Conocer qué dificultades puede presentar un alumno es fundamental para asegurarse de que logra adquirir los conocimientos solicitados en el currículo escolar. En caso contrario, el niño puede quedarse atrás, teniendo graves problemas en el futuro, mezclados con frustración y pérdida de interés por los estudios.

El diagnóstico psicopedagógico tiene como principal objetivo detectar dificultades en el alumno, para posteriormente diseñar pautas para mejorar su capacidad de aprendizaje implicando tanto a profesores como familiares.

A continuación veremos más a fondo esta herramienta, qué objetivos tiene, qué funciones cumple, qué elementos se deben implicar en su realización y qué dimensiones evalúa.

¿Qué es el diagnóstico psicopedagógico?

El diagnóstico psicopedagógico es el proceso a través del cual se trata de describir, clasificar, predecir y, en caso de que así sea necesario, explicar el comportamiento del alumno en el contexto escolar, relacionándolo con otros sistemas implicados en su educación, como la familia y la comunidad. En este proceso se incluyen el conjunto de actividades de medición y evaluación de la persona o de la institución con el fin de proporcionar una orientación acerca del alumno en cuestión.

El diagnóstico psicopedagógico constituye un elemento muy importante en el trabajo de los profesionales educativos, como pueden ser educadores, maestros y promotores de aprendizaje de aprendizaje. El proceso se dirige a valorar cuál es el nivel de desarrollo y aprendizaje de los niños y niñas, evaluando sus habilidades, capacidades y hábitos, además de conocer la calidad de sus procesos afectivos. Sabiendo todo esto, se tiene el fin de darle a conocer al educador la forma más adecuada para fomentar el desarrollo del niño.

Objetivos de esta herramienta

Son varios los objetivos del diagnóstico psicopedagógico, aunque estos se pueden resumir, fundamentalmente, en los siguientes.

1. Comprobar el progreso del alumno

Se tiene la intención de comprobar cuál es el progreso del alumno hacia las metas educativas establecidas en el currículo escolar. Estas metas comprenden, fundamentalmente, tres áreas: lo cognoscitivo, lo afectivo y lo psicomotor.

2. Identificar los factores que puedan interferir en su educación

Se tiene el objetivo de identificar qué factores en el contexto de enseñanza-aprendizaje pueden interferir en el desarrollo del individuo.

Es decir, se pretende conocer las posibilidades y limitaciones que tiene el niño de cara al aprendizaje, tanto propias de él mismo como originarias del entorno en el que se está criando, como pueden ser trastornos como situación económica familiar desfavorable.

3. Adecuar la enseñanza-aprendizaje del alumno

Por último, se tiene como objetivo el adecuar la situación de enseñanza-aprendizaje, esto es, adaptar las estrategias educativas de tal forma que el individuo adquiera el conocimiento demandando en el currículo académico. Para lograr esto, se deberá tener en cuenta cómo va progresando el alumno, ayudándole a superar las dificultades y, en caso de que se den, corregir retrasos en el aprendizaje de los contenidos escolares.

Funciones

En base a los objetivos que acabamos de ver sobre el diagnóstico psicopedagógico, podemos destacar las siguientes funciones de esta herramienta.

1. Prevención y predicción

Permite conocer las posibilidades y limitaciones del individuo, para así prever su desarrollo y el curso del aprendizaje en el futuro.

2. Identificación del problema y gravedad

Como su propio nombre indica, esta herramienta es diagnóstica y, por lo tanto, tiene la función de averiguar las causas, tanto personales como ambientales, que dificultan el desarrollo del alumno.

3. Orientación

Una vez detectadas las necesidades del alumno, el diagnóstico psicopedagógico sirve para diseñar un plan de intervención, cuyas pautas estén enfocadas en la resolución y mejora del desarrollo y aprendizaje del individuo.

4. Corrección

Se pretende reorganizar la situación actual del individuo por medio de la aplicación de la intervención, junto con las recomendaciones que sean necesarias.

