He leído muchas noticias impactantes a lo largo de mi vida, pero pocas como la que leí el otro día en la revista National Geographic. El artículo hacía referencia a un parásito llamado “Toxoplasma Gondii”, causante de la Toxoplasmosis

Un biólogo evolutivo de origen checo, Jaroslav Flegr, ha realizado muchas investigaciones para saber más sobre cómo afecta este protozoo a los seres humanos. Este investigador ha concluido que el toxoplasma gondii puede llegar a controlar nuestros cerebros, aumentar los casos de suicidio y provocar trastornos mentales como la esquizofrenia o el trastorno bipolar.

Toxoplasma gondii: el parásito inteligente

El causante de la toxoplasmosis es uno de los parásitos más interesantes del planeta, y puede afectar a todos los animales de sangre caliente, incluido al ser humano. Además, las aves y los insectos (moscas, cucarachas) pueden ser portadores del parásito y expandirlo ampliamente. Los gatos son los únicos animales donde el parásito produce huevos, por eso se les conoce como huéspedes definitivos; en el resto de los animales reciben el nombre de huéspedes intermediarios porque el el parásito no produce huevos.

Los gatos suelen infectarse cuando ingieren carnes poco cocinadas e infectadas, por ejemplo, presas cazadas en su hábitat. Para que el parásito pueda seguir su ciclo de vida y convertirse en un parásito adulto debe hospedarse en el intestino de los felinos. Por ello, la manera de lograrlo es ser ingerido. ¿Y cómo consigue esto? Los estudios sugieren que el parásito ha evolucionado de manera que es capaz de “hackear” los circuitos neuronales para cambiar el comportamiento de los roedores con tal precisión, que hacen que éstos pierdan el miedo a los gatos (e incluso se exciten ante su olor) para que sean presas fáciles para los felinos. Todos sabemos que los ratones y las ratas son las presas favoritas de los gatos.

La toxoplasmosis en humanos

Ahora bien, y en los humanos…¿qué ocurre exactamente? Los análisis de sangre muestran que la toxoplasmosis, en un 40% y un 60% de los casos el parásito ha entrado en el organismo de estas personas y produciendo la formación de anticuerpos. ¿Pero cómo se infectan las personas? Pues de distintas maneras:

  • Comiendo carne poco cocinada o cruda.
  • Manipulando carne cruda sin guantes.
  • Ingiriendo leche cruda de cabra.
  • Comiendo verduras frescas contaminadas y no lavadas adecuadamente.
  • Durante labores de jardinería o en patios de juegos para niños, si las arenas están contaminadas.
  • Bebiendo agua contaminada con ooquistes esporulados.
  • La infección no se produce tocando o acariciando al gato, pero si tocando tierras donde los gatos han depositado sus heces, pues tras 24 horas después de la deposición hay riesgo de contagio (siempre y cuando luego se pongan las manos en la boca sin limpiarlas).

Sin embargo, muy pocos individuos presentan síntomas de la enfermedad, pues con un sistema inmunológico normal cualquier persona puede contrarrestar al parásito o simplemente presenta síntomas febriles o inflamación de los ganglios. Aunque los expertos afirman que el problema importante se produce durante el embarazo. El mayor riesgo surge cuando la infección se contrae durante los primeros meses de embarazo, presentándose abortos y malformaciones fetales.

La toxoplasmosis provoca cambios de comportamiento en los humanos

Aunque parece ser que el parásito no provoca síntomas visibles en la mayoría de los casos, hay investigaciones que no afirman lo mismo. Como ya se ha comentado, uno de los primeros científicos que se interesó por la toxoplasmosis y sus efectos en humanos fue Jaroslav Flegr, y encontró que los cambios en la conducta que provoca la toxoplasmosis en los roedores, como cambios en los tiempos de reacción, letargo o disminución del miedo, también aparecen en los seres humanos infectados.

Además, unos científicos suecos descubrieron recientemente que para viajar por todo el cuerpo y llegar al cerebro, el toxoplasma gondii secuestra las mismas células que se encargan de expulsar a los cuerpos extraños, los glóbulos blancos. Al parecer, el los glóbulos blancos producen un neurotransmisor que se encarga de reducir el miedo y la ansiedad tanto en los roedores y como en los humanos.

