En las últimas décadas, la psicología infantil está recibiendo la importancia y el reconocimiento que merece como modalidad terapéutica esencial para asegurar la salud mental y el bienestar de los más pequeños.

Por suerte, cada vez son más los padres y las madres que optan por acudir a un psicólogo infantil para tratar cualquier tipo de problemática que pueda presentar su hijo a cualquier nivel, y en la actualidad son cada vez más los ámbitos de intervención en los que se especializa un profesional de esta rama. Sin embargo, la mayoría de las personas no sabe exactamente qué tipo de problemas son abordados en la consulta de un psicólogo infantil. Si es tu caso, este artículo te interesará.

¿Cuáles son los principales problemas que trata un psicólogo infantil?

Si deseas conocer los principales problemas que trata un psicólogo infantil, sigue leyendo, pues veremos sus características y síntomas (en el caso de los que constituyen una psicopatología).

1. Trastornos de aprendizaje

Los trastornos de aprendizaje son una de las principales especializaciones que abordan los psicólogos infantiles en niños y niñas. Este tipo de alteraciones tiene parte de sus causas en el funcionamiento del cerebro y afectan a un área imprescindible para el desarrollo posterior del niño: el correcto aprendizaje en todos los niveles del sistema educativo.

Una detección temprana de este tipo de trastornos asegurará que el niño supere sus problemas en el ámbito educativo; por el contrario, en caso de no detectar a tiempo el trastorno de aprendizaje, éste puede mantenerse dando muchos problemas a lo largo de la vida de la persona y a causa de eso pueden añadirse a él también otros trastornos emocionales, conductuales o cognitivos al trastorno inicial.

Los principales trastornos de aprendizaje son la dislexia o trastorno específico del aprendizaje con dificultad en la lectura y la discalculia o trastorno específico del aprendizaje con dificultad matemática.

2. TDAH

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad es un trastorno neurobiológico que se expresa primero en la etapa infantil, más presente en niños que en niñas, cuyos síntomas principales son la falta de atención, la hiperactividad y la impulsividad.

Para poder hablar de un caso de TDAH, estos síntomas no deben ser causados por otro problema médico, y deben interferir en el correcto rendimiento del niño, dándose de forma muy frecuente.

Por último, cabe destacar que el TDAH suele estar asociado a otros trastornos típicos de la infancia, entre los cuales destacan los trastornos del aprendizaje.

3. Trastorno de conducta

El trastorno de conducta se compone de patrones de comportamientos antisociales que suelen aparecer en la infancia y están relacionados con conductas agresivas y destructivas que afectan a lo público, a la propiedad privada o a la integridad física de otras personas, como el vandalismo y el robo. Además, este tipo de trastornos pueden estar relacionados con conductas irresponsables como el ausentismo escolar..

Se considera que las causas del trastorno de conducta son multifactoriales y se componen de predisposicione biológicas y estar propiciadas por entornos familiares negativos o desestructurados.

4. Falta de habilidades sociales

La falta de habilidades sociales en el ámbito infantil son aquellos que impiden o dificultan un correcto y normal funcionamiento del niño o niña en un entorno social con otras personas. Esto se traduce en la falta de amigos, la ansiedad social, la timidez y la introversión excesiva.

5. Problemas de comportamiento

Otra de las áreas que abordan los profesionales de la psicología infantil en sus consultas son los problemas de comportamiento de todo tipo que pueda presentar el niño o el adolescente.

Este tipo de problemas también se basan en una voluntad de infringir las reglas por parte del niño, pero son menos graves que los trastornos de conducta.

Los problemas de comportamiento más comunes son las rabietas en niños pequeños, los déficits en el control de la ira, la agresividad o la impulsividad.

6. Miedos y fobias

Las fobias y los miedos extremos que se dan en la infancia son otros problemas muy comunes que pueden estar presentes en el desarrollo de los niños hasta su adolescencia, y al igual que muchos otros trastornos, deben tratarse durante la niñez para facilitar que la persona no los mantenga al llegar a la edad adulta.

Existen muchos tipos de miedos y fobias que suelen aparecer en la infancia y la adolescencia, y al igual que sucede en los adultos, estos tienen causas muy diversas, pero en este caso se ven reforzados por la tendencia al pensamiento mágico de los más pequeños.

Así pues, los miedos y las fobias infantiles más habituales son el miedo a la oscuridad, las fobias sociales, el miedo a seres imaginarios, las fobias escolares y las fobias a determinadas situaciones u objetos.

7. Problemas de autoestima

La autoestima de los niños es el punto de partida de la persona que serán en el futuro. Es por eso, que los problemas de este tipo en la etapa infantil pueden suponer una verdadera fuente de malestar a largo plazo para el correcto desarrollo del niño tanto a nivel emocional, como cognitivo y conductual.

Estos problemas constituyen en la actualidad uno de los motivos de consulta más habituales en los psicólogos infantiles, y los principales problemas de autoestima en niños y adolescentes suelen presentarse en los ámbito social, familiar, académico o corporal (estos últimos pueden agravarse en la adolescencia).

8. Traumas

Los traumas son vivencias intensas y negativas que afectan significativamente al inconsciente y por extensión a la vida de una persona. En el caso de los traumas infantiles, estos pueden tener una influencia dañina durante décadas en la persona que lo sufre si estos no se tratan cuanto antes durante los primeros años de vida.

Son muchas las causas que puede tener un trauma específico; entre las principales destacan los casos de maltrato o abuso sexual, los miedos intensos, el acoso escolar o la muerte repentina de un ser querido.

9. Problemas familiares

Los problemas en el ámbito familiar también suelen ser motivos de consulta habituales tanto en psicólogos infantiles como en especialistas en psicología familiar o mediación.

Los problemas familiares que aborda con frecuencia un psicólogo infantil son los casos de separación o divorcio de los padres, la mala gestión de las discusiones acerca de las normas a cumplir dentro de casa, las peleas frecuentes con los hermanos o los problemas en la manera de regular los impulsos de los más pequeños.

10. TEA

Por último, se pueden destacar los Trastornos del Espectro Autista como motivos de intervención habitual por parte de un psicólogo infantil, dado que son psicopatologías que hay que tratar cuanto antes para potenciar la calidad de vida de las peronas que las desarrollan, teniendo en cuenta que los síntomas aparecen en la infancia.

Estos trastornos son afectaciones neurológicas y en el desarrollo que tienen efectos en su forma de comunicarse y comportarse en sociedad, así como en la forma en la que el niño aprende; en muchos casos, van asociados a discapacidad intelectual.