Cómo las redes sociales afectan a la salud mental de los adolescentes

Veamos cómo influyen en la salud mental de los adolescentes el uso habitual de las redes sociales.

Cómo las redes sociales afectan a la salud mental de los adolescentes

Las redes sociales se han convertido en una herramienta de interacción constante entre personas de todo el mundo, y en las generaciones más jóvenes, incluso se ha convertido en una extensión fundamental de su vida social. Estas plataformas digitales son verdaderamente útiles en muchos aspectos, pero también pueden dar lugar a la aparición de fenómenos psicológicos adversos a tener en cuenta, sobre todo en los niños y adolescentes.

En la actualidad son cada vez más los jóvenes que hacen uso constante de estos espacios virtuales, y precisamente por ello es necesario entender el modo en el que las redes sociales afectan a la salud mental de los adolescentes.

Así pueden repercutir las redes sociales en la salud mental de los adolescentes

En primer lugar, es necesario aclarar que no existe una fórmula determinante por la cual utilizar las redes sociales tenga que producir necesariamente efectos psicológicos dañinos; todo depende del modo en el que los usuarios utilicen estas herramientas. Sin embargo, en la práctica, se está viendo que el segmento más joven de la población es especialmente vulnerable a una serie de alteraciones psicológicas facilitadas por un mal uso de estos espacios de Internet. Veamos cuáles son.

1. Presión de grupo

Como sucede en casi todos los ámbitos de la adolescencia, el mundo de las redes sociales suele ejercer en los adolescentes una gran presión que a menudo pasa desapercibida por padres y educadores.

El acceso a las redes sociales se produce en la actualidad a edades cada vez más tempranas en base al “miedo a perderse lo que hace el resto”, y a menudo sucede que el grupo de amigos que interactúa en una red social determinada suele ejercer una gran presión en aquella persona que no participa en ella. Los adolescentes que no estén interesados en usar esas plataformas digitales se sienten excluidos, hasta que llega un punto en el que sienten la necesidad de empezar a utilizarlas para no quedarse fuera del grupo de amigos.

Redes sociales y adolescentes

Este tipo de presión grupal puede generar alteraciones relacionadas con la baja autoestima, dado que dichos jóvenes se sienten ignorados e incluso experimentan cómo deben comportarse de una manera que no encaja con su personalidad con tal de tener la visibilidad adecuada en ese medio digital.

2. Consecuencias psicológicas del ciberbullying

El ciberbullying es el término con el que se conoce al acoso que tiene lugar en Internet, y puede darse en todo tipo de redes sociales o aplicaciones a las que normalmente se tiene acceso actualmente.

Este tipo de acoso es una de las formas de discriminación y violencia psicológica más recientes que existen debido al auge de las nuevas tecnologías, las cuales permiten que los más jóvenes puedan tener una gran visibilidad e incluso hacen posible ataques de acoso coordinado en los que participen docenas de personas.

El acoso en redes sociales tiene el mismo efecto devastador en la persona que lo sufre que el acoso escolar clásico, pero se caracteriza por ser más difícil de detectar tanto por padres como por profesores.

3. Aislamiento social en las relaciones cara a cara

En algunos adolescentes que sufren cualquier tipo de bullying en el colegio o bien que no tienen relaciones positivas en persona con su grupo de iguales, las redes sociales también pueden afectar severamente a su salud mental al hacer que interioricen la idea que esas relaciones pueden sustituir las que se producen cara a cara.

Para evitar esta situación, es esencial que los padres monitoricen la actividad de sus hijos en Internet y redes sociales, con el fin de que éstos no se vean afectados emocionalmente debido al acoso o el vacío que puedan hacerle otras personas.

4. Baja autoestima

La baja autoestima es uno de los problemas emocionales clásicos en la etapa adolescente y el mal uso de las redes sociales puede también tener este mismo efecto. En concreto, las chicas parecen más proclives a desarrollar complejos con su propio cuerpo, debido a la constante valoración de la imagen idealizada de influencers.

Este fenómeno supone un verdadero peligro para la salud mental y física de chicas muy jóvenes cuyos problemas emocionales y de autoestima pueden acabar derivando, en casos extremos, en trastornos de la conducta alimentaria.

En este sentido, también cabe estacar que algunas redes sociales contienen comunidades de usuarios que ensalzan comportamiento asociados a la anorexia, la bulimia y la megarexia, promoviendo estilos de vida y dietas poco saludables, o simplemente ofreciendo un bombardeo constante de modelos irreales de hombres y mujeres muy delgados o con muy poca grasa corporal.

5. Polarización política

Como es sabido desde hace algunos años, algunas redes sociales fomentan la polarización política y la división de opiniones para tener más interacciones entre sus usuarios.

Este fenómeno también puede afectar psicológicamente y a la salud mental de los adolescentes que usan este tipo de redes sociales, personas que aún no tienen del todo formada su personalidad y que pueden ser altamente influenciables a la radicalización política y discursos de odio.

6. Uso constante de redes sociales debido a un proceso de dependencia

Muchos adolescentes corren el riesgo de adquirir dinámicas de comportamiento similares a de las que sufren una adicción: sienten la necesidad de estar “pegados a la pantalla” siempre. Esto se debe en buena parte a la habilidad con la que los algoritmos de las redes sociales ofrecen un feed ininterrumpido de contenidos seleccionados teniendo en cuenta las preferencias de cada persona, lo cual es una distracción que no cesa.

7. El principal lado positivo de las redes: la autoafirmación basada en la diversidad

Las redes sociales pueden servir también al adolescente para descubrir nuevas aficiones que afecten positivamente a su salud mental o que contribuyan a construir su personalidad adulta.

Bien utilizadas, estas redes pueden ejercer un efecto muy positivo en el adolescente, y en muchos casos constituyen un elemento de socialización o de aprendizaje de grandes cantidades de conocimiento. En concreto, se ha visto que estas plataformas digitales son de especial ayuda para los jóvenes LGBT que no tienen acceso a otras personas con sus mismas preocupaciones y experiencia en su entorno inmediato.

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