Comprender, sentir, percibir, razonar, planificar, inferir, relacionar… Todos estos procesos son llevados a cabo y/o mediados por el cerebro

Éste órgano organiza y supervisa todas las funciones del organismo humano. Sin embargo, la salud de este órgano no siempre es óptima, pudiéndose producir accidentes o enfermedades que afecten a su correcto funcionamiento. Ello provoca una serie de graves efectos en el conjunto del organismo, pudiendo conllevar su deceso. Este es el caso de los trastornos neurológicos.

¿Qué son las enfermedades neurológicas?

Los trastornos neurológicos son aquellas patologías localizados en cualquier punto del sistema nervioso, sea en el cerebro, médula espinal u otros nervios y prolongaciones nerviosas, alterando su correcto funcionamiento. Los síntomas de estos trastornos pueden ser muy variados, pudiendo producir tanto un déficit como un exceso de actividad neuronal en cualquier sistema del organismo. Las causas dependen del trastorno, pudiendo ser incluso aún desconocidas en la actualidad.

Dentro de las más conocidas, encontramos el grupo de las demencias, mas éstas no son el único grupo de trastornos neurológicos existentes. Condiciones como la epilepsia, tumores u otros trastornos también forman parte de los trastornos neurológicos más frecuentes.

Los trastornos neurológicos más comunes

Estos son los quince desórdenes neurológicos que se dan con mayor frecuencia.

1. Accidentes cerebrovasculares

Si bien no se trata de un único trastorno ya que engloba un conjunto de posibles problemas, los accidentes cardiovasculares son en la actualidad una de las tres principales causas de muerte del mundo. Estos accidentes pueden tener una muy diversa causa, curso y efectos según la zona afectada.

Básicamente se pueden clasificar en hemorragia cerebral, es decir la ruptura de un vaso sanguíneo en el cerebro que produce una inundación en el encéfalo que mata a las neuronas circundantes por compresión, y la isquemia o ictus que son producidos ante el cese de suministro sanguíneo a una parte del cerebro, debido generalmente a un trombo o acceso que impide el riego en la zona.

En cualquiera de los casos, se provoca una muerte neuronal que producirá graves efectos en las funciones y dominios de la persona, pudiendo llevar a la muerte, a una demencia vascular, a trastornos adquiridos debido a lesión cerebral o incluso a una pérdida temporal de alguna función con completa recuperación en el caso de un accidente cerebrovascular transitorio.

2. Enfermedad de Alzheimer

La demencia más conocida es también uno de los trastornos neurológicos más frecuentes en la población. Este trastorno, el Alzheimer, es una demencia de inicio insidioso y progresivo que se inicia con pérdidas de memoria reciente y anomia (dificultad para encontrar el nombre de las cosas). Este trastorno va evolucionando a lo largo de tres fases, produciéndose un deterioro progresivo en todas las funciones intelectuales y la autonomía.

Así, según el trastorno va avanzando van apareciendo en la segunda fase dificultades en el habla, las praxias o movimientos secuenciados y en el reconocimiento de personas y objetos (siendo este conjunto de síntomas el llamado síndrome afaso-apraxo-agnósico) y con el tiempo en la tercera fase dichas condiciones se agravan, culminando con el encamamiento y el mutismo del paciente. Si bien aún no se conoce una causa específica, a nivel neurológico se ha observado la presencia de ovillos neurofibrilares y placas de betaamiloide, especialmente en los lóbulos temporal y parietal.

3. Enfermedad de Parkinson

Esta enfermedad es también uno de los trastornos neurológicos más frecuentes. A nivel neurológico se ha observado la existencia de una degeneración del sistema nigroestriado, lo que comporta un déficit de los neurotransmisores dopaminaGABA en este sistema. El síntoma más conocido y característico de este trastorno son los temblores parkinsonianos o de reposo, los cuales se manifiestan con sacudidas espasmódicas de los miembros distales (especialmente las manos) que se producen en estado de reposo. Además de este otros síntomas destacados de esta enfermedad son la presencia de una elevada desmotivación, alteraciones de la marcha, falta de parpadeo y expresión facial y movimiento pobre.

Con los años es posible que se desarrolle una demencia de tipo subcortical, si bien no se da en todos los casos. En caso de darse, destacan el enlentecimiento mental y físico, el fallo en la recuperación de la memoria y la presencia de dificultades en tareas ejecutivas y visuoespaciales.

4. Cefalea tensional

Se entiende por cefalea uno de los trastornos más comunes del sistema nervioso en todo el mundo, el dolor de cabeza. Dentro del grupo de las cefaleas, entre el que encontramos subtipos como la cefalea tensional y la cefalea en racimo, destacan especialmente la migraña y la cefalea tensional

En lo que se refiere a la cefalea tensional, generalmente se relaciona su aparición con estrés o problemas musculares.

Hay dos subtipos básicos de cefalea, la episódica y la crónica. La primera aparece en ataques de una duración corta, siendo el tipo de cefalea más frecuente. La segunda provoca una discapacitación mucho mayor al persistir durante un periodo de tiempo mucho mayor. El dolor es leve o moderado.

5. Migraña

La migraña, en su mayoría con base genética, se provoca ante la liberación de sustancias inflamatorias alrededor de nervios y vasos sanguíneos de la cabeza. Suele tratarse de una condición recurrente a lo largo de la vida. Destacan el dolor de cabeza moderado o severo, la náusea e intolerancia a luz y sonido, agravándose el dolor con la actividad.

5. Epilepsia

Trastorno cerebral que se produce cuando las células cerebrales envían señales erróneas. Dentro de este trastorno existen las crisis de gran mal y las de pequeño mal. Las primeras son las más conocidas, caracterizadas por la presencia de pérdida de conciencia seguida de convulsiones, incontinencia, mordedura de lengua y alucinaciones. En las segundas no se presentan convulsiones, caracterizándose por una ausencia mental.

