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Los dolores de cabeza son una de las causas más frecuentes de visita médica, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, no todos son iguales. Existen los dolores causados por alguna enfermedad, otros que surgen por estrés, y los de tipo genético, más conocidos como migraña.

En este artículo revisaremos los distintos tipos de cefalea y sus características.

Cefalea primaria y secundaria

Las cefaleas causan un gran sufrimiento a la persona que lo padece, pero no todas son iguales y pueden ser clasificadas en dos categorías. Es posible diferenciar dos grandes tipos de cefalea: son las cefaleas primarias y las secundarias.

Al hablar de cefaleas primarias nos estamos refiriendo a que el dolor de cabeza es en sí mismo la enfermedad. No ocurre lo mismo con las cefaleas secundarias, en las que el dolor de cabeza es consecuencia de otra enfermedad, por ejemplo, una gripe o un tumor cerebral.

Tipos de cefalea

Pero, yendo al detalle, ¿qué tipos de cefalea hay? ¿cuáles son sus características? Siguiendo la clasificación del International Headache Society (ICHD-3), los tipos de cefalea son:

Cefaleas primarias

Existen varios tipos de cefaleas primarias; son las siguientes:

1. Cefalea tensional

La cefalea tensional es un tipo muy común de cefalea, en el que persona presenta un dolor opresivo, es decir, presión en la cabeza. A diferencia de lo que ocurre en otros tipos de cefalea el dolor suele afectar las dos mitades de la cabeza.

Sus causas pueden ser variadas: estrés, fatiga, ansiedad, exceso de café o tabaco. Puede ocurrir a cualquier edad, pero es más común en adolescentes y adultos.

2. Migraña

La migraña y la cefalea tensional representan el 95% de las cefaleas primarias, de modo que si tienes dudas sobre lo que te pasa, muy probablemente este es el fenómeno que tiene lugar en tu cuerpo, a no ser que los síntomas disten mucho de lo que figura aquí. Suele aparecer como ataques recurrentes de dolor de cabeza en un lado de la cabeza, que puede variar en su frecuencia, intensidad y duración. Además, suelen presentarse junto a náuseas, vómitos y molestias hacia la luz y el ruido. La migraña es de origen genético y es una afección tanto crónica como episódica.

3. Cefalea tusígena primaria

Este tipo de cefalea aparece como consecuencia de la tos, aunque también puede ocurrir por otras maniobras de valsalva, es decir, por exhalar aire con la glotis cerrada o con la boca y la nariz cerradas. Así pues, es producto de una acción que se va repitiendo una y otra vez, sin que nos demos cuenta, en el caso de un mal hábito, o de forma puntual a causa de una alteración súbita en nuestro estado.

Por ejemplo, por estornudar, reírse, agacharse, llorar, al entrenar la fuerza con pesas, etc. Suele aparecer de forma súbita justo después del golpe de tos y puede afectar a una parte o ambas de la cabeza. El dolor puede ser opresivo o punzante y la duración e intensidad pueden variar dependiendo de cada caso.

4. Cefalea primaria por esfuerzo físico

Este tipo de cefalea tiene su causa en el esfuerzo físico prolongado. Parece ser que es más frecuente en varones y ni el tipo de ejercicio ni la condición física del sujeto influyen en su aparición. 

La persona que lo padece suele presentar dolor bilateral y pulsátil que, en ocasiones, aparece junto a náuseas y vómitos. Suele iniciarse en el momento de máximo esfuerzo físico y mejora parcialmente en el mismo momento en que la actividad física cesa.

5. Cefalea asociada con la actividad sexual

Este tipo de cefalea tiene su origen en las relaciones íntimas. La sintomatología aparece de forma bilateral y el dolor puede variar en su forma: opresivo, punzante, pulsátil. Puede ir acompañado de taquicardia, acaloramiento, náuseas, rubor facial e incluso mareos. Suele durar de 30 a 60 minutos y puede presentarse antes del orgasmo, durante el orgasmo o después de éste.

6. Cefalea en trueno primaria

Como las dos anteriores, puede iniciarse tras realizar un esfuerzo físico de intensidad elevada o por tener relaciones íntimas. Ahora bien, es un tipo de cefalea explosiva, que tiene un inicio brusco y que alcanza su máxima intensidad en los primeros minutos. Su intensidad es moderada-grave y aunque puede presentarse en cualquier lugar de la cabeza, suele tener una localización occipital. En ocasiones, se presenta junto a sensibilidad a la luz y el sonido y junto a náuseas y vómitos.