El propio Flegr, además, tras analizar la base de datos de distintos centros hospitalarios, descubrió que un individuo infectado tiene más del doble de probabilidades de sufrir un accidente de coche. Según Flegr, esto tiene que ver con la reducción del tiempo de reacción.

La relación entre toxoplasmosis y trastornos mentales

En 2003, Fuller Torrey, un investigador de la Stanley Medical Research Institute en Bethesda (Estados Unidos), observó una relación entre la esquizofrenia y toxoplasma gondii. En concreto, que las mujeres con altos niveles del parásito eran más propensas a dar a luz a bebés que podrían desarrollar esquizofrenia.

La hipótesis sugiere que, mientras que para la mayoría de personas que están infectadas, el toxoplasma tiene efectos menores, para otras, los cambios son mucho más exagerados. Esta idea ha ganado fuerza con estudios posteriores, pues otro trabajo ha encontrado que los antipsicóticos funcionaron igual de bien que otros medicamentos que se empleaban para el tratamiento de esta patología, afirmando, de esta manera, que existe relación entre trastornos psicológicos y la infección por toxoplasma gondii.

Una de las causas de la relación entre la toxoplasmosis y la esquizofrenia ha sido explicada por un grupo de científicos en el Reino Unido, que en 2009 encontraron que el parásito tiene dos genes para la fabricación de L-DOPA, la molécula precursora de la dopamina. Los niveles altos de este neurotransmisor de están asociados a la esquizofrenia

Otro estudio realizado por científicos estadounidenses, encontró que, entre 7.440 pacientes de salud mental, existía una relación significativa entre la infección por toxoplasma y un tipo de trastorno bipolar en que los pacientes sufren un mayor predominio síntomas depresivos.

Toxoplasmosis y suicidio

Los estudios sobre la relación entre la toxoplasmosis y los problemas psicológicos han continuado y han aportado resultados sorprendentes. Un estudio publicado en 2009 por el Journal of Nervous and Mental Disease afirma que existe un vínculo entre el suicidio y la infección por este parásito. Pero, por supuesto, esto ocurría en personas que ya tienen una enfermedad mental. Del mismo modo, otro estudio encontró que los países con altas tasas de infección por toxoplasmosis también tuvieron altas tasas de suicidio

En Dinamarca, también se ha encontrado relación entre suicidio y toxoplasmosis. Una investigación conjunta entre el Registro Nacional de Hospitales danés y el Registro Central de Investigación en Psiquiatría de Dinamarca, encontró que las mujeres infectadas con el toxoplasma eran 54 % más propensas a intentar suicidarse, y tenían dos veces más probabilidades de tener éxito.

De hecho, estas mujeres eran más propensas a intentar suicidios violentos. Pero aún más preocupante es que el riesgo de intento de suicidio se correlacionó positivamente con el nivel de infección. Aquellas mujeres con los niveles más altos de anticuerpos eran 91% más propensas a intentar suicidarse que las mujeres no infectadas. La conexión entre el parásito y el suicidio se mantuvo incluso para las mujeres que no tenían antecedentes de enfermedad mental.

Referencias bibliográficas:

  • Arling TA1, Yolken RH, Lapidus M, Langenberg P, Dickerson FB, Zimmerman SA, Balis T, Cabassa JA, Scrandis DA, Tonelli LH, Postolache TT. (2009).Toxoplasma gondii antibody titers and history of suicide attempts in patients with recurrent mood disorders. Journal of Nervous Mental Disease; 197(12): 905-8. doi:10.1097/NMD.0b013e3181c29a23.
  • Flegr, J. (2013) Influence of latent Toxoplasma infection on human personality, physiology and morphology: pros and cons of the Toxoplasma–human model in studying the manipulation hypothesis. Journal of Experimental Biology 216: 127-133; doi: 10.1242/jeb.073635.
  • Flegr, J. (2007) Effects of Toxoplasma on Human Behavior. Schizophrenia Bulletin.33(3): 757–760. doi: 10.1093/schbul/sbl074
  • National Geograpfic: “Toxoplasmosis, nuevos descubrimientos”.