Normalmente, las crisis comiciales vienen precedidas de un aura, unas sensaciones iniciales que el afectado puede detectar tales como un hormigueo previo, alucinaciones o obnubilación (confusión). La etiología de este trastorno puede ser muy diverso, pudiendo deberse entre otras cosas la presencia de tumores cerebrales, traumatismos craneoencefálicos, desarrollo atípico del sistema nervioso u otras alteraciones y enfermedades.

6. Esclerosis múltiple

Trastorno progresivo crónico del sistema nervioso central que se produce por la producción insuficiente de mielina en las neuronas de la sustancia de la sustancia blanca. Se produce una desmielinización progresiva de las neuronas. Aunque hay varios cursos posibles para esta enfermedad, en general la esclerosis múltiple cursa de manera fluctuante, es decir en forma de brotes que van desapareciendo y mejorando, con un empeoramiento progresivo.

Si bien la sintomatología específica de cada momento dependerá de las zonas afectadas siendo síntomas frecuentes alteraciones visuales y sensitivas, debilidad motora, dolor y fatiga, espasticidad o tensión muscular percibida y hemiparesia, entre otros. Si bien hasta el momento no tiene cura, se están intentando elaborar algunos fármacos prometedores.

7. Tumores cerebrales

Los tumores cerebrales también se incluyen entre los trastornos neurológicos más frecuentes. Se producen por el crecimiento descontrolado y anómalo de algún tipo de material cerebral, pudiendo aparecer en neuronas, glía o meninges. Si bien existe una amplia clasificación de tumores cerebrales según el tipo de célula que lo produzca y su comportamiento, todos ellos revisten una alta peligrosidad para la vida del paciente, incluso los tumores de comportamiento benigno. 

Esto es debido a que el progresivo crecimiento de materia provoca una gran presión del resto del encéfalo contra el cráneo, desplazando estructuras, deformándolas y aplastándolas. Los síntomas específicos dependen, al igual que en el caso de los accidentes cerebrovasculares, de la localización del tumor y las zonas a las que afecte directa o indirectamente.

8. Distrofia muscular de Duschene

Se trata de la distrofia muscular más frecuente en seres humanos, especialmente en varones. Este trastorno neuromuscular, normalmente de inicio infantil, tiene como principal síntoma una debilidad muscular generalizada que se desarrolla de manera progresiva y crónica. Con el tiempo produce dificultades para caminar e incluso para respirar, siendo frecuente el fallecimiento en la adultez joven por problemas como insuficiencia cardíaca.

9. Meningitis

Infección bacteriana o viral que afecta a las meninges o membranas que protegen el sistema nervioso, produciendo la inflamación de éstas y afectando al sistema nervioso en conjunto. Es frecuente la aparición de síntomas febriles, náuseas, fotofobia, dolores de cabeza intensos, alteraciones de consciencia o del estado mental. Si bien se precisa de una intervención inmediata, se trata de una condición médica que es posible revertir, si bien sus consecuencias pueden permanecer crónicas.

10. Esclerosis lateral amiotrófica (ELA)

Esta enfermedad, popularizada en los últimos tiempos por la conocida campaña del Ice Bucket Challenge, es un trastorno neurológico progresivo que ataca a las células motoras, degenerándolas hasta la muerte celular

En esta enfermedad las neuronas dejan de enviar mensajes a los músculos voluntarios, los cuales terminan por atrofiarse, impidiendo el movimiento y el habla. Con el tiempo, esto afecta a los músculos torácicos y al diafragma, precisándose de respiración artificial y siendo la parada respiratoria una causa probable de deceso. Los daños afectan únicamente a las neuronas motoras, con lo que las capacidades cognitivas se mantienen conservadas.

11. Trastorno por Déficit de Atención por Hiperactividad (TDAH)

El TDAH es un trastorno diagnosticado en la infancia con mucha frecuencia y que, sin embargo, resulta muy controvertido. La razón de esto es que los criterios diagnósticos para identificarlo son muy ambiguos, y se estima que muchas veces es detectado en niños y niñas que realmente no lo presentan; es decir, aparecen falsos positivos y se sobremedica

De hecho, pocas cosas se saben sobre este desorden neurológico, más allá de que hace que el cerebro funcione de un modo anormal a juzgar por lo que se ha visto por métodos de neuroimagen y que esto encaja con las descripciones de jóvenes que experimentan serios problemas de concentración incluso teniendo en cuenta su edad.

12. Trastornos del Espectro Autista (TEA)

Este concepto agrupa un conjunto de sintomatologías relacionadas con los problemas a la hora de comprender aspectos no literales del lenguaje, socializar y mostrar conducta prosocial. Además, en más de la mitad de los casos estos problemas aparecen junto a la discapacidad intelectual.

13. Dislexia

La dislexia es uno de los trastornos del aprendizaje más comunes, y consiste en un funcionamiento anómalo del cerebro que vuelve muy complicada la tarea de leer, es decir, extraer significados y vocalizaciones de una serie de símbolos.

14. Síndrome de Tourette

Las personas con esta afectación son incapaces de controlar una serie de movimientos repetitivos similares a tics muy elaborados. Esto afecta tanto a su vida social como a su calidad de vida en general, ya que es un elemento intrusivo que genera estrés e impide concentrarse.

15. Discalculia

De un modo similar a lo que ocurre con la dislexia, este trastorno neurológico no es en sí una amenaza para la salud, sino una alteración de la capacidad de aprender. En este caso, lo que cuesta es realizar operaciones matemáticas y manipular números en general.

Referencias bibliográficas:

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