Las 7 fobias más comunes en niños y niñas en edad escolar

Estos son los trastornos fóbicos más frecuentes en los pequeños en edad escolar.

Las fobias más comunes en niños y niñas en edad escolar

Entendemos fobia como un rechazo intenso hacia un estímulo que se vincula con malestar y alteración en la funcionalidad del sujeto. De este modo, es necesario distinguir la fobia del miedo, puesto que este último es una reacción adaptativa ante ciertos estímulos o situaciones.

Aunque las fobias pueden aparecer a cualquier edad, hay algunas que surgen con más frecuencia en un periodo o edad vital. La mayoría de fobias o trastorno de ansiedad requieren cumplir criterios durante 6 meses, aunque en algunos casos veremos que esta temporalidad es menor.

Así, algunas de las fobias que se presentan más comúnmente en edad escolar son la fobia a los animales, pudiendo referirse a distintas especies; fobia al dentista, que aparece habitualmente a los 12 años; la ansiedad por separación (miedo a perder o separarse de la figura de apego); la fobia social (temor a ser juzgado u observado por los demás); la fobia escolar (temor a asistir al colegio); la fobia a la sangre; y la fobia a la oscuridad.

En este artículo hablaremos de la distinción entre fobia y miedo, de las fobias que se muestran con mayor frecuencia en edad escolar y cuáles son sus principales características.

¿Qué entendemos por fobia?

Antes de hablar de los distintos tipos de fobias es necesario conocer a qué hace referencia este término, que comporta. Una fobia es un rechazo intenso hacia un estímulo, esta sensación aversiva se relaciona con la ansiedad referida como una respuesta de anticipación hacia una amenaza futura, es decir, hacia un acontecimiento que puede o no aparecer. Esta fobia o ansiedad la consideraremos patológica cuando repercuta en la funcionalidad del sujeto que la presenta.

Contrariamente, el miedo es una reacción adaptativa y funcional, hace que el individuo se mantenga alerta ante una amenaza inminente, ya sea real o imaginaria. De este modo, durante la niñez aparecen algunos miedos que se consideran evolutivos y que se muestran con mayor frecuencia en determinadas edades.

¿Cuáles son las fobias más frecuentes en niños y niñas durante el periodo escolar?

Ahora que ya conocemos las principales diferencias entre miedo y fobia, debemos tener presente que no todos los miedos que surgen en la infancia son disfuncionales y es necesario valorar el grado de afectación para considerarlo una fobia. Del mismo modo, también deberemos valorar la temporalidad y observar su presencia durante 6 meses o más.

Durante la infancia, el trastorno de ansiedad que con más frecuencia se observa es la fobia específica, donde la ansiedad o malestar se dirige hacia un estímulo concreto, puede ser un animal, una situación, un tipo de ambiente o vinculado con la sangre o las heridas. Por su parte, durante la adolescencia es más común observar trastorno de ansiedad generalizada, fobia social o trastorno de pánico.

Aun así, cada caso es único, por este motivo, un niño puede desarrollar un trastorno de ansiedad distinto a la fobia específica o un adolescente puede mostrar por vez primera una fobia específica. Hemos visto que dentro de las fobias existen distintas categorías, veamos cuáles son las más frecuentes en cada edad.

1. Fobia a los animales

La fobia a los animales, también conocida como zoofobia, tiende a presentarse a partir de los 7 años, siendo la fobia específica que se muestra de manera más temprana. El animal temido puede ser cualquiera, existiendo nombres específicos según cual sea. Por ejemplo, podemos hablar de cinofobia si la fobia es a los perros, ailurofobia si es a los gatos, o la más conocida aracnofobia para referirnos a la fobia a las arañas.

Las reacciones que ocasionan este tipo de fobia pueden ser distintas: desde agitación, necesidad de escapar, aumento de la frecuencia cardiaca, de la respiración, dolor de barriga. Asimismo, también veremos que ante la presencia o posible presencia del animal se muestra hipervigilante y un aumento de la atención hacia el estímulo temido.

Como sucede con otros trastornos mentales, la causa de aparición se vincula en parte con predisposiciones genéticas; se ha observado que los padres con este tipo de fobia, aumentan el riesgo que sus hijos también la muestren; y factores ambientales como malas experiencias que haya podido tener el niño con el animal o por imitación de la conducta de un adulto.

Fobias frecuentes en niños y niñas

2. Fobia a la sangre

La fobia a la sangre, también denominada hematofobia, suele aparecer a los 9 años, caracterizándose por miedo a la sangre u otros estímulos que se vinculan con ella como son las heridas. Esta fobia es especial o presenta una rasgo distinto a las demás, el sujeto ante el estímulo fóbico muestra un patrón vasovagal o respuesta bifásica, donde primero se observa un incremento de la tensión y activación corporal, para posteriormente producirse un desvanecimiento y pérdida de conciencia.

