Cuando empieza su desarrollo, el sistema nervioso central está compuesto por tres secciones: el prosencéfalo, el mesencéfalo y el rombencéfalo. Posteriormente estas estructuras iniciales darán lugar a las distintas partes del cerebro adulto, incluyendo el diencéfalo.

En este artículo describiremos la estructura y las funciones del diéncefalo, que engloba regiones tan importantes como el tálamo y el hipotálamo y permite el correcto funcionamiento de múltiples procesos biológicos, como la secreción de hormonas y la regulación del sistema autónomo.

¿Qué es el diencéfalo?

El diencéfalo es una parte del cerebro que se sitúa en su región medial. Este nombre hace referencia a la parte del tubo neural que da lugar a diversas estructuras cerebrales a medida que progresa el desarrollo embrionario.

En concreto, una vez diferenciadas, las partes principales del diencéfalo son el tálamo, el hipotálamo, el epitálamo, el subtálamo y la retina. Asimismo la glándula pituitaria o hipófisis está unida al hipotálamo, y el nervio óptico también conecta con el diencéfalo.

La cavidad formada por estas estructuras es el tercer ventrículo, que amortigua los efectos de los traumatismos que podrían dañarlas. La arteria cerebral posterior y el polígono de Willis permiten la irrigación sanguínea del diencéfalo.

Partes del cerebro y del encéfalo

El encéfalo es la parte del sistema nervioso central que se sitúa en la cavidad craneana, en contraposición a la médula espinal. Este órgano está compuesto por el cerebro, el cerebelo y el tronco encefálico.

El diencéfalo se desarrolla a partir del prosencéfalo o cerebro anterior, una de las tres partes del encéfalo al inicio del desarrollo embrionario del sistema nervioso. Las otras dos secciones iniciales son el mesencéfalo, que unirá las distintas partes del cerebro, y el rombencéfalo, que dará lugar al cerebelo, al bulbo raquídeo y a la protuberancia.

A medida que el feto crece el prosencéfalo se divide en el diencéfalo y el telencéfalo; a partir de éste se desarrollarán los hemisferios cerebrales, a los ganglios basales y al sistema límbico, incluyendo la amígdala. Describimos las secciones del diencéfalo en el apartado siguiente.

Estructura y funciones del diencéfalo

La región cerebral que conocemos como diencéfalo está compuesta por diversas estructuras. Estas se encuentran conectadas entre ellas y con el resto del sistema nervioso, tanto a nivel cortical como subcortical. 

También es muy relevante su relación con el sistema endocrino, conformado por glándulas que secretan hormonas en la sangre.

1. Tálamo

El tálamo funciona como una especie de núcleo de relevo para las conexiones entre la corteza cerebral y las estructuras subcorticales. Es fundamental para la recepción de aferencias sensoriales (a excepción de las olfativas, que van directamente a la corteza) y su transmisión a los lóbulos cerebrales.

Esta estructura también tiene un papel en la regulación de la consciencia y del ciclo de sueño-vigilia, e influye en la motricidad a través de las eferencias que se proyectan desde el tálamo a los ganglios basales y al cerebelo.

2. Hipotálamo

El hipotálamo se sitúa debajo del tálamo. Las funciones principales de esta estructura incluyen conectar los sistemas nervioso y endocrino y controlar la secreción de hormonas por parte de la hipófisis y otras glándulas.

El hipotálamo produce directamente vasopresina y oxitocina, pero también estimula las glándulas endocrinas para que secreten otras hormonas. Además es clave para la regulación de la homeostasis del organismo ya que interviene en la sed, el hambre, la temperatura, los ritmos circadianos, el estrés y otros procesos corporales.

3. Hipófisis o glándula pituitaria

La hipófisis es una glándula endocrina adherida al hipotálamo. Es muy importante para el crecimiento, la regulación de los riñones, la función sexual y la reproducción, además de otros aspectos.

Consta de dos lóbulos: la hipófisis anterior (adenohipófisis) y la posterior (neurohipófisis). Mientras que la neurohipófisis secreta oxitocina y vasopresina, sintetizadas por el hipotálamo, la adenohipófisis produce y libera corticotropina, hormona del crecimiento, prolactina, hormona luteinizante y hormona estimulante del folículo, entre otras.

4. Epitálamo

Esta estructura cerebral está compuesta principalmente por la glándula pineal, fundamental en los ciclos circadianos y estacionales, y la habénula, implicada en la función de los neurotransmisores dopamina, noradrenalina y serotonina. El epitálamo conecta el sistema límbico con otras regiones del cerebro.

5. Subtálamo

El subtálamo se encuentra unido al globo pálido, uno de los núcleos principales de los ganglios basales. Debido a esto cumple un rol regulatorio en los movimientos extrapiramidales e involuntarios.

6. Retina y nervio óptico

La retina se desarrolla a partir del diencéfalo, por lo que se la considera una parte del sistema nervioso central. El nervio óptico permite la transmisión de información del ojo al cerebro mediante su unión con el diencéfalo.

7. Tercer ventrículo

Los ventrículos cerebrales permiten la circulación del líquido cefalorraquídeo, que cumple funciones similares a las de la sangre en el encéfalo y la médula espinal, además de proteger el tejido neural de golpes y lesiones. El tercer ventrículo se encuentra en la parte intermedia del sistema ventricular, debajo del epitálamo.