Este cetáceo es capaz de realizar operaciones cognitivas complejas.

Los delfines son unos de las animales más valorados y populares a nivel mundial. Se trata de una especie animal que ha inspirado al ser humano desde la antigüedad, con tintes incluso románticos y siendo a menudo símbolo de libertad, paz y alegría.

De entre sus múltiples cualidades, la inteligencia de los delfines es una de las más valoradas, junto con su sociabilidad y capacidad de empatía tanto con los de su especie como con otras (entre ellas el ser humano). Y es que el delfín ha sido identificado junto a otros cetáceos, primates, elefantes y algunas especies de aves como la de los cuervos como una de de las especies de animales no humanos más inteligentes (superando a muchos de ellos en capacidad). A lo largo de este artículo vamos a observar diferentes curiosidades e informaciones vinculadas a su elevada capacidad cognitiva.

¿En qué consiste ser inteligente?

Antes de pasar a ver diferentes datos y curiosidades que ayudan a hacernos ver el gran potencial e inteligencia de los delfines, deberíamos hacer un breve repaso respecto a qué consideramos inteligencia.

Si bien existen múltiples teorías y modelos al respecto, podemos definir de forma breve a la inteligencia como a la capacidad o conjunto de capacidades intelectuales que permiten a un ser vivo adaptarse de forma exitosa al medio que le rodea, siendo capaz de resolver problemas más o menos complejos y utilizar los recursos disponibles tanto en el propio sujeto como en el entorno de la manera más eficiente posible. Ello implica la capacidad entre otros aspectos de organizar el contenido mental, reestructurarlo y darle forma e incluso una cierta capacidad de abstracción.

Si bien tradicionalmente esta capacidad se ha ligado y se centrado de manera casi exclusiva en el ser humano, lo cierto es que son múltiples las especies animales que manifiestan comportamientos considerables como inteligentes. Y entre ellos destaca el delfín, el cual presenta conductas y una estructura cerebral que hacen pensar en esta especie como uno de los animales más inteligentes. Algunos opinan incluso que, de haber tenido manos y pulgares oponibles, podrían incluso llegar a superar nuestras habilidades.

Curiosidades sobre la inteligencia de los delfines

La mayoría de personas conoce que los delfines son seres muy inteligentes, pero lo cierto es que existen muchos datos que resultan desconocidos o que pueden llamar la atención respecto a este tema. A continuación os dejamos una serie de interesantes datos sobre estos seres que nos hacen apreciar el elevado nivel de inteligencia de los delfines.

1. Poseen un lenguaje

Los delfines gozan no solo de una gran inteligencia, sino también de capacidades que hasta hace pocos siglos se consideraban patrimonio exclusivo del ser humano. Una de ellas es la del lenguaje. Al igual que otros cetáceos como las ballenas, se ha observado que los delfines gozan de un complejo sistema de comunicación basado en sus característicos chasquidos, pudiendo identificar diferentes elementos con ellos e incluso al parecer hacer referencia a su estado emocional.

2. Tienen nombre propio

Vinculado a lo anterior, diferentes investigaciones han comprobado que el ser humano no es la única criatura que es identificado por sus semejantes de manera simbólica, con un nombre propio distintivo para cada uno de nosotros. Y es que se ha comprobado mediante el registro de su lenguaje que los delfines emplean dichos silbidos para dirigirse a otros, poseyendo silbidos que identifican a otros sujetos.

3. Usan herramientas

Uno de los aspectos que más se ha vinculado con la capacidad cognitiva es la capacidad de utilizar los recursos existentes en el entorno de forma creativa con el fin de alcanzar un objetivo concreto. Se ha observado que los delfines son capaces de esto, utilizando entre otros elementos esponjas marinas cuando buscan alimento entre corales. Ello exige unas habilidades cognitivas considerables, comprendiendo el hecho de que pueden experimentar daño y la necesidad de emplear un elemento para evitarlo, así como encontrarlo y darle un uso práctico.

4. Tienen sexo por placer

La mayor parte de los animales se reproducen únicamente en temporadas en las que las hembras son fértiles. Los delfines, al igual que algunos primates y los seres humanos, son unos de los pocos animales que no tienen en cuenta el sexo únicamente en sus fases fértiles, sino que tienen relaciones sexuales de manera habitual con el único propósito de obtener placer. Además de ello, llevan a cabo diferentes conductas de galanteo que parecen disfrutar.

5. Acompañan en los últimos momentos

Cuando un delfín está en sus últimos momentos, es posible observar cómo su grupo tiende a ayudarle con sus propios cuerpos a subir a la superficie, de tal manera que la criatura pueda mantener su espiráculo (el orificio a través del cual respiran) fuera del agua con el fin de poder respirar más cómodamente para aliviar su sufrimiento. Se trata de una muestra no solo de la inteligencia de los delfines, sino también de la capacidad de empatizar de estas criaturas.

