Las adicciones son enfermedades complejas que requieren de la implicación de profesionales de la salud.

Entre ellos destaca la figura del médico psiquiatra, que tiene conocimientos teóricos y prácticos para ofrecer soluciones concretas a las personas con esta clase de patologías.

A través de su labor, se consigue intervenir tanto en el funcionamiento del organismo a nive biomédico como en los patrones de comportamiento de la persona a nivel psicológico, para dejar atrás esa dependencia que daña su salud y sus relaciones personales. Es por ello que los equipos especializados en el tratamiento de las adicciones contamos con psiquiatras expertos en esta clase de trastornos. Pero… ¿cómo trabajan?

¿Cuáles son las principales funciones de los psiquiatras especialistas en adicciones?

Este es un resumen de las funciones desempeñadas por los médicos psiquiatras formados y especializados en la atención a pacientes con problemas de adicciones.

1. Evaluación de los signos y síntomas

Las adicciones son, literalmente, problemas de salud, con todo lo que eso implica. Por eso, una de las tareas principales de los psiquiatras especializados en el ámbito de las adicciones consiste en realizar evaluaciones médicas en las que toman nota de los signos y síntomas mediante las cuales esta clase de patologías se plasman en el día a día del paciente.

Además, es habitual solicitar la realización de pruebas complementarias para conocer mejor las posibles causas orgánicas del problema que sufre la persona; este es un proceso del que se encarga el profesional poniéndose en contacto con quien corresponda a través de las vías preestablecidas para ello. Entre estas pruebas destacan las analíticas de sustancias presentes en el organismo de la persona, pruebas de neuroimagen, etc.

2. Estudio de los factores contextuales asociados a la posible adicción

El contexto vital de la persona, compuesto por elementos como su entorno familiar o su lugar de trabajo, es un factor muy importante para comprender lo que le ocurre. Tanto las relaciones personales en las que se involucra habitualmente como los espacios a los que el paciente se expone pueden ser tanto causa como consecuencia de su problema de salud; por mucho que las adicciones sean patologías, eso no significa que su alcance esté restringido a lo que pasa dentro del organismo de la persona.

Por eso, tanto los psicólogos como los psiquiatras especializados en adicciones analizan los aspectos del día a día del paciente que pueden estar actuando como desencadenantes del consumo, aquellos vínculos que van quedando más y más dañados por los síntomas que se plasman en su comportamiento, etc. Todo para tener una visión global de su fuente de malestar.

3. Hacer una evaluación del estado de salud y el grado de bienestar de la persona

Más allá de conocer las posibles causas orgánicas del problema del paciente, es importante evaluar el grado en el que lo que le está afectando ha ido haciendo mella en su salud. Esto tendrá implicaciones sobre las prioridades a tener en cuenta al aplicar un tratamiento, y será usado para establecer cuál es el grado de urgencia con el que se debe intervenir en los síntomas para evitar daños a corto plazo.

4. Realización de un diagnóstico

Esta es una de las funciones más importantes de los psiquiatras especialistas en pacientes con adicciones, pues llegados a este punto se hace “oficial” si la persona sufre efectivamente una adicción, de qué tipo de adicción se trata, y si presenta otras patologías (es muy frecuente que quienes sufren esta clase de alteraciones presenten también trastornos psicológico de tipo ansioso, o del estado de ánimo). En el caso de que haya desarrollado otro trastorno, también se realiza una estimación sobre si la causa tiene que ver con la adicción.

5. Planificación del tratamiento

El plan de intervención terapéutica es siempre personalizado; es decir, que los médicos psiquiatras tienen en cuenta las “etiquetas” clínicas que sirven para referirse al trastorno que presenta el paciente, pero se fijan también en las características únicas de cada persona: particularidades de su estilo de vida, alergias, posible uso paralelo de sustancias psicoactivas, etc.

6. Ejecución del tratamiento

La terapia pasa por diferentes fases. En el caso de las adicciones a drogas, al principio se da una fase de desintoxicación en la que se ayuda a la persona a hacer que la sustancia deje de circular por su organismo, dándole apoyo ante el síndrome de abstinencia. Además, dependiendo del tipo de sustancia que consumía, se le hace seguir las pautas necesarias para que la retirada de la droga no ponga en peligro su salud (en algunos casos el cese de consumo no puede ser brusco, dado que su sistema nervioso se ha acostumbrado a funcionar con ella).

En las últimas fases de la terapia se ayuda a la persona a lidiar con los fenómenos cognitivos emocionales que pueden desencadenar una recaída: pensamientos que suponen una tentación, hábitos que le llevan a exponerse mucho a quienes pasan buena parte de su tiempo consumiendo, búsqueda de nuevas fuentes de gratificación, gestión de la ansiedad, etc.

7. Seguimiento

Cuando el paciente ya ha pasado por la parte más difícil y ha conseguido alcanzar un buen nivel de autonomía sin recurrir a aquello que causaba la adicción, se le ofrecen sesiones de seguimiento. Estas reuniones sirven tanto para resolver sudas como para prevenir recaídas y obtener una noción global de los progresos realizados, contribuyendo a la auto-motivación y la defensa de ese estilo de vida saludable.

¿Estás buscando tratamiento para las adicciones?

Si crees que has desarrollado un problema de adicción, es importante que acudas a profesionales de la salud cuanto antes. En Clínicas CITA nos especializamos en el tratamiento de las adicciones y las patologías asociadas a estas, y nuestro equipo lleva décadas dedicándose a este ámbito de intervención en pacientes.

Nuestros médicos psiquiatras y psicólogos ofrecen cobertura ante todas las fases del tratamiento, y además disponemos de instalaciones adaptadas para ingresos a corto, medio y largo plazo: contamos con un módulo residencial plenamente equipado y situado en un lugar en el que predomina la naturaleza y la calma, cerca de la ciudad de Barcelona.

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