Principios esenciales

A la hora de elaborar el diagnóstico psicopedagógico, se deben seguir una serie de principios para hacerlo lo más exhaustivo posible. La intención de todo esto es el asegurarse de que la aplicación de una herramienta que puede marcar el futuro del niño sea debidamente bien administrada.

Ignorar aspectos fundamentales de la vida del niño y suponer que sus problemas pueden ser debidos a un trastorno del aprendizaje, como lo pudiera ser el TDAH o la dislexia, ignorando posibles condicionantes socioculturales puede hacer más daño que bien en su desarrollo. Es por esto que el psicopedagogo debe asegurarse de que tiene en cuenta los cuatro siguientes principios en la realización y aplicación de esta herramienta.

1. Carácter territorial

El sujeto se desarrolla en un lugar del mundo, es decir, está en contacto fenómenos ubicados en un espacio, en un territorio. Entre estos fenómenos podemos encontrar las costumbres, las tradiciones, la lengua y jerga utilizada, las oportunidades socioeconómicas...

2. Carácter etáreo-genérico

El desarrollo de la personalidad no se da de forma fragmentada. Los rasgos de personalidad son aspectos que evolucionan progresivamente durante la infancia, formando un contínuum.

3. Carácter dinámico

Este carácter dinámico se materializa cuando se lleva a cabo el diagnóstico de forma permanente. Esto quiere decir que no sirve sólo para definir cómo ayudar a los infantes, sino también permite dar una retroalimentación acerca de cómo es de efectivo el tratamiento que se les está aplicando.

4. Carácter sistémico

Se dice que esta herramienta tiene un carácter sistémico en tanto que toma una visión integrada del desarrollo del infante. Así pues, no se deben estudiar las funciones del infante por separado, o considerarlas como aspectos independientes. Existen correlaciones entre el desarrollo psíquico y somático, con lo cual cabe esperar que aspectos mentales vayan a la par con su forma de relacionarse con el mundo y su grado de desarrollo psicomotriz.

Elementos implicados

Son varios los elementos que están implicados durante la elaboración y aplicación de esta herramienta psicopedagógica:

1. La escuela

La escuela es una institución social que se puede considerar como un sistema abierto que comparte funciones con otros sistemas que integran todo el entorno social experimentado por el alumno.

Este sistema tiene mucha interrelación con otro: la familia. Estos dos sistemas deben actuar como sistemas complementarios, dado que es la interacción entre ambos lo que determinará el éxito o fracaso del proceso de aprendizaje del niño.

La escuela puede convertirse en una institución potenciadora del aprendizaje del niño o, también, puede ser fuente de conflictos según cómo los contenidos a dar estén estructurados y se relacionen con los diferentes niveles jerárquicos o los otros sistemas y subsistemas.

2. El profesor

El profesor es una figura fundamental en el proceso educativo. Es un profesional que pertenece y actúa en diferentes subsistemas al mismo tiempo, dado que está inmerso en la misma comunidad en la que el alumno forma parte, compartiendo su aula, estando en su misma escuela, su misma ciudad o cercanías e implicándose en fenómenos comunitarios varios.

A su vez, también establece contacto directo con los padres del alumno y con otrs profesores implicados en su educación.

El profesor tiene la responsabilidad de potenciar el desarrollo de sus alumnos por medio de la enseñanza de contenidos, hábitos y valores que sentarán las bases de un patrón de conducta y conocimientos adeucados para futuros ciudadanos responsables.

3. El alumno

El alumno juega varios roles en el proceso educativo, siendo en todos ellos beneficiario. Es decir, la enseñanza va encaminada hacia él.

No obstante, esto no quiere decir que simplemente actúe como alumno, dado que en clase es también compañero y amigo de otros alumnos, mientras que al llegar a casa, en donde también se da el proceso educativo, es hijo, nieto, sobrino, hermano menor/mayor… En definitiva, el alumno es imposible separarlo de otros sistemas.

4. La familia

La familia es un sistema que tiene la función psicosocial de proteger a sus miembros, en especial sus más pequeños, además de tener la función de transmitir y favorecer que el niño o niña se adapte a su cultura.