6. Delfines militares

El uso de animales en el contexto bélico ha sido relativamente habitual a lo largo de la historia. Generalmente se empleaban como transporte o como elemento fundamental para causar daño (caballos, camellos, elefantes y perros son buenos ejemplos de ello) o para comunicarse (como en el caso de las palomas).

Aunque no es algo especialmente conocido por la mayoría de la población, también algunos cetáceos han sido utilizados en el estamento militar. Se ha empleado la elevada inteligencia de los delfines y su capacidad de emitir y percibir ultrasonidos para detectar minas submarinas, embarcaciones y buzos. También pueden transportar y colocar minas (huyendo tras dicha colocación) e incluso servir a modo de soldados para atacar buzos y embarcaciones. Fue frecuente su uso durante la guerra fría y aún hoy en día algunos ejércitos siguen empleándolos.

7. Pueden llegar a suicidarse

Si bien el suicidio animal es algo muy discutido, se ha observado que muchos delfines parecen decidir acabar con su vida sea dejando de respirar (en el delfín a respiración no es inconsciente y automática sino que requiere de control por su parte), de alimentarse o incluso chocándose repetidamente contra rocas u objetos. Ello requiere de la suficiente capacidad cognitiva como para entender qué es la muerte y cómo puede llegar a provocarse, una capacidad que los delfines parecen tener.

8. Tienen cultura

Una muestra de la inteligencia de los delfines es la capacidad que presentan para transmitir conocimientos a sus semejantes. Se ha observado cómo en algunos casos de delfines que han estado en cautividad cómo, tras habérseles enseñado alguna habilidad o manera de hacer determinadas acciones, estas terminaban por ser replicadas por gran parte de su grupo, habiéndose transmitido aprendido del original.

También se ha observado que el lenguaje o la manera de comunicarse puede variar entre diferentes grupos de estos animales, pudiendo observarse la existencia de “dialectos” aprendidos. Asimismo, el juego social, la cooperación mutua, el cuidar de crías ajenas y la transmisión de estrategias de caza se han visto como indicios de cultura dentro de estos animales.

9. Su estructura cerebral es compleja

La inteligencia de los delfines ha sido un elemento que ha despertado la curiosidad de muchas personas, habiéndose realizado diferentes análisis e investigaciones al respecto. A nivel neuroanatómico, se ha observado que presentan una estructura cerebral muy compleja, con un muy elevado nivel de encefalización (llegándose a proponer que en algunos casos incluso poseen mayor capacidad intelectual que el ser humano) y un tamaño que de media supera el nuestro. De hecho, se trata de uno de los animales que mayor cerebro tiene en relación a su tamaño corporal.

10. Se reconocen en el espejo

Algunos experimentos, ya clásicos, realizados con diferentes animales como los delfines dan muestra de que poseen la capacidad de reconocerse a sí mismos ante el espejo. Ello implica la noción de un Yo diferente al resto, el reconocimiento de las propias características y acciones y del hecho de que un reflejo no es una criatura diferente que nos esté imitando sino el producto de una refracción. Estamos ante una muestra más de la inteligencia de los delfines.

11. Empatizan con otras especies

Posiblemente habremos visto en alguna película como un delfín salva a un bañista o a algún náufrago del ataque de un tiburón o de morir ahogado. Aunque puede parecer una exageración o incluso un alarde de romanticismo, lo cierto es que se trata de algo que sucede en la realidad.

Y es que los delfines tienen la capacidad de empatizar no sólo con seres de su misma especie sino también con los de otras. Existen múltiples casos en que estos animales (y estamos hablando de animales en libertad, no entrenados para ello) han salvado la vida de muchas personas actuando como cebo o bien rodeando un grupo de delfines a un ser humano con el fin de protegerlo. También se ha observado este comportamiento de protección dirigida a otras especies, como en algunos casos de ballenas atacadas por tiburones. Son capaces de entender que otra criatura está sufriendo o, en nuestro caso, que se está ahogando, algo que requiere de una capacidad intelectual elevada.

12. Personas no humanas

Debido al muy elevado nivel de inteligencia de los delfines y a sus múltiples habilidades cognitivas, han aparecido diferentes movimientos y propuestas para que los delfines reciban la consideración de “personas no humanas”, haciéndolos poseedores de los mismos derechos. Ello ha ocurrido en la India, donde la Central Zoo Authority ha prohibido los espectáculos con estos animales, así como en Costa Rica, Hungría y Chile. También diferentes zoos de España, como el de Barcelona, han prohibido dichos espectáculos.

Además, algunas organizaciones han solicitado la aprobación de la declaración de derechos de los cetáceos, en base a la elevada sensibilidad e inteligencia de estos seres.

Referencias bibliográficas

  • King, S.L. & Janik, V.M. (2013). Bottlenose dolphins can use learned vocal labels to address each other. PNAS.