De esta forma, podemos hablar de distintos tipos de síntomas o reacciones, unos se mostrarán en la primera fase, la de aumento, y otros en la fase de disminución. En el periodo de aumento, el signo más típico es el incremento de la velocidad de los latidos del corazón y de la presión sanguínea; en cambio, en la fase de descenso podemos observar mareos, aumento de la sudoración, palidez… Signos que pueden derivar en desmayo.

3. Fobia dental

La fobia dental, conocida también como fobia al dentista u odontofobia, suele mostrarse a partir de los 12 años. La ansiedad surge cuando va al dentista o cuando piensan en él. Los síntomas más frecuentes son similares a los que se observan en otras fobias, intentando evitar el estímulo, por esta razón no van al dentista pese a tener la necesidad de hacerlo.

Asimismo, también pueden sentir hipersensibilidad ante el dolor, sintiendo más daño y una sensación de ahogo, sobre todo cuando el dentista procede a introducir un instrumento en la boca o a inspeccionarla.

4. Trastorno de ansiedad por separación

El trastorno de ansiedad por separación se describe como fobia a separarse del hogar o de la figura de apego, normalmente madre y padre. Esta ansiedad suele presentarse a los 9 años como edad media de aparición, mostrando distintos síntomas como preocupación excesiva por la pérdida de la figura vinculada, malestar intenso ante la separación o anticipación de separación, resistencia a ir a la escuela o cualquier otro sitio o afectaciones física como dolor de cabeza o vómitos, entre otros.

A diferencia de la mayoría de trastornos de ansiedad, esta afectación requiere el cumplimiento de criterios mínimos durante 4 semanas.

5. Fobia escolar

Hay autores que opinan que la fobia escolar es una manifestación del trastorno de ansiedad por separación, ya que muestra la reticencia a la separación y a ir al colegio, pero hay otros autores que apuntan la distinción entre las dos alteraciones. Así, definimos la fobia escolar como un temor muy intenso a ir o permanecer en el colegio, mostrando un rechazo al colegio y múltiples faltas de asistencia. En este caso el criterio temporal es de dos semanas.

Es necesario hacer la distinción entre fobia escolar (donde el niño presenta ansiedad a asistir al colegio y sus padres se muestran desacuerdo con su conducta y quieren que vaya), abandono escolar (en esta situación no es tan importante la conducta del niño sino la de los padres, quienes permiten o deciden que el niño no vaya), y novillos (en este caso el niño no va a la escuela, pero no se debe a la presencia de ansiedad o fobia).

6. Fobia social

La fobia social suele mostrarse a los 6 años, aunque esta es la edad promedio; es decir, también es posible que se presente en niños más pequeños o más mayores. Este trastorno de ansiedad se describe como un temor intenso y persistente a ser juzgado u observado por otros sujetos. Esta ansiedad repercute en la vida del individuo, y puede referirse a cualquier situación de carácter social o a situaciones específicas donde el sujeto debe actuar delante de otra persona o grupo de personas.

Es importante no confundir esta fobia con la timidez, ya que esta última no se considera una patología, es un rasgo de personalidad normal y no afecta a la funcionalidad del individuo.

7. Fobia a la oscuridad

El miedo a la oscuridad es un miedo evolutivo y suele mostrarse de los dos años y medio a los seis años aproximadamente; en estas edades no lo consideraremos fobia a no ser que este sea excesivamente intenso. Este miedo tiende a desaparecer, pero si sigue mostrándose en edades avanzadas, afectando a la funcionalidad del sujeto, sí que lo podemos valorar como fobia. Este fenómeno como psicopatología suele estar vinculado a una vivencia traumática relacionada con la oscuridad.

Los síntomas presentes en esta fobia pueden ser: necesidad de dormir con la luz encendida, ataques de pánico (palpitaciones, sensación de ahogo, sudoración, temblores…) vinculados con el miedo a la oscuridad, pesadillas y problemas para dormir, síntomas físicos (náuseas, vómitos, dolor de estómago…) y evitación e incapacidad de dormir solo o estar a solas en un lugar oscuro.

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Me llamo Desirée Infante, soy Psicóloga General Sanitaria y neuropsicóloga, y ofrezco sesiones de terapia y de asesoramiento para padres y madres tanto presencialmente como de manera online.

  • Alonso, V. (2018) Manual CEDE de preparación PIR: Psicología clínica infantil. CEDE: 5ª Edición.
  • Las fobias en niños y adolescentes. Stanford, Children’s Health.
  • Guerre, MªJ. y Ogando, N. (2014) Miedos y fobias en la infancia. El adolescente con cardiopatía congénita.

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