Esta institución no es neutra. Vive en un contexto sociocultural y tiene una cultura familiar que influye en su ideología, hábitos y valores, los cuales indudablemente influirán en la forma de educar a sus hijos. Este método educativo familiar puede entrar en directo conflicto con cómo se hagan las cosas en la escuela, produciendo tensiones entre padres y profesores y haciendo que se vea perjudicado el alumno.

5. El psicopedagogo

El psicopedagogo es el nexo de unión entre estos sistemas. Puede formar parte del propio equipo de la escuela, o de diferentes administraciones educativas implicadas en la detección de problemas en el aula y en el ámbito familiar.

Esta figura se relaciona y coordina con otras instituciones, como pueden ser los servicios municipales, centros de rehabilitación y de salud mental, asociaciones de padres, de alumnos…

La principal función del psicopedagogo es contribuir a que se establezca un contexto de colaboración entre los diferentes implicados, en especial con los profesores, definiendo la forma en cómo se debería intervenir en el alumno.

Dimensiones y áreas de actuación

El diagnóstico psicopedagógico tiene en cuenta varias dimensiones personales y ambientales del alumno. Es necesario tener en cuenta el contexto educativo y social en el que está inmerso el alumno, esto es, su familia, su escuela y la comunidad. Estos sistemas influyen, como hemos comentado anteriormente, en el rendimiento del alumno, tanto en la escuela como en su desarrollo emocional, psicológico y físico.

A nivel personal, esto es, sobre el alumno, tenemos las dimensiones biológica, psicomotora, cognoscitiva, cognitiva, motivacional, afectiva y social. En cuanto a las dimensiones socioambientales, tenemos el centro educativo, grupo de padres, familia y comunidad.

1. Biológico

  • Desarrollo físico y madurativo
  • Salud física
  • Estado psicofisiológico
  • Sensaciones y percepciones

2. Psicomotricidad

  • Motricidad fina
  • Coordinación
  • Lateralidad
  • Esquema corporal

3. Cognoscitivo

  • Desarrollo intelectual
  • Inteligencia general
  • Capacidades específicas
  • Potencial y estilos de aprendizaje
  • Conocimientos
  • Creatividad
  • Lenguaje

4. Cognitivo

  • Creencias
  • Memoria
  • Imaginación
  • Resolución de problemas

5. Motivacional

  • Expectativas
  • Atribuciones
  • Intereses
  • Actitudes

6. Afectividad

  • Historia personal
  • Estabilidad emocional
  • Personalidad
  • Adaptación personal
  • Autoconcepto

7. Social

  • Desarrollo y adaptación social
  • Habilidades sociales
  • Interacción con los demás

8. Centro educativo

  • Aspectos físicos y arquitectónicos
  • Recursos
  • Organización y funcionamiento
  • Proyecto educativo
  • Servicios de apoyo
  • Sociodemografía
  • Aspectos psicosociales

9. Grupo de padres

  • Aspectos socioestructurales
  • Aspectos procesuales
  • Aspectos socioacadémicos

10. Familia

  • Relaciones con la familia y la comunidad
  • Aspectos socioeconómicos
  • Aspectos socioacadémicos

11. Comunidad

  • Aspectos socio estructurales y demográficos.
  • Aspectos procesuales (valores, actitudes, intereses...)
  • Aspectos socioacadémicos

Referencias bibliográficas:

  • Bassedas, E., Huguet, T., Marrodán, M., Oliván, M., Planas, M., Rossell, M., y otras (1991). Intervención educativa y diagnóstico psicopedagógico. Barcelona: Laia
  • Cardona, M. C., Chiner, E. & Lattur, A. (2006 )Diagnóstico Psicopedagógico. San Vicente: Club Universitario.
  • García Ugalde, J. M., & Peña Velázquez Aidé S. (2005). El diagnóstico psicopedagógico en la Educación especial: Estudio de un caso. [Tesis de Licenciatura]. Hidalgo: Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Instituto de Ciencias de la Salud, Psicología.