85 – 20) = 0,77

2. Índice de Educación

  • Esperanza de años de escolarización = (12 – 0) / (18 – 0) = 0,67
  • Media de años de escolarización = (8 – 0) / (15 – 0) = 0,53
  • Índice de Educación = 0,67 + 0,53 / 2 = 0,93

3. Índice de ingreso

Índice de Ingreso = log(10.300) – log(100) / log(75.000) – log(100) = 0,70

Una vez calculados los índices de dimensión, solo queda el paso definitivo: calcular el índice de desarrollo humano.

4. Índice de Desarrollo Humano

IDH = (Índice de Salud X Índice de Educación X Índice de Ingreso)^⅓

Sustituimos en la fórmula:

Índice de Desarrollo Humano = ( 0,77 · 0,93 · 0,70 ) elevado a 1/3 = 0,8

Calificaciones del índice de desarrollo humano

Tras investigar y estudiar las características de cada estado soberano, el Índice de Desarrollo Humano otorga valores a cada uno de ellos. Estos valores rondan entre el 0 y el 1, y son organizados en listas que van de mayor a menor grado de desarrollo humano. Las categoría que se le da al país en base a su puntuación son las siguientes.

  • Desarrollo humano muy alto: puntuaciones superiores a 0,80.
  • Desarrollo humano alto: puntuaciones entre 0,700 y 0,799.
  • Desarrollo humano medio: puntuaciones entre 0,550 y 0,699.
  • Desarrollo humano bajo: puntuaciones por debajo de 0,550.

En la actualidad, el país con mayor índice de desarrollo humano es Noruega, con una puntuación de 0.954, mientras que el país con el más bajo es Níger, con una puntuación de 0.377.

Críticas a este índice

Aunque ha servido de mucho, sobre todo para concienciar de que no solo la riqueza determina cuán desarrollado está un país, el Índice de Desarrollo Humano no ha estado exento de controversia. No son pocas las personas que consideran que este indicador no es una magnitud totalmente fiable.

Para empezar, el IDH es solo un indicador, no puede abarcar toda la realidad que constituye una sociedad, dejando de lado variables que pueden reflejar una situación delicada en un país, por muy buen sistema educativo, sanitario y riqueza que pueda tener. Por ejemplo, si un país que tuviera un IDH de 1 sufriera, de repente, una caída abrupta de su PIB y la gente empezara a morirse de hambre, el IDH no lo reflejaría, dado que la esperanza de vida caería de forma gradual. Así pues, el IDH es un indicador de cómo de desarrollada es la sociedad a largo plazo.

Aunque los organismos en los que se basa el PNUD para obtener su información son bastante fiables, estos no son infalibles. El PNUD compara los datos de distintas instituciones, ofreciendo un dato final combinado, lo cual puede ser la combinación de datos muy precisos o, casualmente, que pudieran estar equivocados.

Otro aspecto importante en el que fallaba el índice de desarrollo humano hasta hacía bien poco era la cuestión de la desigualdad. Para que lo entendamos, imaginemos un país de en el que la mitad de la población tiene una esperanza de vida de 80 años, mientras que la otra mitad la tiene de 20. Básicamente, la mitad de la población vive cuatro veces más que la otra mitad, mostrando una gran desigualdad. Sin embargo, tomada la esperanza de vida media obtendríamos que en ese país se vive, de media, unos 50 años

Por último, una de las críticas que se le ha hecho ha sido su concepción de la educación. En este índice se desprende la idea de que a más años mejor educación se ha recibido. Esta idea resulta ser falaz, dado que se puede haber estado escolarizado muchos años y haber recibido una mala educación o haber estudiado durante pocos años y haber recibido conocimientos de buena calidad.

Referencias bibliográficas:

  • A. Stanton, E. ( 2007). The Human Development Index: A History. PERI Working Papers: 14–15.
  • Kahneman, D.; Deaton, A. (2010). "High income improves evaluation of life but not emotional well-being". Proceedings of the National Academy of Sciences. 107 (38): 16489–16493.
  • López, F. J. (2019). Guía para calcular e interpretar el IDH. España: economipedia. Extraído de https://economipedia.com/guia/guia-para-calcular-e-interpretar-el-idh.html