¿Qué pasa cuando se lesiona el hemisferio izquierdo del cerebro?

Un resumen de los efectos de las lesiones en el hemisferio cerebral izquierdo.

Nahum Montagud Rubio

Nahum Montagud Rubio

Qué pasa cuando se lesiona el hemisferio izquierdo del cerebro

El cerebro dispone de dos hemisferios los cuales presentan funciones en las que se especializan. Se dice que el hemisferio izquierdo se encarga de lo verbal y analítico, mientras que el derecho estaría más implicado en lo artístico.

Si bien hay bastantes mitos con respecto a las habilidades de cada uno de los hemisferios, sí que es una realidad clínica que presentar lesiones en uno u otro trae consigo diferente sintomatología.

¿Qué pasa cuando se lesiona el hemisferio izquierdo del cerebro? Averigüemos la respuesta a continuación.

Los efectos de las lesiones en el hemisferio cerebral izquierdo

Como seguramente ya sabrás, al observar un cerebro podemos diferenciar entre dos lados llamados hemisferios, uno ubicado al lado izquierdo y el otro en el lado derecho. Se encuentran separados por la fisura longitudinal, unidos por el cuerpo calloso y, en apariencia, son muy similares. Los dos tienen una corteza cerebral superficial, sustancia blanca y núcleos basales. A su vez, se encuentran divididos en cuatro lóbulos: frontal, parietal, temporal y occipital.

Pero a pesar de tener una apariencia y estructura muy similares, lo cierto es que difieren bastante en cuanto a sus funciones, tanto que una lesión en un lado u otro del cerebro implica síntomas muy diferentes. De hecho, en la práctica clínica de los neuropsicólogos, es frecuente hablar en términos como “este paciente es muy de hemisferio izquierdo” o “presenta problemas propios del hemisferio derecho”.

Algunas funciones cognitivas complejas se encuentran distribuidas de forma irregular en el cerebro y, en algunos casos, son únicamente localizables en uno de los dos hemisferios. En caso de darse tal situación, decimos que tal hemisferio es dominante para tal función, siendo el caso del hemisferio izquierdo para el lenguaje, siendo más verbal y analítico, mientras que el derecho está más orientado hacia la percepción espacial y aspectos artísticos, como la música.

Si bien la idea de que un lado del cerebro es más racional y el otro es más imaginativo se ha considerado una idea controversial, de lo que no hay duda gracias a que está avalado por la práctica clínica es que las lesiones en uno u otro hemisferio trae consigo problemas variados. De hecho, no solamente la lateralidad de la lesión implica un tipo u otro de sintomatología, sino también en qué lóbulo se haya dado. Una lesión en el lóbulo parietal izquierdo trae consigo problemas distintos a los que provocaría una lesión en el lóbulo temporal izquierdo.

En general, se considera que las zonas de las cortezas de asociación de los lóbulos frontal, parietal y temporal del hemisferio izquierdo se encargan de las funciones asociadas a la comprensión y expresión del lenguaje, motivo por el cual se tiene asumido que el hemisferio izquierdo es dominante para los aspectos verbales.

Un aspecto interesante a comentar es que la preponderancia cerebral de cada individuo se establece durante los primeros años de vida. Es habitual que cuando todavía somos muy pequeños las funciones del lenguaje se encuentren ubicadas en ambos hemisferios en mayor o menor medida pero que, pasados unos cuantos años, el hemisferio izquierdo es el que acaba especializándose en los aspectos lingüísticos.

Sin embargo, siempre puede darse el caso de que siendo todavía muy pequeños suframos una lesión cerebral. Como el cerebro a edades tempranas es un órgano sumamente plástico, que se dé una lesión en el hemisferio izquierdo no quiere decir que se vaya a perder la capacidad del habla, de hecho, como el hemisferio derecho alberga ciertas funcionalidad lingüísticas siendo todavía pequeños, siempre y cuando esté sano, puede compensar los problemas del otro hemisferio haciendo que en este caso la dominancia verbal se encuentre en el lado derecho.

Lamentablemente, a pesar de que los seres humanos gozamos del don de la plasticidad cerebral, esta no es para siempre. A medida que vamos desarrollándonos nuestro cerebro va perdiendo esta capacidad, lo cual hace que cuanto más mayores seamos menos probabilidades hay de recuperarse de una lesión cerebral. En la adultez, en caso de sufrir una lesión en el hemisferio izquierdo, se manifestarán problemas relacionados con el lenguaje, tanto escrito como oral.

