Una descripción de este tipo de niños.

De vez en cuando oímos hablar de casos concretos de niños con grandes habilidades cognitivas, capaces de grandes proezas que superan no solo a las de sus coetáneos sino incluso a las que un adulto medio sería capaz de hacer. Algunos de ellos han llegado luego a realizar grandes obras a lo largo de su vida, y han sido clasificados y nombrados como niños genios.

Pero, ¿qué es un niño genio? Veámoslo a lo largo de este artículo.

¿A qué llamamos niños genios?

Recibe la consideración de niño genio aquel sujeto menor de edad el cual a lo largo de su desarrollo se caracteriza por manifestar desde temprana edad una capacidad cognitiva superior a la media en al menos uno o varios dominios intelectuales, siendo por definición superdotado o talentoso, la cual manifiesta o cristaliza en algún momento de su vida en la generación de algún tipo de obra o producto de gran impacto y creatividad.

Estos niños se caracterizan no solo por su elevada inteligencia en todos o algunos ámbitos, sino también por una muy elevada capacidad de motivación e interés por aprender y desarrollar sus conocimientos. Por esta misma motivación suelen mostrar un compromiso elevado para con este desarrollo, hasta el punto de que suelen ir más allá de lo que otros e incluso sujetos mayores y más experimentados hacen.

Otro de los principales factores a tener en cuenta es que los niños genios también presentan un considerable nivel de creatividad. Son estos factores, y no solo la inteligencia, los que contribuirán a que el niño pueda llegar a desarrollar y generar su obra.

De hecho, aunque antiguamente genio era quien tenía un Cociente Intelectual de 180 o más, la constatación de que el CI es insuficiente para explicar y medir la capacidad real de estos menores, que personas con un CI menor han realizado grandes obras mostrando una capacidad superior y que existen otros muchos factores influyentes han cambiado dicha consideración.

Hay que tener en cuenta que la denominación de niño genio no se debería realizar en ausencia de alguna obra o producto en que el sujeto cristalice sus habilidades. Y por obra no nos referimos necesariamente a algo artístico, sino que también puede referirse a una teoría o marco conceptual en alguna de las ciencias que resulte revolucionario o creativo.

Asimismo, resulta habitual que al igual que los niños superdotados ya desde sus primeros momentos suelen despiertos y curiosos (la curiosidad es algo que está presente en la mayoría de niños genios), así como el hecho de que posean una gran capacidad de concentración. También es habitual que tengan problemas académicos y que manifiesten un control emocional y una tolerancia a la frustración más bajas que la media.

En algunos casos ello les puede predisponer a crisis de ansiedad, depresión y otras problemáticas semejantes, y no es infrecuente que puedan manifestar buena capacidad para la gestión e incluso el liderazgo. Es posible que muestren mayor sensibilidad y empatía para con sus semejantes o el entorno, si bien pueden tener dificultades en este sentido (se conocen por ejemplo niños genios diagnosticados de Asperger).

Diferenciación con superdotación y niño precoz

Es habitual que a nivel popular se considere que superdotación y genialidad son sinónimos. Pero aunque ciertamente tienen mucho en común (ambos tienen altas capacidades cognitivas, elevada creatividad y una fuerte motivación intrínseca), lo cierto es que no hacen referencia necesariamente a la misma realidad: ni todos los niños genios tienen que ser necesariamente superdotados (si bien es lo habitual), ni todos los superdotados son niños genios.

Para empezar a ver las diferencias cabe destacar que la consideración de niño genio depende de que este a lo largo de su vida genere algún tipo de obra que reciba dicha consideración: aunque la existencia de un talento o de una superdotación pueden resultar visibles en el rendimiento general la genialidad de un niño no resulta visible hasta que realiza una obra que es valorada en gran medida por la sociedad. Dicho de otra manera, es necesario que su capacidad sea demostrada de facto con algún producto destacable. Así, un superdotado no tiene porqué llegar a manifestar genialidad.

Además hay que tener en cuenta que el niño superdotado se caracteriza por tener un cociente intelectual al menos dos desviaciones típicas por encima de la media (concretamente por encima de 130), algo que se manifiesta en la mayoría de ámbitos y tipos de inteligencia.

El niño genio también tiene una capacidad intelectual superior, si bien no siempre es necesario que lo muestre en todos los ámbitos: es posible ser un genio en un tipo de inteligencia concreto. De este modo un niño genio puede ser superdotado o talentoso (concepto que implica una inteligencia por encima de 130 en una o varias habilidades pero no en la mayoría).

También es importante distinguir entre niño genio y niño precoz: el niño precoz es el que tiene unas capacidades adelantadas a las que serían propias de su edad, algo que aunque resulta habitual en superdotados y genios no tiene porqué implicar superdotación en sí.

Ejemplos

Existen muchos ejemplos de niños que han sido considerados genios a lo largo de la historia, de entre los cuales algunos que nos pueden servir como ejemplo son los siguientes.

Pablo Ruiz Picasso

Uno de los pintores españoles más conocidos de la modernidad, Pablo Ruiz Picasso fue también un niño genio. Este artista, el cual aprendió a pintar junto a su padre, ya realizó su primera obra a los ocho años de edad: El picador amarillo.

A lo largo de su vida este importante pintor y escultor fue desarrollando diferentes técnicas y estilos, y con el paso del tiempo llegaría a romper con el uso de la perspectiva propia de la época para generar junto George Braque su propio estilo: el cubismo.

Wolfgang Amadeus Mozart

Uno de los niños genios más conocidos es Mozart, el célebre compositor, el cual ya desde los cinco años de edad había realizado diversas composiciones que le empezaron a granjear el reconocimiento de la corte. De hecho, su primera sinfonía la compuso a los ocho años de edad. Educado por su padre en la música, ya desde la más tierna infancia manifestó un gran interés en aprender, y las grandes obras en que el joven

cristalizó sus aptitudes a lo largo de su vida le valieron el reconocimiento de niño genio.

Gregory R. Smith

Gregory Smith es el nombre de otro niño genio, si bien puede ser un nombre no muy conocido, pero lo cierto es que estamos ante un joven que a ya cuenta con cuatro nominaciones al premio Nobel de la Paz y que recibió la primera de ellas a los doce años de edad. Ya era capaz de resolver problemas matemáticos antes de los dos años de edad, que se graduó a los nueve años en secundaria y a los diez empezó a realizar una carrera en Dirección de Empresas.

Este joven es conocido también como conferenciante a nivel internacional, y ha luchado por defender la infancia y la paz. Es también fundador y presidente de International Youth Advocates, la cual creó a los diez años. Asimismo, también ha estudiado matemáticas (es presidente de la Asociación de Matemáticas de América), historia y biología.

Referencias bibliográficas:

  • Sastre-Riba, S. (2008). Niños con altas capacidades y su funcionamiento cognitivo diferencial. Revista de Neurología, 46 (Supl 1): S11-S16.
  • Tannenbaum, A.J. (1998). Programs for the gifted. To be or not to be. Journal for the Education of the Gifted; 22: 3-36