Santiago Ramón y Cajal es una de las figuras españolas más importantes y reconocidas en el ámbito de las neurociencias. 

Premio Nobel junto a Golgi, este científico contribuyó en gran medida al entendimiento del funcionamiento del sistema nervioso y de la red de neuronas que forma el cerebro. Además de ello, realizó detalladas ilustraciones sobre el encéfalo y las neuronas, con las cuales mostrar el funcionamiento del cerebro. En este artículo hacemos un breve repaso de sus ilustraciones y sus aportaciones a la neurociencia.

Breve biografía

Santiago Ramón y Cajal nació en 1852 en el Pueblo navarro de Petilla de Aragón. Hijo de Antonia Cajal y Justo Ramón, pasó su infancia cambiando continuamente de residencia al ser su padre médico cirujano. Desde niño tuvo grandes habilidades artísticas, soñando con dedicarse a la pintura, si bien su padre le terminaría convenciendo para que estudiara medicina. Se licenció en la universidad de Zaragoza en 1873, y posteriormente sería enviado a la guerra de Cuba donde trabajaría como médico.

Tras volver, se doctoraría en Madrid. Posteriormente se casaría con Silveria Fañanás García y tendría siete hijos. Sería en 1887 cuando se mudaría a Barcelona, lugar donde realizaría algunos de sus principales descubrimientos, siendo el primero en aislar y estudiar la neurona como elemento clave del sistema nervioso, o las conexiones entre dichas células. 

En 1892 volvería a Madrid, donde viviría hasta su muerte. En 1906 recibió, junto con el italiano Camillo Golgi, el Premio Nobel de Fisiología y Medicina. Se jubiló en 1926, falleciendo su mujer por tuberculosis cuatro años después. Murió el 17 de octubre de 1934 debido a problemas coronarios vinculados a problemas intestinales.

Ramón y Cajal y sus imágenes: métodos empleados

Durante los años que pasó investigando, Ramón y Cajal descubrió una gran cantidad de información respecto al funcionamiento y la estructura del sistema nervioso. ¿Cómo?

A la hora de realizar sus observaciones, este investigador empleó el método de tinción creado por Camile Golgi, el cual empleando cromato de plata permitía la observación de parte del tejido cerebral. Ramón y Cajal introdujo varias mejoras de cara a poder obtener una imagen más nítida, además de pensar en investigar células jóvenes con el fin de poder distinguir si el cerebro es un elemento continuo o está formado por estructuras más simples.

Sin embargo, a la hora de reflejar sus descubrimientos se encontró con muchas dificultades. En aquella época no existían las técnicas actuales de toma de imagen, siendo muy complicado que un científico pudiera mostrar al mundo un reflejo fiel de lo que ocurría a nivel microscópico más allá de la mera descripción. Este investigador emplearía para ello la ilustración.

Y es que Santiago Ramón y Cajal no había abandonado la vertiente artística que manifestó ya en la infancia. El investigador sentiría auténtico placer a la hora de representar pictóricamente sus descubrimientos, además de pemitirle mostrar claramente a otros los resultados de sus observaciones. Gracias a ellas podemos observar cómo el investigador estableció claramente aspectos como la morfología de las neuronas y múltiples componentes, siendo sus dibujos una obra de gran utilidad científica que permitieron conocer la forma e imaginar el funcionamiento de las unidades básicas del sistema nervioso, las neuronas.

Para él, un buen dibujo suponía la creación de documentación científica de gran valor, independientemente de la interpretación que se le diera. Las imágenes creadas por Ramón y Cajal suponen una representación fiel del sistema nervioso y su organización, asombrando por su nivel de fidelidad y exactitud, siendo ejemplos de ello la ilustración de neuronas piramidales, los astrocitos o la microglía.

Descubriendo el mundo de las neuronas

Aquí puedes ver una selección de los dibujos que el propio Santiago Ramón y Cajal creó para plasmar sus hallazgos.

Algunos de sus descubrimientos

El papel de Santiago Ramón y Cajal en el ámbito de las neurociencias tiene una importancia fundamental. No en vano le fue otorgado el Premio Nobel de Fisiología y Medicina. La razón de tal importancia se debe a los grandes descubrimientos que realizó, algunos de los cuales exponemos a continuación.

En primer lugar, debemos a Ramón y Cajal el conocimiento de que la unidad básica del sistema nervioso es la neurona. Anteriormente a él, se planteaba la existencia de la teoría neuronal (según la cual las neuronas son el elemento básico de la red neuronal, basándose esta en la existencia de elementos básicos que si bien se comunicaban no se disponían de forma continua) y de la teoría reticular (que propone que el sistema nervioso es una red continua) hipótesis de que el sistema nervioso era un único conjunto de redes interconectadas que funcionaban al unísono. 

Gracias a las modificaciones en la tinción de Golgi, el investigador español se daría cuenta de que si bien el sistema nervioso actúa como un sistema, está compuesto de células separadas e independientes que aunque tienen cierta conexión no llegan a tocarse porque hay un espacio sináptico entre ellas. Así, Ramón y Cajal demostraría la teoría neuronal, dando origen a la doctrina de la neurona, la cual sigue vigente hoy en día.

Sus teorías también reflejaron la manera en que el impulso nervioso se transmite por el sistema. Por ejemplo, su investigación generó una explicación sobre por qué el impulso nervioso viaja solo en una dirección, la llamada ley de la polarización dinámica.

Por último, otro de sus descubrimientos tienen que ver con el descubrimiento y análisis de partes de las neuronas, como las espinas dendríticas, que anteriormente se consideraban un producto del funcionamiento del sistema nervioso. Ahora sabemos, gracias a él, que dichas espinas forman parte importante de cada neurona y que participan activamente en la transmisión de la información.