El cerebro es, como ya sabemos, uno de los órganos más importantes para nuestra supervivencia. El principal órgano del sistema nervioso, rige y modula el funcionamiento del resto de sistemas corporales. 

Pero no se trata de un simple masa uniforme de tejido neuronal, si no que consta de diferentes estructuras que pueden dividirse en diferentes partes, siendo la más superior y externa la corteza cerebral. Una de las estructuras que forman parte de la corteza cerebral es el uncus, el cual también se vincula al sistema límbico. De esta estructura del sistema nervioso hablaremos en este artículo.

Uncus: definición y localización de esta estructura

Si observamos la corteza cerebral podemos ver una gran cantidad de pequeñas circunvoluciones y surcos, la cual cosa permite que la totalidad de la corteza queda en un espacio tan comprimido como el interior del cráneo. Una de estas circunvoluciones es el giro hipocampal, en cuyo extremo podemos encontrar el uncus.

El uncus es pues uno de los extremos de la circunvolución parahipocámpica o giro hipocampal, siendo parte de la corteza del lóbulo temporal del encéfalo (concretamente de la paleocorteza). A pesar de ser parte de dicha corteza no puede observarse a simple vista, ya que se encuentra en gran parte inserida dentro del cerebro

Esta estructura con forma de gancho (siendo la forma la que le da el nombre) forma parte además del sistema límbico, conectándose con el hipocampo (algunos autores lo consideran incluso parte de la formación hipocampal) en la cabeza de este órgano y con la amígdala (la cual se fusiona en parte con esta estructura).

Funciones asociadas al uncus

Esta estructura tiene un papel relevante a la hora de llevar a cabo diferentes procesos cognitivos. El uncus participa y se asociaría especialmente a funciones relacionadas con el sistema límbico y al olfato.

1. Participación en la memoria

Una de sus principales funciones es la de participar en la codificación de la memoria de trabajo y en contribuir a que esta se consolide. Además se ha observado que contribuye a grabar las nuevas informaciones en forma de recuerdos, estando implicada en la memoria anterógrada.

2. Conciencia autonoética

Se especula que el uncus y sus conexiones nerviosas tienen un gran nivel de relación con la conciencia autonoética, es decir aquella a través de la cual construimos la historia de nuestra vida situándonos a nosotros mismos en ellos.

3. Procesamiento de la información olfativa

Otra de sus funciones se vincula al sistema olfativo, procesando su información y transmitiendo su información. La hiperestimulación del uncus puede generar provoca la existencia de alucinaciones olfativos. Es el responsable, asimismo, de que antes o durante una crisis epiléptica puedan surgir sensaciones olfativas extrañas.

4. Navegación espacial

Por último, también tiene relación con la navegación en el espacio, contribuyendo a la formación de mapas cerebrales y a la capacidad de orientarse.

5. Estado del ánimo y ansiedad

El hecho de que esté conectado al sistema límbico hace que el uncus tenga relación con la regulación del estado de ánimo y la ansiedad, pudiendo existir alteraciones vinculados a estos elementos si se ve dañado.

Alteraciones y lesiones en el uncus

Aunque no muy conocido por la mayoría de la población, el uncus en una parte de nuestro organismo de gran importancia cuya lesión o alteración puede generar diversos síntomas y efectos perjudiciales.

Los efectos de una lesión directa en el uncus pueden provocar graves problemas a la hora de orientarse y de mantener la memoria anterógrada (es decir, la capacidad de grabar en nuestra memoria información declarativa nueva). Además de ello al ser parte de la paleocorteza y recibir información olfativa una lesión en este área también puede generar la pérdida parcial o total de captar el olor y el aroma.

El uncus puede llegar a herniarse de tal manera pude llegar a pinzar y comprimir el tercer par craneal (el nervio oculomotor), el acueducto cerebral, la arteria cerebral posterior o/y el tercer par craneal. Ello produciría diversos efectos de distinta gravedad.

Una de las posibles consecuencias es la generación de un ictus cerebral en el caso de que se comprima la arteria cerebral posterior, lo que podría provocar la hipofunción o incluso muerte de parte del cerebro. La comprensión del nervio craneal puede generar midriasis en el mismo hemisferio en que existe la lesión o hernia, siendo uno de sus síntomas más evidentes a nivel físico.

Sin embargo, si lo que se comprime es el mesencéfalo pueden aparecer pérdidas o alteraciones de conciencia, hemiparesias e incluso podríamos estar ante una lesión con potencial para provocar la muerte encefálica del sujeto afectado.

Relación con varios trastornos mentales

Se han relacionado algunos síntomas propios de diversos trastornos mentales neurológicos a la alteración del uncus. Se ha vinculado a alteraciones de la ansiedad y del estado del ánimo, a la esquizofrenia, a diversos tipos de lesiones cerebrales e intoxicaciones o incluso se ha investigado una posible alteración en este área en sujetos psicópatas.

Referencias bibliográficas:

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