¿Aburrido cuando llega el fin de semana? ¿Sientes que no sabes qué hacer, pero a la vez sabes que estás desperdiciando tus dos únicos días libres?

A continuación vamos a ver 50 cosas que se hacer el fin de semana, sin necesidad de gastarse una fortuna y que se pueden hacer prácticamente en cualquier lugar.

50 cosas que puedes hacer el fin de semana

A continuación vamos a ver 50 cosas que se pueden hacer durante el fin de semana, mayormente económicas y sin necesidad de recorrer largas distancias.

1. Hacer ejercicio

Una de las principales excusas para no hacer ejercicio es el no disponer de tiempo entre semana, pero esta excusa ya no es válida en finde.

Los sábados y domingos ofrecen de tiempo y espacios para practicar cualquier actividad física, ya sea cogiendo la bicicleta para dar un paseo por la ciudad, hacer calistenia en la playa, aeróbic en casa o, si está abierto, ir al gimnasio.

2. Visitar espacios verdes

aunque parezca increíble, no son pocos los espacios verdes que se pueden visitar en una ciudad, por muy urbanizada que pueda parecer.

Jardines, parques, paseos con árboles… son muchos los lugares que pueden dejarnos conectarnos con la naturaleza sin necesidad de salir de la ciudad. El aire suele ser fresco en estos lugares, además de aromatizado por las hierbas de todo tipo que hay en ellos.

Se ha visto que visitar espacios verdes tiene una repercusión positiva en nuestra salud, dando que ayudan a reducir los niveles de estrés, disminuye la presión sanguínea, reduce las posibilidad de sufrir alergias y mejora la salud mental.

3. Colaborar con una fundación

Pese a que la mayoría de las personas trabajamos de lunes a viernes, las fundaciones solidarias no paran ni un minuto para mejorar la vida de los demás, y siempre están necesitadas de voluntarios que ayuden a hacer del mundo un lugar mejor.

En todas las ciudades hay fundaciones que ofrecen ayudar en todo tipo de causa humanitaria, en la que los beneficiarios pueden ser niños, ancianos, personas en riesgo de exclusión o animales desprotegidos.

Este tipo de actividades son muy satisfactorias, dado que permite comprender de más cerca cómo viven las personas quienes no han tenido tanta suerte y ver lo agradecidas que estarán de que les dediquemos nuestro tiempo libre en mejorar sus vidas.

4. Ir al zoo

Los zoos son una excelente opción para ver animales que, de normal, viven muy lejos de nuestro hogar. No hace falta ir de safari por África para ver jirafas, teniéndolas en el zoológico más cercano.

Pero no únicamente en los zoos se ven animales y ya está. Siempre hay algún guía o alguna actividad que nos enseñan cómo viven estos animales, cuál es su situación en estado salvaje y qué podemos hacer para ayudar a su especie.

5. Escribir un blog

¿Cuántas veces hemos querido compartir una experiencia, nuestros conocimientos u opiniones con los demás pero nos ha dado pereza o no teníamos tiempo?

El fin de semana es el momento ideal para dedicarnos a escribir un blog sobre el tema que nos interese.

Dado que es una actividad que podemos hacer desde la comodidad de nuestra habitación y exponer nuestro mundo o conocimiento como queramos, siempre resulta ser una actividad agradable. Además, al conocer otros blogs relacionados con nuestro tema, conoceremos a personas que nos nutrirán con sus propias opiniones, y nos permitirá expandir nuestro mundo.

6. Inscribirse en una formación online

Si consideramos que nuestros findes son demasiado aburridos o que nos da la sensación de que estamos perdiendo un valioso tiempo que podríamos dedicar en expandir nuestro currículum, inscribirse en una formación online es siempre una muy buena opción.

Este tipo de formación puede consultarse en cualquier momento y, muy relacionada con el punto anterior, se puede hacer desde la comodidad de nuestro hogar.

