Una herramienta de evaluación muy útil.

Una de las herramientas de evaluación más utilizadas en pedagogía es la lista de cotejo. A grandes rasgos permite realizar una comparación entre los objetivos planteados, y los aprendizajes o las tareas obtenidas. Se trata de una técnica muy sencilla y útil para analizar, en distintos niveles, los alcances de una habilidad o de un procedimiento determinado.

A continuación veremos qué es una lista de cotejo, cómo se realiza y cuáles son algunas técnicas evaluativas relacionadas.

Lista de cotejo: un instrumento de evaluación

En pedagogía, un instrumento de evaluación es un material o un conjunto de acciones que permiten obtener información relevante sobre el proceso de enseñanza y aprendizaje. Así pues, una lista de cotejo es un material que hace posible registrar los objetivos alcanzados y no alcanzados de un proceso determinado.

Por lo general tiene el formato de una tabla con tres o cuatro columnas en las que se explicitan tanto los indicadores (las habilidades, comportamientos o los elementos que se espera encontrar tanto en la persona como en una tarea en concreto) como la información específica sobre la presencia o ausencia de estos indicadores.

Dicho de otra manera, los indicadores se organizan a manera de lista dentro de una primera columna. A un lado se colocan dos o tres columnas más, en donde sea posible señalar si el indicador está “alcanzado”, “no alcanzado”, o en “proceso”. Los términos anteriores pueden variar según lo que se evalúa. Por ejemplo, en el caso de los procedimientos o elementos se espera encontrar en un trabajo escrito o visual, pueden incluirse simplemente las columnas de “sí” y “no” para indicar si están presentes o ausentes.

4 características principales

Como todas las herramientas de evaluación, la lista de cotejo tiene algunas características que la hacen diferente de otras técnicas. Dichas características pueden suponer tanto una ventaja como una desventaja, cuestión que depende de qué es lo que quiere evaluarse. Podemos identificar 4 principales características de la lista de cotejo: es preestructurada, generalmente es dicotómica, permite establecer secuencias y se basa en la observación.

1. Pre-estructurada

Se trata de una técnica de evaluación pre estructurada, ya que los criterios de evaluación se establecen antes de realizar la observación. Primero se enumeran las metas que pretenden alcanzarse, para después registrar cuáles de estas metas efectivamente se han alcanzado y cuáles no.

El hecho de que se trate de una herramienta preestructurada puede representar una ventaja, ya que permite realizar una evaluación objetiva. No obstante, puede también significar una desventaja porque difícilmente permite agregar otros elementos o aprendizajes alcanzados una vez que la evaluación inicia.

2. Dicotómica

Relacionado con lo anterior, la lista de cotejo suele ser una técnica de evaluación dicotómica, es decir, generalmente sólo acepta las opciones de “adquirido” “no-adquirido”, “presente”, “ausente”, “sí”, “no”. En algunos casos la lista de cotejo incluye una tercera opción, “en proceso”. En este sentido, la lista de cotejo puede ser una herramienta de muy fácil acceso y bastante práctica. Pero, por otro lado, puede limitar los criterios de evaluación a aprendizajes muy específicos.

3. Secuenciada

La lista de cotejo permite registrar de manera secuenciada las tareas que se esperan alcanzar o realizar, así como el orden en el que deben aparecer. En el contexto específico de la pedagogía, la lista de cotejo se realiza enumerando comportamientos, habilidades, actitudes o tareas que se espera observar en los estudiantes. De esta manera se puede establecer una secuencia gráfica sobre los avances y sobre los pendientes.

4. Observacional

Se trata de una herramienta basada principalmente en la observación. Esto quiere decir que depende de lo que la persona que evalúa ha mirado con respecto a la persona la tarea evaluada. Según cómo se estructuren los indicadores a evaluar, la lista de cotejo es permite realizar una evaluación cuali-cuantitativa.

Herramientas educativas relacionadas

Antes de decidir qué técnica de evaluación es más operativa para analizar los logros de una tarea en particular, es necesario definir esa tarea. En otras palabras, es importante comenzar por preguntarse qué es lo que se quiere evaluar, y despues preguntar cómo.

En este sentido, algunas herramientas que se asemejan a la lista de cotejo, aunque guardan algunas diferencias con ésta, son las rúbricas y las escalas de apreciación. En el primer caso, se trata de tablas de contenidos en donde se puede explicar con detalle el aprendizaje o la tarea esperada. Sirven para medir tanto el nivel como la calidad de dichos indicadores. Sobre todo facilita la comunicación de los criterios de evaluación entre quien evalúa y quien es evaluado.

La escala de apreciación, por su parte, permite identificar la frecuencia de un indicador. Se trata también de una lista pero establece con más detalle si se ha alcanzado la habilidad, el comportamiento o la tarea esperada. Puede ser de tipo descriptivo (se detalla lo que se ha observado en la persona evaluada), o puede ser de tipo numérica (los logros se califican en escalas, por ejemplo de 1 a 10).

Referencias bibliográficas:

  • SENCE (S/A). Instrumentos de Evaluación. Recuperado 14 de agosto de 2018. Disponible en http://www.sence.cl/601/articles-4777_recurso_10.pdf.
  • Carbonell Sebarroja, J. (2015). Pedagogías Del Siglo XXI. Alternativas Para La Innovación Educativa. Barcelona: Octaedro.
  • Medina-Díaz, M. del R., Verdejo-Carrión, A. L. (1999). Evaluación del aprendizaje estudiantil. San Juan (Puerto Rico): Isla Negra.