Este conjunto de partes del encéfalo se coordina para crear cadenas de movimientos coherentes. Wikipedia Commons

Saluda. Sonríe. Besa. Corre. Come. Todas estas acciones tienen al menos un aspecto en común: requieren de algún tipo de movimiento por parte del sujeto para llevarse a cabo. La capacidad de movernos es algo fundamental para la supervivencia, ya que nos permite reaccionar a los estímulos y en realidad ejecutar cualquier tipo de conducta, incluyendo las necesarias para permitir nuestra supervivencia. Pero el movimiento no se produce sin más, requiere de cierta planificación, coordinación y precisión.

Al nivel del encéfalo, este control es llevado a cabo principalmente por la corteza motora del cerebro, si bien también se ve influenciado y mediado por otras estructuras cerebrales. A lo largo de este artículo podemos ver qué es el área motora, donde se localiza y de que partes se compone, así como algunos de los principales problemas que se generan ante su lesionamiento.

Corteza motora del cerebro: localización y funciones

Se denomina área motora o motriz del cerebro a aquella parte de la corteza cerebral cuyas principales funciones son las de permitir la generación, mantenimiento y terminación de movimientos voluntarios y conscientes por parte del sujeto.

Esta región cerebral se encuentra localizada en la parte superior y rostral del encéfalo, en la parte posterior del lóbulo frontal, situada justo antes de la cisura central o de Rolando y del área somatosensorial. Es en esta área donde se representa el homúnculo motor de Penfield, representación que indica las partes de la corteza centradas en el movimiento de determinados músculos entre los que destacan algunos especialmente inervados como las manos, la lengua o la cara.

Principales regiones del área motora del cerebro

Dentro de la corteza motora podemos encontrar diferentes regiones, todas ellas de gran importancia a la hora de poder gestionar el movimiento. Entre ellas las principales son las siguientes.

1. Corteza motora primaria

La principal estructura encargada del movimiento, se trata del área que va a generar y enviar la orden de movimiento a todos los músculos voluntarios del organismo. Es la parte del cerebro que envía la orden a los músculos para que se contraigan o tensen, generando el movimiento.

La corteza motora primaria no trabaja sola, sino que precisa de la información proveniente de las siguientes zonas para poder planificar y elaborar los movimientos. En la corteza motora primaria se encuentran, entre otras, las células de Beltz. Estas células de gran longitud, que irán a través de la médula espinal para hacer sinapsis con otras motoneuronas.

2. Corteza motora secundaria

Este área tiene un importante papel a la hora de programar y planificar los movimientos y las secuencias a seguir de cara a poder realizar de manera precisa y coordinada los movimientos. A pesar de ello y que la estimulación eléctrica de estas áreas pueden llegar a producir movimiento, no es en sí la que se dedica a realizarlos, sino que se centra en organizar el movimiento antes de que la motora primaria pueda llevarlo a cabo.

De cara a realizar un movimiento va a ser necesario en primer lugar la actuación de estas áreas, para posteriormente poder pasar la información al área motora primaria y una vez allí enviarse la orden de movimiento. Se encuentra muy conectadas a las áreas de asociación. Dentro del área motora secundaria podemos encontrar dos regiones de gran relevancia.

2.1. Área premotora

Situada en la corteza motora, por delante de la corteza motora primaria y cerca de la cisura de Silvio, se encuentra el área o corteza premotora. Esta zona se encuentra especialmente vinculada a la programación y guía del movimiento, almacenando programas motores aprendidos mediante la experiencia. Ello también incluye el movimiento necesario para el habla. Suele actuar en aquellas respuestas motoras guiadas por un estímulo exógeno.

2.2. Área motora suplementaria

Parte de la corteza motora secundaria, el área motora suplementaria se encuentra asociada a la planificación, programación y coordinación en movimientos complejos, así como a la iniciación del movimiento. Participa también en aspectos como la adopción de posturas y además tiene influencia en movimientos descoordinados.

3. Área de Broca

En diferentes clasificaciones se incluye al área de Broca dentro de las áreas motoras del cerebro, ya que permite la producción del lenguaje y el movimiento muscular necesario para ello. Se sitúa en el borde del área motora suplementaria.

4. Áreas de asociación de la corteza parietal posterior

En algunas clasificaciones aparece este área como una de las áreas motoras, debido a que transforma la información visual y de otros sentidos en instrucciones motoras.

Problemas y trastornos vinculados

Como hemos indicado anteriormente, la corteza motora es una región cerebral de gran importancia a la hora de poder llevar a cabo prácticamente cualquier acción. Es por ello que una lesión en estas áreas cerebrales pueden tener severas repercusiones en la vida de los pacientes.

Uno de los problemas que puede generar la lesión o destrucción de la corteza o área motora es la parálisis y pérdida de movilidad, sea en una parte concreta del organismo, en un hemicuerpo o en todo el cuerpo. Es posible que aparezcan hemiplejias o tetraplejias. Si la lesión se encuentra solo en un hemisferio la parálisis se dará contralateralmente: es decir si se lesiona la corteza motora derecha será la mano izquierda la que quedará paralizada.

En lo que respecta a las áreas motoras secundarias, los efectos de una lesión en ellos suelen alterar la capacidad de realizar los movimientos de forma coordinada y secuencial. Estamos hablando del surgimiento de posibles apraxias, o afasias o disartrias cuando nos referimos a problemas en la producción de los movimientos necesarios para comunicarse. También se puede producir agrafia, al no poder realizarse correctamente los movimientos necesarios para escribir, problemas en la alimentación o incluso visuales al no regirse correctamente el movimiento de los órganos y músculos faciales.