7. Planifica la economía de la semana

Una muy buena forma de invertir el tiempo del finde es planificar la economía de la semana, es decir, hacer una previsión de cuanto dinero nos vamos a gastar en todo tipo de artículo y servicio, como la lista de la compra, alquiler, ropa...

Esto no únicamente es una forma ideal de matar el tiempo, sino que evitará despilfarrar el tan necesario dinero que hemos ido ganando a lo largo de la semana. Si sabemos lo que tenemos que comprar y cuál es su precio, menos disgustos tendremos a final de mes.

8. Hacer una lista de quehaceres

A lo largo de la semana se hace necesario hacer varias tareas. Sin embargo, no siempre tenemos el tiempo libre necesario para concentrarnos en todo aquello que deberíamos solucionar de una vez.

Es por ello que en los findes podemos hacer una lista de quehaceres, reflexionando en profundidad sobre aquello que deberíamos zanjar y, ya de paso, ver si alguna de estas tareas la podemos solucionar ese mismo finde.

De esta forma vamos organizando un poquito mejor nuestro día a día, evitando el estrés que supone tener un estilo de vida desorganizado.

9. Organizar la habitación

Siempre pasa que, después de un ajetreado día de trabajo, lo único que queremos hacer en nuestra habitación es meternos dentro de la cama. Da igual que nuestro cuarto parezca una leonera, con un pantalón por allí y ropa interior por allá, lo último que queremos es dedicarnos a poner orden a este enorme desastre.

Es por ello que, llegado el fin de semana, se presenta el momento ideal para acabar con la anarquía que reina en nuestra habitación. Gracias a que no tenemos que trabajar ni salir de casa, no tenemos excusa para ordenar de una vez por todas nuestro rincón más personal.

Ya de paso, podemos hacer una limpieza profunda de la habitación, mirando qué prendas de ropa ya no nos valen o no nos gustan, plantearnos un rediseño, comprar algún adorno u organizar los cajones y el armario.

10. Lavar el coche o la moto

Durante el finde podemos aprovechar para lavar el coche, la moto, la bici o cualquier otro vehículo que usemos.

Podemos hacerlo en nuestro garaje o, en caso de no poseer uno, dar un paseo a la estación de lavado más cercana y dejar bien reluciente nuestro coche.

11. Limpiar la cocina

La cocina es un lugar en el que es muy importante que haya unas buenas condiciones higiénicas dado que, de no haberlas, corremos el riesgo de que aparezca todo tipo de plaga que estropee la comida y, como consecuencia de ello, comamos comida en mal estado.

Es por ello que, a la hora de limpiar la cocina, se hace especialmente necesario hacerlo bien a fondo y, claro está, esto siempre da mucha pereza.

Llegado el finde, en el que tenemos todo el tiempo del mundo, es el mejor momento para limpiar esta parte tan importante de la casa, además de hacer inventario de qué habría que pensar comprar para mejorarla: ollas, sartenes, productos de limpieza a punto de acabar.

También es el momento ideal para coger todo lo que esté caducado y en mal estado que todavía no hemos tirado por pereza o con la esperanza de que todavía está bueno. No es buena idea arriesgarse: si está caducado, a a basura.

12. Planificar el menú de la semana

Somos muchas las personas que a lo largo de la semana, cuando llegamos a nuestra casa, lo último que queremos hacer es cocinar pero, irónicamente, nos apetece algo suculento, con mucho sabor.

Como no estamos para hacernos un bacalao al pilpil o una ensalada de la huerta porque queremos comer ya y esos platos requieren de cierto tiempo de preparación, la opción más tentadora es bajar al súper más cercano y pillar una pizza. Esto, a la larga, puede suponer tener unos hábitos alimenticios pésimos, con riesgo de sufrir problemas sanitarios como obesidad, falta de nutrientes y problemas en la piel como el exceso de granos.

La mejor manera de evitar esto es prepararse un menú semanal, en el que estén presentes todos los nutrientes y en los que haya una proporción saludable de macronutrientes, es decir, grasas, carbohidratos y, sobre todo, proteína.

