El ejercicio físico es una de las actividades que mejor sientan a nuestro organismo y a nuestro bienestar físico y mental, y por eso la práctica deportiva aporta muchos beneficios. Los expertos recomiendan la realización de actividad física moderada al menos 3 veces por semana; de lo contrario, corremos el riesgo de sufrir sedentarismo y otros problemas.

Sin embargo, el ejercicio físico en exceso también puede acarrear consecuencias negativas para una persona y para su salud.

Consecuencias negativas del exceso de ejercicio físico

La actividad física controlada puede aumentar nuestra felicidad, mejorar la salud de nuestro corazón, ayudarnos a tener un cuerpo esbelto, reducir el estrés y muchos otros beneficios, como puedes comprobar en el artículo: “Los 10 beneficios psicológicos de practicar ejercicio físico

Pero, ¿qué ocurre cuando entrenamos en exceso? ¿Qué consecuencias tiene para nuestro cuerpo y nuestra mente? A continuación lo veremos.

1. Vigorexia

Una de las condiciones patológicas que se asocian al entrenamiento físico y, en especial, al entrenamiento con pesas, es la vigorexia. Esta condición es un tipo de trastorno dismórfico corporal en el que la persona se ve menos musculada de lo que está y se obsesiona por tener un cuerpo de gimnasio (es decir, musculado).

El origen de la vigorexia se encuentra en la cultura de la imagen en la que vivimos inmersos. Los medios de comunicación nos envían continuamente mensajes publicitarios sobre el cuerpo perfecto, muchas veces de manera irreal. La obsesión por la dieta y el ejercicio físico puede llevar a una persona a sufrir vigorexia, y la vigorexia puede llevar a un individuo a obsesionarse con el ejercicio físico.

2. Runnorexia

El running se ha puesto muy de moda en los últimos años, y a pesar de que correr es una de las actividades más saludables para nuestro cuerpo y nuestra mente, en exceso, también puede causar serios problemas para la persona que se excede. Y es que cualquier cosa llevada al extremo puede tener consecuencias negativas para nuestro organismo, y el running no es una excepción.

La runnorexia puede aparecer porque la persona sufre una autoestima baja y, como consecuencia, busca suplir el vacío que siente con el exceso de entrenamiento. Evidentemente, los factores culturales también influyen, y el hecho de que el running esté de moda, también ha provocado que haya un aumento de casos de personas con runnorexia.

En casos extremos, las personas con runnorexia pueden ver cómo su calidad de vida disminuye e incluso pueden dejar de quedar con sus amistades o su pareja. Si quieres saber más sobre este trastorno, puedes leer este artículo: “Runnorexia: la moderna adicción al running

3. Rabdomiólisis

La rabdomiólisis es una condición que se caracteriza por la alteración de las células musculares que causan alteraciones para el organismo y pueden llegar a poner en riesgo la vida de una persona. Su causa puede ser hereditaria, aunque el entrenamiento físico excesivo e intenso también puede provocar su desarrollo. Por ello, para prevenir esta alteración, es aconsejable la realización de ejercicios físicos controlados y en condiciones adecuadas.

4. Lesiones

Las lesiones son frecuentes en deportistas, ya sean de tipo muscular o articular, y, en ocasiones, ocurren sin que el exceso de ejercicio esté presente. No obstante, cuando entrenamos excesivamente y no descansamos lo suficiente somos más propensos a sufrir lesiones. A veces es por la sobrecarga de entrenamiento y otras por la fatiga mental que se produce, la cual provoca que tengamos una técnica incorrecta.

5. Envejecimiento

Practicar deporte de manera moderada puede ayudarnos a sentirnos jóvenes y sanos, no solamente a nivel físico, sino también psicológico y mental. Sin embargo, el esfuerzo excesivo acelera el desgaste de las articulaciones.

6. Síndrome del sobreentrenamiento

El síndrome del sobreentrenamiento es comparable al síndrome burnout que ocurre en las empresas. Este fenómeno, que también recibe el nombre de staleness, puede llevar a la persona a tener serios problemas de salud y a afectarle a su día a día.

Cuando hablamos de sobreentrenamiento, debemos distinguir el sobreentrenamiento físico, que puede provocar problemas, por ejemplo, de tipo muscular, del sobreentrenamiento mental, que es mucho más complejo y que produce los siguientes síntomas: sentimiento de fatiga, insomnio, depresión, pérdida de vigor, etc. El exceso de ejercicio y la falta de recuperación influyen a la hora de desarrollar este trastorno.

7. Problemas cardíacos

Si bien el ejercicio físico moderado es bueno para el sistema cardiovascular, e incluso el entrenamiento intenso cuando se realiza de manera apropiada, el exceso de ejercicio puede causar un incremento de los problemas circulatorios y cardíacos.

Según una investigación de la revista Heart, practicar mucho deporte puede ser contraproducente para el corazón, especialmente en aquellas personas con más de 30 años que entrenan intensamente más de cinco horas a la semana. Los datos concluyen que un 19% de la población son más más propensos a desarrollar alguna cardiopatía como la fibrilación auricular al llegar a los 60 años.

8. Descenso del sistema inmune

El sistema inmune también se ve perjudicado con el exceso de ejercicio físico, en especial porque el cuerpo no descansa lo suficiente. Esto causa distintos problemas para el organismo, porque no se recupera apropiadamente como debería hacer en un periodo de descanso. El sistema inmunológico débil se manifiesta con más resfriados, fiebre, dolores de cabeza y enfermedades más serias.