Una molécula presente en las plantas y algas. Pixabay.

Cuando observamos la gran diversidad de la vida que nos rodea, puede ser difícil imaginar cómo algo tan hermoso y complejo puede depender en tal medida de elementos que nos parecen tan simples y habituales como el agua, la luz del sol o el oxígeno que respiramos. Sin embargo, lo cierto es que sin dichos elementos la vida tal y como la conocemos en nuestro planeta no sería posible. Uno de los anteriormente citados elementos, el oxígeno, no existiría en tanta medida en la naturaleza si no fuera por el surgimiento y evolución de un pequeño pigmento presente en las plantas: la clorofila.

Dicho pigmento es un componente vital para la planta dado que le permite sobrevivir, y para nosotros porque en gran parte gracias a ella se realiza la fotosíntesis que ha contribuido a enriquecer nuestro mundo del oxígeno que necesitamos para subsistir. Y no solo eso: diversos estudios parecen indicar que la clorofila, cuando se añade a nuestra dieta, también puede tener interesantes propiedades beneficiosas para nuestra salud. A lo largo de este artículo vamos a ver un breve comentario sobre algunos de estos aspectos.

¿Qué es la clorofila?

Recibe el nombre de clorofila a uno de los tipos de molécula más relevantes para el reino vegetal, siendo un pigmento capital debido a que es sólo gracias a este elemento que los vegetales pueden realizar la fotosíntesis, algo fundamental para su supervivencia. Y no solo para las propias plantas sino que también lo es para toda aquella criatura que necesite de oxígeno para sobrevivir (incluyéndonos a nosotros), dado que dicha fotosíntesis es la que genera la mayoría del oxígeno que respiramos.

La clorofila se encuentra en los cloroplastos de los diferentes tipos de plantas y algas, siendo la principal responsable de la coloración verdosa que captamos en dichos seres. Asimismo, también es posible encontrarla en algunas bacterias.

Las moléculas de clorofila están compuestos por un anillo de proteínas denominado porfirina, el cual contiene magnesio y es el principal responsable de que pueda captar la luz solar, y a su vez de una cadena fitol (un alcohol) que la mantiene en la membrana y que presenta una actuación hidrófoba. Su estructura recuerda y es muy similar a la de la hemoglobina animal, si bien como hemos dicho el componente principal de su núcleo es el magnesio (en vez del hierro propio de los animales).

En realidad, si bien solemos pensar en la clorofila como algo homogéneo, lo cierto es que podemos encontrar diferentes tipos de ella, concretamente las clorofilas a, b, c (más habitual de algas), d y f (estas dos últimas más propias de bacterias). de las cuales destacan principalmente la clorofila a y la clorofila b (las cuales son las que dan el color verde a las plantas).

¿Cómo funciona en las plantas?

El papel de la clorofila en sí es la de absorber la luz solar y transmitirla al centro de reacción, en un complejo fotosistema en el que elementos como la clorofila a (la cual es el único tipo de clorofila que transforma energía lumínica en energía química) que tiene contribuyen a generar energía y materia orgánica, así como oxígeno.

El funcionamiento de la clorofila es el siguiente: la captación por parte de la molécula de un fotón de luz hará que los electrones que forman parte de él entren en un estado mucho más enérgico y excitado, el cual únicamente podrá permanecer en dicho estado una breve cantidad de tiempo antes de transferir el exceso de energía a otra molécula (una transmisión que puede terminar generando la algo que según va sucediendo hace que la energía termine llegando a las partes de la célula que realizan la fotosíntesis), disiparla en forma de calor o emitiendo por sí misma lo que comúnmente conocemos como fluorescencia.

Propiedades y usos en seres humanos

La clorofila es una sustancia fundamental para la supervivencia de las plantas, dado que les permite aprovechar la luz del solo para hacer la fotosíntesis y generar materia orgánica, nutrientes y energía para la propia planta a partir del dióxido de carbono. Pero lo cierto es que este pigmento no sólo resulta beneficioso para las plantas, sino que diversos estudios sugieren (si bien con resultados dispares) que tiene una serie de interesantes propiedades útiles para el ser humano. Entre las propiedades de las que más suelen citarse pese a que los datos no son totalmente claros, destacan las siguientes.

1. Depurativa

Una de las propiedades más conocidas de la clorofila pasa por el hecho de que facilita un buen estado de salud gastrointestinal, favoreciendo la evacuación y la motilidad del tubo digestivo además de ayudando a proteger la flora intestinal. Además también parece facilitar la expulsión de elementos pesados y con potencial tóxico.

2. Antioxidante y cicatrizante

Otra de las propiedades interesantes de esta sustancia es su alto contenido en antioxidantes, algo favorece la lucha contra radicales libres y contribuye a evitar el daño y envejecimiento celular. En este sentido, también se emplea en productos antienvejecimiento. Además de ello es habitual su uso en la cicatrización de heridas, que parece facilitar.

3. Antiinflamatoria

Diferentes estudios parecen indicar que además de ser antioxidante la clorofila contribuye a reducir las citoquinas proinflamatorias y disminuir en cierta medida los efectos de la inflamación. En este sentido puede ayudar a tratar inflamaciones intestinales o la artritis.

4. Contribuye a la buena circulación

Otra de las propiedades atribuidas a la clorofila (pese a que se discute si es real o bien un mito), en parte gracias a su potencial antioxidante, depurativa y antiinflamatorio, es la de favorecer el buen funcionamiento de la circulación sanguínea.

Se dice que su contenido en magnesio contribuye a incrementar la producción y mejorar la salud de glóbulos rojos, algo que a su vez favorece la oxigenación del cuerpo. Aunque de esto último hay dudas, si aparece haber algo más de consenso en el hecho de que contribuye a reducir el colesterol y los triglicéridos, algo que sin duda sí favorece la circulación y la salud cardiovascular y reduce la probabilidad de problemas en dicho sistema. También parece contribuir a alcalinizar la sangre.

5. Favorece la coagulación

Además de lo anterior este pigmento es rico en vitamina K, una sustancia que participa en que la sangre pueda coagularse y contribuye a controlar posibles hemorragias. Ello incluye también la propia de la menstruación, la cual ayuda a controlar.

6. Reduce el mal olor

Tal y como podemos observar con cierta facilidad en gran cantidad de productos de higiene corporal, a menudo la clorofila es utilizada como componente para elaborar desodorantes o incluso enjuagues o esprays bucales. Ello es debido a que se considera que tiene la propiedad de reducir el mal olor corporal, sea combatiendo el mal aliento o el olor propio del sudor. Asimismo también parece reducir el mal olor propio de orines y heces.

Referencias bibliográficas:

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