El consumo de esta droga puede llegar a generar dependencia a medio y largo plazo. Gtresonline.

El consumo de cualquier droga es nefasto para la persona independientemente del tipo o frecuencia de consumo. No obstante, cuando estos hábitos cesan también pueden aparecer síntomas bastante desagradables.

En el caso del cannabis, las consecuencias del síndrome de abstinencia a la marihuana no tienen porqué ser tan graves como las provocadas por la heroína o la cocaína. Sin embargo, tienden a ser bastante incapacitantes. A continuación, explicamos este síndrome, sus síntomas, sus causas y su tratamiento.

¿Qué es el síndrome de abstinencia a la marihuana?

Entendemos por síndrome de abstinencia a la marihuana la reacción que se origina en el organismo cuando un consumidor adicto a esta sustancia deja de tomarla de forma brusca.

Esta reacción puede ser más o menos intensa dependiendo del nivel de adicción de la persona, y se manifestará mediante síndromes de abstinencia físicos y psicológicos.

El síndrome de abstinencia no tiene porqué aparecer en todas aquellas personas que dejen de consumir marihuana. No obstante, cuanto más tiempo se haya fumado esta substancia es mucho más probable que los síntomas de este síndrome aparezcan.

La gravedad de los síntomas no suele ser tan importante como en otras substancias como el alcohol o la cocaína. Asimismo, la intensidad de estos variará de una persona a otra. Por ejemplo, una persona con una dependencia muy leve al cannabis puede no sufrir síntomas o puede que estos sean tan leves que pueda gestionarlos ella misma.

Por otra parte, todos aquellos consumidores que hayan desarrollado un trastorno severo de consumo de uso de cannabis o una adicción a este, indudablemente requerirán de tratamiento por parte de un profesional.

¿Cómo actúa la marihuana?

La marihuana es una sustancia que se elabora a partir de la planta del cáñamo o cannabis. Esta está considerada como una de las drogas de mayor consumo en todo el mundo, viendo aumentado el número de consumidores año tras año.

La forma más común de consumir marihuana es fumada bien sea sola o acompañada de tabaco. Sin embargo, en los últimos años ha aparecido la tendencia de beberla o de ingerirla como ingrediente en algunas elaboraciones culinarias como la repostería.

Debido a sus efectos, el cannabis es considerado como una sustancia psicoactiva. Es decir, que altera las funciones cerebrales de la persona que la consume. A pesar que una sola planta contiene más de 400 sustancias químicas diferentes, el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) es el principal componente químico activo causante de los cambios en el organismo.

Cuando una persona fuma marihuana, este componente presente en humo aspirado es absorbido por los pulmones, los cuales lo transfieren al torrente sanguíneo. Una vez en la sangre, el THC llega al cerebro donde actúa sobre los receptores cannabinoides.

El THC da paso a una serie de reacciones químicas cerebrales que conducen a la persona a experimentar una sensación de felicidad y relajación absoluta muy característica de esta droga.

Esta sensación tan placentera es debida a que la mayoría de zonas cerebrales implicadas en la experimentación del placer, la percepción de los sentidos y del tiempo, los pensamientos, la concentración, la memoria y los movimientos, son las que más receptores cannabinoides albergan de todo el cerebro.

Uno de los principales inconvenientes del THC es que este se deposita en las células de grasa, por lo que el organismo necesita mucho más tiempo para eliminarlas en comparación con otros estupefacientes.

¿Qué síntomas presenta este síndrome?

La sintomatología asociada al síndrome de abstinencia a la marihuana es muy variada y su aparición varía según el nivel de consumo de la persona. Estos síntomas se pueden dividir en síntomas psicológicos o síntomas físicos.

Síntomas psicológicos

  • Irritabilidad.
  • Reacciones súbitas de agresividad.
  • Sensación de ansiedad.
  • Sensación de tristeza o depresión.
  • Alteraciones del sueño (insomnio, pesadillas, etc).
  • Cansancio o fatiga extrema.
  • Disminución del apetito.

Síntomas físicos

  • Cefaleas.
  • Sudoración excesiva.
  • Dolor de estómago.
  • Náuseas y vómitos.
  • Espasmos musculares.
  • Fiebre.

De todos estos síntomas, el insomnio y la depresión son los más característicos del síndrome de abstinencia a la marihuana, así como las pesadillas y la irritabilidad. En cuanto a los síntomas físicos, las cefaleas suelen ser comunes y pueden llegar a permanecer durante semanas.

Mediante la sudoración excesiva, el organismo trata de eliminar las toxinas que esta sustancia infiere en el cuerpo de forma natural.

¿Cómo se diagnostica?

Existen una serie de pautas preestablecidas para el diagnóstico del síndrome de abstinencia a la marihuana. Estas pautas consisten en una exploración física y en la formulación de una serie de preguntas acerca de los síntomas. Asimismo, el personal médico puede pedir un análisis de sangre u orina.

En cuanto a los criterios diagnósticos establecidos por el Manual de diagnóstico y estadístico de trastornos mentales (DSM-V), la persona debe cumplir una serie de criterios o requisitos para que pueda ser diagnosticada de este síndrome. Estos requisitos son los siguientes.

Criterio A

Debe de haberse producido un cese abrupto en el consumo de marihuana. Además, este consumo debe de haber sido crónico durante varios meses.

Criterio B

La persona debe presentar 3 o más de los siguientes síntomas durante una semana después del cese del consumo:

  • Ira o agresividad.
  • Síntomas de ansiedad.
  • Problemas para dormir.
  • Falta de apetito y disminución del peso.
  • Estado de ánimo depresivo.
  • Inquietud.

Además, todos estos síntomas tienen que ir acompañados de al menos uno de estos síntomas físicos:

  • Dolor abdominal.
  • Contracciones musculares o temblores.
  • Hiperidrosis.
  • Fiebre.
  • Cefaleas.

Criterio C

Los síntomas nombrados anteriormente deben generar un malestar clínicamente significativo en el paciente, así como interferir en el funcionamiento habitual de este.

Criterio D

Se diagnosticará síndrome de abstinencia a la marihuana cuando todos los criterios anteriores no puedan ser explicados mejor por otro trastorno, afección o enfermedad, incluyendo las abstinencias a otras sustancias.

Tratamiento

Debido a que los síntomas de este síndrome son leves en la mayoría de los casos, la mayoría de pacientes intentan controlar esta sintomatología por su propia cuenta. No obstante, y sobretodo en los casos más graves, el tratamiento de manos de profesionales favorecerá la rápida remisión de los síntomas y aumentará la probabilidad de éxito.

Estos síntomas de abstinencia pueden ser tratados con medicamentos como paracetamol, aspirinas o fármacos antiinflamatorios no esteroideos, siempre recetados por un médico, que revisará cada caso convenientemente. También es importante que la persona ingiera abundante agua e intente mantener reposo.

El acompañamiento psicológico ayudará al paciente a mantener la motivación y evitar que vuelva a recaer en el consumo de la marihuana u otras drogas.

Referencias bibliográficas:

  • Curran, H. V., Freeman, T. P., Mokrysz, C., Lewis, D. A., Morgan, C. J. A., Loren H. Parsons (2016). Keep off the grass? Cannabis, cognition and addiction. Nature Reviews Neuroscience, 17(5), pp. 293 - 306.