13. Comprar la comida para la semana que viene

Una vez hemos diseñado nuestro menú, lo ideal es comprar toda la comida para la semana que viene. Es tan sencillo como hacerse una lista de la compra exhaustiva e ir al súper o mercado más cercano a buscarlos.

Es muy importante que solamente compremos lo que hemos puesto en nuestro menú, dado que de comprar comida poco sana correremos el riesgo de desarrollar, a la larga, problemas de conducta alimentaria si nos permitimos ser demasiado flexibles.

14. Cocinar la comida de la semana

Si todavía nos queda tiempo y ganas, podemos cocinar la comida de la semana con los ingredientes que hemos ido a comprar. Basta con preparar cantidades grandes para almacenarlas en fiambreras y directas al congelador.

De esta forma, cuando lleguemos a casa tras una larga jornada laboral, tan solo nos será necesario descongelar los envases, calentarlos y listo: a tomarse una rica y variada comida saludable.

Qué hacer en fin de semana

15. Organizar el ordenador

De la misma manera que es difícil mantener una habitación ordenada, los archivos de un ordenador conforman por sí mismos una especie de microcosmos que, muy rara vez, nos atrevemos a ponerle orden.

Los fines de semana son el momento perfecto para liberar espacio de nuestra computadora y seleccionar aquellos documentos que queremos conservar de aquellos que queremos borrar para siempre.

Seguramente serán cientos, por no decir miles, de imágenes que están ahí, perdidas en la memoria de nuestro aparato, ocupando espacio pero sin tener una función útil ya.

También se encontrarán documentos de hace, perfectamente, décadas, trabajos infantiles o de la ESO que, desde luego, ya no nos sirven para nada llegados a la edad adulta.

Si somos de los que nos gusta guardarlo todo, aplicaciones com Drive o Dropbox son ideales para limpiar el ordenador, dado que nos dan la oportunidad de conservar los archivos en la nube, sin necesidad de eliminarlos del todo pero liberando espacio en el PC.

16. Depurar las redes sociales

Todos tenemos alguna persona en Twitter, Facebook, Instagram o lo que sea que, en verdad, no nos importa para nada su vida ni tampoco queremos que ella o él sepa de la nuestra. Solución simple: fuera de nuestra vida personal.

Durante el finde es muy recomendable tomarse un tiempo y dedicarse a eliminar toda a aquella persona que se puede considerar una mala influencia o que no tiene ningún tipo de beneficio para nuestras vidas, pero que la seguimos o nos sigue en la red.

Pueden ser compañeros de la escuela que hace décadas que no vemos y que, francamente, sus vidas no nos importan, o simplemente páginas de divulgación que más que informar nos meten Fake news. Eliminémoslas de nuestras vidas.

17. Compartir tiempo con nuestros padres

Mala noticia, nuestros padres no vivirán para siempre. Buena noticia, todavía estamos a tiempo de pasar tiempo con ellos.

Existen muchos planes que pueden ser compartidos con nuestros progenitores: ir a comer, tomar un café juntos, conocer un lugar nuevos juntos o, simplemente, comentar el programa de televisión que estén viendo.

Son estos momentos que, por muy banales y fugaces que puedan ser, serán los que recordemos cuando no estemos con ellos.

18. Aprenderse las calles de la ciudad

¿Cuántas veces hemos pasado por la misma calle y, sin embargo, nunca nos hemos aprendido su nombre?

Llegado el finde podemos tomar un mapa y tratar de aprendernos las calles de nuestra ciudad. Esto nos brindará entretenimiento, además de que será como hacer turismo en nuestro propio lugar de residencia y nos ayudará a orientarnos mejor.

19. Visitar a buenos amigos

Uno de las mayores amenazas de toda buena amistad es la pérdida de contacto. Hagamos un esfuerzo e intentemos quedar con buenos amigos que hace un tiempo que no vemos.

Podemos ir a visitarlos a su casa, que ellos vengan a nuestro lugar de residencia y enseñarles cosas de nuestro barrio, quedar y preparar un plan juntos como un viaje en el futuro. Toda excusa es buena para poder volver a verse.

