La química es la disciplina científica que tiene como objeto de estudio la composición de la materia y las reacciones que provocan sus interacciones. Si bien existen muy diversos tipos de química en función del objeto de estudio de la rama en cuestión, tradicionalmente ha existido la distinción entre orgánica e inorgánica.

Pero, ¿qué diferencias hay no entre tipos de química sino directamente entre los tipos de compuestos que estudian? En este artículo analizamos las principales diferencias entre compuestos orgánicos e inorgánicos.

Los compuestos químicos

Antes de ver cuales son las diferencias entre ellas, vamos a definir brevemente cada uno de los conceptos.

En primer lugar, entendemos como compuesto químico todo aquel material o producto resultado de la interacción y combinación de dos o más elementos. Existen muy diversos tipos de compuestos químicos clasificables según diversos criterios, tales como los elementos que lo configuran o el modo en que se produce su unión. Entre ellos una de las divisiones más básicas se da entre compuestos orgánicos e inorgánicos.

Los compuestos orgánicos son todos aquellos compuestos que forman parte de los seres vivos o sus restos, estando basados en el carbono y su combinación con otros elementos específicos. 

En lo que se refiere a los compuestos inorgánicos se trata de aquellos que no forman parte de los organismos vivos, si bien en ellos puede hallarse cualquier elemento de la tabla periódica (incluso el carbono en algunos casos). En ambos casos se trata de compuestos presentes en la naturaleza, o bien sintetizables a partir de ella en laboratorio (especialmente los inorgánicos).

Diferencias entre compuestos orgánicos e inorgánicos

La materia orgánica y la inorgánica tienen grandes similitudes, pero también tienen elementos distintivos que permiten distinguirlas. A continuación se explicitan algunas de las principales diferencias.

1. Elementos que suelen configurar cada tipo de compuesto

Una de las diferencias entre compuestos orgánicos e inorgánicos más marcadas y a la vez más fáciles de comprender es el tipo de elementos que forman parte de ellos.

En el caso de los compuestos orgánicos, están basados principalmente en el carbono y la combinación de éste con otros elementos. Generalmente suelen estar formados por carbono e hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, azufre y/o fósforo.

Por otro lado los compuestos inorgánicos pueden estar formados por cualquier elemento de la tabla periódica, si bien no van a basarse en el carbono (a pesar de que sí pueden contener carbono en algunos casos, como el monóxido de carbono).

2. Tipo de enlace principal

Por norma general, se considera que todos o casi todos los compuestos orgánicos se forman mediante la unión de átomos a través de enlaces covalentes. En los compuestos inorgánicos por contra prevalecen los enlaces iónicos o metálicos, si bien también pueden aparecer otros tipos de enlace.

3. Estabilidad

Otra diferencia entre compuestos orgánicos e inorgánicos se encuentra en la estabilidad de los compuestos. Mientras que los compuestos inorgánicos tienden a ser estables y a no padecer grandes modificaciones a menos que entren en juego reacciones químicas más o menos poderosas, los orgánicos se desestabilizan y descomponen con gran facilidad.

4. Complejidad

Si bien es posible que los compuestos inorgánicos formen estructuras complejas, por lo general suelen mantener una organización simple. Sin embargo, los compuestos orgánicos tienden a formar largas cadenas de complejidad variable.

5. Resistencia al calor

Otra de las diferencias entre compuestos orgánicos e inorgánicos lo encontramos en la cantidad de calor necesario para producir una alteración como la fusión. Los compuestos orgánicos se ven fácilmente afectados por la temperatura, necesitando temperaturas relativamente poco elevadas para fundirlos. Sin embargo, los compuestos inorgánicos tienden a precisar un muy elevado nivel de calor para que entren en proceso de fusiòn (por ejemplo, el agua no entra en ebullición hasta los cien grados celsius).

6. Solubilidad

Disolver un compuesto orgánico suele ser muy complicado a menos que se disponga de un disolvente específico (como por ejemplo el alcohol), debido a sus enlaces covalentes. Sin embargo la mayor parte de compuestos inorgánicos, al prevalecer en ellos el enlace de tipo iónicos, son fácilmente solubles.

7. Conducción eléctrica

Por norma general los compuestos orgánicos tienden a no ser conductores de la electricidad y ser aislantes de ésta, mientras que los componentes inorgánicos (especialmente los metales) sí lo hacen con gran facilidad.

8. Isomería

La isomería hace referencia a la facultad de los compuestos de aparecer con estructuras químicas diferentes a pesar de compartir una misma composición (por ejemplo, un orden diferente en la cadena que forma un compuesto tendrá como resultado compuestos con distintas características). Si bien puede ocurrir tanto en compuestos orgánicos como inorgánicos, es mucho más prevalente en los primeros debido a su tendencia a crear cadenas de átomos enlazados.

9. Velocidad de reacción

Las reacciones químicas en compuestos inorgánicos tienden a ser rápidas y no necesitar de la intervención de otros elementos más que los reactivos. Por contra las reacciones químicas de los compuestos inorgánicos tienen una velocidad variable y pueden requerir de la presencia de elementos externos para dar inicio o continuidad a la reacción, por ejemplo en forma de energía.