Cerebro

Problemas asociados a lesiones en los lóbulos del hemisferio izquierdo

El hemisferio izquierdo no es homogéneo, presentando varios lóbulos, cada uno de los cuales desempeña algunas funciones que le son específicas. Esto hace que recibir una lesión en el hemisferio izquierdo no traiga consigo la misma sintomatología siempre, puesto que no es lo mismo que se dé en el lóbulo occipital que en el temporal, por poner un ejemplo. A continuación vamos a ver los problemas asociados a lesiones en los lóbulos del hemisferio izquierdo.

1. Lóbulo frontal

El lóbulo frontal está implicado en los aspectos del control y programación motora, siendo este el lugar en el que podemos encontrar el área de Broca, involucrada en la producción del lenguaje. El frontal izquierdo controla la función expresiva del lenguaje y, también, es responsable de otras funciones cognitivas muy superiores como la planificación de la conducta a corto, medio y largo plazo.

Las lesiones en este lóbulo pueden dar lugar a varios problemas, entre ellos crisis motoras simples, hipotonía facial y hemiplejia contralateral. Además, pueden darse alteraciones en el funcionamiento social y, en caso de estar la lesión en el área de Broca, producirse afasia motora caracterizada por problemas en la expresión de la fluidez verbal, sin que la comprensión del lenguaje se haya visto necesariamente comprometida.

Otros problemas causados por lesiones en el lóbulo frontal izquierdo son problemas en la lectoescritura, en forma de alexia (incapacidad para leer) y agrafia (incapacidad para escribir).

2. Lóbulo parietal

El lóbulo parietal izquierdo cumple con funciones relacionadas con la integración y procesamiento de la información sensorial multimodal. Este área cerebral se implica en la noción consciente del esquema corporal, la orientación, la postura y las habilidades espaciales.

Cuando se da una lesión en este líbulo puede dar lugar a varios problemas relacionados con la sensación, como por ejemplo crisis sensitivas. Se puede dar una alteración o una reducción significativa de la sensibilidad en el lado contralateral del cuerpo, es decir, que el paciente note como que no siente muy bien su brazo o su pierna derecha. Además de esto, se pueden dar problemas como la distorsión del esquema corporal:

  • Autotopagnosia: dificultad para ubicar las partes de nuestro cuerpo en el espacio.
  • Agnosia digital: incapacidad para identificar los dedos de la propia mano.

Con frecuencia, las lesiones en el lóbulo parietal izquierdo implican pérdida del campo visual inferior. Añadido a esto, los pacientes con daño parietal izquierdo muestran graves dificultades para nombrar objetos (anomia), incapacidad para llevar a cabo operaciones matemáticas (acalculia), alexia y agrafia.

3. Lóbulo temporal

El lóbulo temporal izquierdo alberga funciones auditivas, principalmente relacionadas con la comprensión del lenguaje, ubicándose en esta región cerebral el área de Wernicke la cual se especializa justamente en comprender el lenguaje.

El temporal izquierdo también se implica en aspectos emocionales de la conducta y en la apreciación consciente del sentido del olfato.

Se ha visto que los pacientes que sufren una lesión unilateral (solo en un hemisferio) en el lóbulo temporal izquierdo manifiestan problemas como:

  • Ataques paroxísticos de impasibilidad.
  • Automatismos: conductas sin propósito.
  • Alucinaciones olfativas, auditivas y del complejo visual.
  • Trastornos del estado de ánimo.
  • Déjà vu: sensación de haber vivido previamente una experiencia.

Al encontrarse el área de Wernicke en este lóbulo, en caso de darse una lesión justo en ella puede dar como resultado afasia de comprensión, en la cual el paciente puede manifestar tener un lenguaje fluido, pero carente de sentido al no comprender muy bien lo que se le dice. El paciente mostrará serios problemas de comprensión del lenguaje, pero no necesariamente de producción, siempre y cuando el área de Broca no se haya visto también implicada en el lóbulo frontal.

4. Lóbulo occipital

Finalmente hablaremos del lóbulo occipital izquierdo, al cual se le atribuye la percepción e interpretación visual. Es por ello que, en caso de darse una lesión en esta región, puede que el paciente sufra alucinaciones visuales paroxísticas en forma de luces o colores que realmente no están ahí (crisis parciales simples).

También se puede dar la pérdida del campo visual contralateral, haciendo que el paciente tenga la sensación de haberse quedado ciego del ojo derecho y que solo vea la mitad izquierda de su campo visual (hemianopsia homónima contralateral)

Como hemos podido ver, cada lóbulo del hemisferio izquierdo trae consigo unos problemas determinados. No obstante, dado que es poco común que los pacientes padezcan lesiones cerebrales localizadas en un único lóbulo ni tampoco en un único hemisferio, la sintomatología asociada a las lesiones puede ser mucho mayor, combinada y agravándose en el caso en concreto.

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