20. Expandir nuestros contactos

De la misma manera que es bueno recuperar el contacto con buenos amigos, también es muy placentero el conocer a personas nuevas.

Son varias las formas para expandir nuestros contactos, lo único que nos hace falta es tener un poco de asertividad.

Algunas buenas formas de hacerlo es hablar con gente que solemos ver, como usuarios de nuestro gimnasio, clientes de la panadería, la cajera del supermercado…

¿Quién sabe? quizás encontramos a gente cercana quien comparte un montón de gustos con nosotros.

21. Planear un maratón de películas

Las películas son muy largas y es por ello que, pese a que siempre queremos expandir nuestra cultura cinematográfica, nos da mucha pereza verlas entre semana, dado que tenemos otras cosas más importantes que hacer.

En findes esto cambia. Podemos planificar ver una auténtica maratón de películas de los más variados géneros y directores para entretenernos, a la vez que nos deleitamos de una buena dosis de cultura audiovisual.

22. Pasear a nuestra mascota

Entre tanto compromiso y tanto cansancio de lunes a viernes, ¿cuántas veces nos vemos con las ganas de brindarle a nuestra mascota un bien merecido paseo?

Los animales necesitan estirar las patas y con tan solo sacarlas dos veces al día para que hagan sus deposiciones muchas veces no basta. Los paseos deberían ser mucho más largos.

Durante el finde podemos estirar los paseos, irnos al campo o cambiar la ruta de entresemana para que el mejor amigo del ser humano no se canse de tanto aburrimiento y monotonía.

23. Leer

Al igual que pasa con las películas, no son pocas las personas quienes no se encuentran ni de humor ni con las ganas de abrir un libro entre semana.

Llegado el finde es el mejor momento para seleccionar un libro aleatorio de nuestra biblioteca personal o bien escoger aquel que llevamos años diciendo que íbamos a ponernos a leer pero que todavía no ha habido suerte.

Leer es la mejor forma de matar el tiempo los sábados y domingos, además que tiene un montón de beneficios a nivel cognitivo y nos induce a un estado de casi meditación.

También se puede dedicar este tiempo a documentarse, ya sea en línea o con libros en físico, sobre los más variados temas: historia, cocina, ejercicio. aprendizaje de lenguas...

24. Visitar una biblioteca pública

Si somos de los que tenemos pocos libros en casa o queremos leer un libro en concreto pero no lo queremos comprar, la opción más barata es visitar una biblioteca pública.

Allí, además de encontrar infinidad de libros de todo tipo, disfrutaremos de un ambiente auténticamente prolífico para que podamos adentrarnos en ese pequeño gran mundo que nos ofrecen los libros.

25. Desconectarse de los dispositivos

Si bien no hace falta apagar del todo los móviles ni tampoco significa que debamos volver a un estado propiamente medieval, el finde está para descansar y tener los dispositivos conectados y estar pendiente de ellos no ayuda.

Si nuestro trabajo es de lunes a viernes, ¿para qué consultar el correo laboral un finde? Nuestro número de teléfono del trabajo sólo debería estar disponible mientras estemos trabajando.

Hay que desconectarse de los dispositivos si queremos disfrutar de un buen merecido descanso dominguero y no estresarnos por las obligaciones del resto de la semana.

26. Tomar una siesta:

Puede parecer una cosa que hacer el fin de semana poco original y muy obvia, pero seamos sinceros, ¿cuándo es más placentero echarse una siesta: entre semana o un fin de semana?

En finde, siempre y cuando no trabajemos, descansar sin preocupaciones es una mejor sensación que hacerlo cuando sabemos que, una vez nos levantemos, tendremos que hacer nuestras obligaciones.

Tomar una siesta un día en el que se está calmado será muchísimo más beneficioso para nuestra salud que intentarlo hacer entre semana, cerrando los ojos de forma forzada y sin conseguir un sueño profundo.

27. Conocerse a uno mismo

Ya sea meditando, reflexionando o mirando tutoriales online para conocer cómo somos, todas estas opciones son muy buenas para tener un mejor conocimiento de uno mismo.