7. Cefalea por crioestímulo

La causa de este tipo de cefalea es entrar en contacto con algo frío, ya sea inhalado, ingerido o colocado en la parte externa de la cabeza. Por tanto, puede aparecer, por ejemplo, tras exponerse a un ambiente gélido o al meterse en agua con una temperatura muy baja. El dolor se localiza en la frente, concretamente en la zona media, es de tipo punzante y de corta duración. Suele ser común en pacientes que sufren migraña.

8. Cefalea por presión externa

Esta cefalea aparece debido a la comprensión de la cabeza de forma ininterrumpida, concretamente en las partes blandas pericraneales. Por ejemplo, por llevar casco, una gorra o gafas. 

El dolor aparece en el punto donde se produce la compresión externa. Suele remitir antes de los 60 minutos siguientes a la liberación de de la compresión que lo ha provocado.

9. Cefalea punzante primaria

La cefalea punzante primaria, como su nombre indica, presenta un dolor de tipo punzante, generalmente intenso y de localización concreta (frontal o temporal), aunque también pueden cambiar de localización. Aparece de manera espontánea por hacer algunas maniobras, por ejemplo, movimientos de la cabeza, cambios de postura, etc.

10. Cefalea numular

Este tipo de cefalea se localiza solamente en el cuero cabelludo y es de carácter crónico. Su duración puede ser variable, y el dolor aparece con una serie de características: en forma de moneda, con un contorno perfecto, un tamaño redondo, fijo y de 1-6 cm de diámetro.

10 Cefalea hípnica

Aparece durante el sueño (nocturno y las siestas) e interrumpe el mismo. Generalmente aparece en mayores de 50 años, aunque ocasionalmente pueden padecerlo personas más jóvenes. Dura aproximadamente entre media hora y 3 horas y el dolor puede ser de muchos tipos.

11. Cefalea diaria persistente de novo

Esta clase de cefalea también es conocida como cefalea crónica diaria de inicio reciente y es bastante inusual. Los síntomas pueden ser parecidos a los de la migraña o la cefalea tensional, aunque, a menudo, los síntomas suelen parecerse a esta última. Aparece de forma repentina, y los síntomas se manifiestan diariamente y de forma ininterrumpida.

Cefaleas secundarias

Como se ha dicho, estas cefaleas son secundaria a otra patología. Existen varios tipos:

  • Cefalea atribuida a traumatismo craneal o cervical: Son las más habituales, y pueden aparecer tras un traumatismo o un latigazo del cuello. Se presenta solo con el dolor de cabeza o junto a otros síntomas: mareos, falta de concentración o enlentecimiento motor.
  • Cefalea atribuida a trastorno vascular craneal y/o cervical: Suele aparecer junto a trastornos vasculares o cervicales, por ejemplo, un ictus.
  • Cefalea atribuida a trastorno intracraneal no vascular: La causa son otros trastornos intracraneales que no pertenecen al grupo anterior
  • Cefalea atribuida a la administración o supresión de una sustancia: Debido al uso de medicamentos o la retirada de éstos.
  • Cefalea atribuida a infección: La causa es una infección, por ejemplo, la gripe.
  • Cefalea atribuida a trastorno de la homeostasis: Este tipo de cefaleas se presentan junto a un trastorno de homeostasis, por ejemplo: cefalea de las grandes alturas. cefalea por inmersión o cefalea por apnea del sueño
  • Cefalea o dolor facial atribuida a trastorno del cráneo, cuello, ojos, oídos, nariz, senos paranasales, dientes, boca o de otras estructuras faciales o craneales.
  • Cefalea atribuida a trastorno psiquiátrico: Los trastornos psiquiátricos pueden ser, por ejemplo, depresión o ansiedad.

¿Qué hacer para sobrellevar el dolor de cabeza?

Dado que existen muchos tipos de cefaleas, no existe una solución universal a la hora de paliar sus síntomas y, concretamente, el malestar que se produce. Por otro lado, no existe una "cura" para estas situaciones, dado que el dolor de cabeza es una manifestación de un problema subyacente.

Una vez ha aparecido, poco se puede hacer para que se vaya automáticamente el dolor. Lo que sí se puede hacer es intervenir sobre el problema de base y hacer que sea menos probable que vuelva a aparecer la cefalea; por ejemplo, mejorando la dieta, descansando más, reposando la vista, etc. En cualquier caso es necesario contar con la supervisión médica y el diagnóstico de lo que ocurre para atacar a su raíz.