Una buena forma de hacerlo es coger un trozo de papel y poner en él adjetivos que nos atribuimos a nosotros mismos. También le podemos pedir a familiares y amigos cercanos que traten de describirnos de la forma más objetiva pero respetuosa posible.

Si conocemos aquellos aspectos de la personalidad que deberíamos mejorar será una muy buena forma de saber por dónde empezar para conseguir alcanzar el camino de la felicidad y la autoestima.

28. Prepararse y tomar un café o una infusión

Es posible que esto parezca un plan muy simple y básico para hacerlo en fin de semana, y seguramente muchos pensarán que qué tiene de especial prepararse un café si es algo que ya mucha gente se hace cada mañana para despertarse antes de ir a trabajar.

Con prepararse y tomar un café o una infusión no nos referimos al acto de poner una cafetera o poner una bolsita de té en un vasito de agua caliente: nos referimos a hacer todos los pasos para poder tomar un buen vaso de nuestra bebida favorita.

Hacer café e infusiones es algo que, bien hecho, supone un auténtico ritual. Seleccionar la mejor variedad, preparar el agua a la temperatura adecuada, no pasarse con el tiempo de infusión… son aspectos fundamentales para poder deleitarnos de un exquisito brebaje.

Todo esto requiere experiencia, como quien pinta un cuadro o practica un deporte, además que induce a un estado similar al de la relajación, casi de trance.

29. Salir de la ciudad

Si nuestro trabajo nos obliga a pasarnos cinco días a la semana sin salir de nuestra ciudad, lo mejor que podemos hacer liberados del yugo de la rutina laboral es, precisamente, salir de nuestra ciudad.

No hace falta adentrarse en un mundo totalmente rústico, dado que para cambiar de aires podemos, simplemente, visitar otra ciudad y hacer turismo o ver un municipio más calmado y pequeño.

30. Ir de excursión

Salir de la ciudad y pasarse el día de paseo por los bosques, los senderos o la costa más cercana siempre es una actividad beneficiosa para nuestra salud física y mental, además de que nos permite estar en contacto con la naturaleza y nos desahoga de la gran ciudad.

Es por ello que podemos planificar una excursión con nuestros seres queridos. Basta con preparse unos bocadillos, una cantimplora, ropa cómoda y un mantel y tendremos todo lo necesario para pasar un estupendo día conectados con la naturaleza.

31. Día de tapas

En toda ciudad española hay bares de tapas, a módicos precios. Podemos ver cuáles hay en nuestro barrio o ir a alguno que haya sido recomendado en revistas o por nuestro círculo de conocidos.

Las tapas son platos ideales para expandir nuestros paladar y gusto gastronómico, dado que su reducido tamaño pero única combinación de ingredientes nos permiten descubrir sabores que, estando en nuestra cocina, no se nos ocurriría combinar.

32. Tarde de juegos de mesa

Ya sean juegos de mesa tradicionales, como el mus, la burra, el parchís o el ajedrez, o juegos más modernos como el UNO, el jungle for speed, el pictionary o cards against humanity, todos ellos son buenas opciones para disfrutar de una entretenida tarde.

De este tipo de entretenimiento hay de todo tipo y para todas las edades, lo cual el preparar una tarde de juegos de mesa no es algo demasiado complicado si se tienen en cuenta los gustos de todos los miembros del grupo y se fomenta que se lo pasen bien todos.

33. Conciertos al aire libre

Muchas ciudades preparan los findes conciertos al aire libre, la mayoría de ellos gratuitos.

Sea quien sea el grupo o artista quien toque, todos ellos son una muy buena opción para disfrutar de música al aire libre, además de descubrir cantantes de los que nunca hemos oido hablar y que expandirán nuestra cultura musical.

34. Cantar en un karaoke

Bares de karaoke hay muchos, y con amplio repertorio de canciones que cantar. Un buen plan es cantar en uno de ellos con varios amigos, especialmente si han ido de copas antes y están un poco desinhibidos.

No hace falta cantar como Celine Dion o Bruce Springsteen para acudir a uno de ellos, lo importante es pasárselo estupendamente mientras destrozamos nuestras canciones favoritas.

35. Cenar con amigos

Un clásico pero nunca está de más mencionarlo. Una buena reunión con todos los amigos cercanos, a punto de cenar, es una de las mejores cosas qe se pueden hacer un finde. Haciendo esto el grupo de amigos se pone al día de los logros de todos sus integrantes.

Se puede preparar la cena en casa de uno de ellos, preparando todos juntos la comida o trayendo cada uno de ellos un plato cocinado por él mismo. También está la opción de ir a cenar a un restaurante nuevo, para descubrir nueva gastronomía.

36. Programar nuevas experiencias

¿Harto de hacer lo mismo? Una buena forma de romper con la rutina es programar nuevas experiencias, de forma totalmente improvisada pero de forma económica y acorde a nuestros gustos.

Compremos una entrada para ir al teatro o al concierto de alguien que venga a la ciudad, juntémonos con un grupo de turistas y hagámonos pasar por uno de ellos, cojamos la invitación del gimnasio que nunca hemos usado y usémosla de una vez…

No son pocas las nuevas experiencias que podemos disfrutar y sin necesidad de estrujarnos mucho el cerebro. Todas ellas pueden ser algo muy sano para nuestro córtex, dado que salir de la rutina y hacer cosas nuevas siempre es algo que mantiene joven nuestro cerebro.

37. Levantarse a la misma hora

Como decíamos anteriormente, los findes están para descansar, pero esto no quiere decir que debamos dormirnos tarde y levantarnos casi a la hora de comer. El cuerpo necesita una rutina de sueño, y el fin de semana no es una excepción.

No por ello significa que debamos madrugar levantándonos a las 6 de la mañana de forma obligada. Lo que sí debemos hacer es un esfuerzo para evitar despertarnos cinco horas más tarde lo que normalmente nos levantamos.

Necesitamos descansar, pero lo que no debemos hacer es tirar por la borda toda la disciplina del sueño que hemos conseguido a lo largo de la semana al ir a trabajar pronto vagenado en demasía los sábados y los domingos.

38. Ser más artístico

Pintar un cuadro, dibujar, disfrutar de los tutoriales de pintura de Bob Ross… si somos de aquellos que nos gusta el arte, el finde es el momento de ser más artístico.

Pintar un cuadro, de forma amateur, puede demorarnos cerca de tres horas, motivo por el cual no es una actividad que se suela hacer entre semana, pero llegado el finde es perfecto para matar el tiempo en eso que hacemos algo que decorará la casa muy alegremente.

39. ¡A bailar!

Ya sea apuntándose en un club de baile, haciendo zumba o yendo por la noche a una discoteca por la noche un sábado son muy buenas formas de divertirse en un finde. ¡Movamos el esqueleto y a bailar se ha dicho!

40. Plantar un jardín

Una muy bonita afición es la jardinería. Ya sean verduras, frutas o plantas florales, podemos crear nuestro propio huerto en nuestra azotea o balcón de forma fácil y entretenida.

En toda ciudad hay buenas floristerías, en donde venden semillas, planta ya crecidas, tierra y abono de calidad que nos ayudarán a tener un bonito jardín que nos alegre la vista al llegar a nuestra casa tras una dura jornada de trabajo.

41. Visitar un hospital

Muchas personas han tenido la desgracia de tener que ser hospitalizadas por largos períodos de tiempo, incluso de forma crónica. Esto puede ser especialmente duro para niños con enfermedades como leucemia o problemas varios.

Una buena forma de dedicar altruistamente nuestro tiempo libre es visitar un hospital, preguntar a los profesionales del lugar si existe algún plan de voluntariado para con los niños y adultos ingresados o si se puede colaborar económicamente de alguna forma.

Por último, y no menos importante, está el agradecer la tarea desempeñada por todos los profesionales del lugar: médicos, enfermeras, psicólogos, cirujanos y demás trabajadores del hospital.

42. Ir a la bolera

Los bolos son un deporte estrella en Estados Unidos y, si a ellos les gusta, no hay motivo para que al otro lado del charco no nos tenga que gustar.

Es una experiencia que no todo el mundo ha tenido la oportunidad de practicar, por este motvio ir a la bolera puede ser una forma ideal de hacer deporte y disfrutar de la compañía de los amigos rompiendo la rutina.

43. Comprar comida a los indigentes y escuchar sus vidas

Lamentablemente, en toda gran ciudad, incluso las que se hacen llamar las más progresistas, hay una gran cantidad de personas sin techo. Pese a las ayudas que puedan darles, estas no suelen ser suficientes.

Que duerman en un trozo de cartón a la intemperie no significa que dejen de ser personas como cualquier otra: han tenido sus vidas, sus desgracias e infortunios, y merecen ser escuchados.

Podemos comprar comida a los indigentes y escuchar sus vidas, por qué han acabado así, si tienen familiares que sepan de su actual estado y, muy importante, cómo se llaman.

Si bien es probable que no todos nos lo agradezcan, no serán pocos quienes sientan auténtica felicidad al ver que hay gente quienes sí les importan.

44. Ir a pescar

Una actividad que nos pone nuestra paciencia a prueba pero que, a la vez, resulta ser auténticamente relajante es el ir a pescar.

Nos ayudará a mantenernos en contacto con la naturaleza, aprenderemos sobre los hábitos de algunos peces y cómo son cuando todavía están vivos y coleando.

45. Prepara una presentación de lo que sea

Este es quizás el punto más raro de toda esta larga lista de cosas que hacer el fin de semana, pero es de las más interesantes que se han ido haciendo en los últimos años.

Se ha puesto de moda preparar una presentación de lo que sea y presentarla entre amigos. En "lo que sea" puede ser, literalmente, lo que sea, desde historia de los fanfics, pasando por la evolución lingüística de la lengua del Señor de los Anillos.

Hay temas para todo, y cualquiera puede divertirse exponiendo cualquiera de ellos.

46. Recolectar fruta silvestre

En muchos senderos es posible encontrar moras, fresas y otras frutas silvestres que podemos coger e ir llenando nuestra despensa de forma gratuita.

Conviene ir con cuidado por donde se va, dado que, quizás, esas plantas sean de alguien y nos estemos metiendo en propiedad privada, pero en caso de que no sea así, es una muy buena forma de estar en conacto con la naturaleza mientras nos nustre.

Aprovechando esa fruta, al llegar a casa, podemos preparar un pastel con ella o cualquier otro tipo de dulce al que le vaya bien.

47. Limpiar el barrio

Podemos tratar de organizar una limpeiza colectiva con los vecinos de neustro barrio, limpiando el parque de cualquier resto de envoltorio o recoger la basura que haya quedado desperdigada.

48. Escanear fotografías

En casa siempre se tienen fotos en papel que, por una u otra razón, corremos el riesgo de perder, como por ejemplo en caso de que la casa se incendie, haya una indundación o que, simplemente, se traspapelen esas fotografías.

Para evitarlo, es buena idea escanear todas las fotografías que encontremos y subirlas a la nube, para así tenerlas en formato digital bien organizadas y pudiendo cristalizar el recuerdo asociado a ellas.

49. Preparar una cena romántica

¿Cuánto hace que no le preparamos algo especial a nuestra pareja? Cojamos unas cuantas velas aromáticas, bajemos la intensidad de la luz, pongamos música y preparemos algo suculento y afrodisíaco para sorprenderla.

50. Donar sangre

En los fines de semana pueden ocurrir accidentes de tráfico, operaciones en las que se pierde sangre o cualquier otro tipo de situación en la que sea necesaria una transfusión del líquido que nos mantienen vivos.

Donar sangre es siempre necesario, y hacerlo en fin de semana es una de las mejores formas de ayudar al prójimo dado que es en esos días en los que se reciben menos donaciones.