En una organización se lleva a cabo un constante movimiento de bienes y servicios, elementos que en un origen eran las materias primas adquiridas por la empresa y en su final productos vendidos al público.

El proceso que va desde que las materias primas son adquiridas, transformadas y vendidas recibe el nombre de ciclo financiero de una empresa, un conjunto de acciones que se repite de forma perpetua y cuya duración depende directamente de la cantidad de personas y actividades que en ella estén implicadas.

A continuación veremos más a fondo la definición del ciclo financiero de una empresa, sus características, períodos y cálculos dentro de este concepto y qué son sus modalidades a corto y largo plazo.

¿Qué es el ciclo financiero de una empresa?

El ciclo financiero de una empresa es el movimiento constante de bienes y servicios que se da dentro de una organización para que esta pueda seguir operando. Cuando se completa uno de estos ciclos éste vuelve a iniciarse.

Este proceso abarca desde la compra de la materia prima, pasando por su conversión de determinados productos o servicios terminados, la venta, el expediente hasta la ganancia de dinero, que es el objetivo principal de cualquier empresa.

Así pues, el ciclo financiero es el período de tiempo que le toma a una empresa llevar a cabo todas sus operaciones, esto es lo que tarda en realizar su operación normal. Evaluando el ciclo financiero de una organización se puede tener una visión de la eficiencia operativa de una empresa y, en caso de que sea demasiado largo, la propia institución deberá poner esfuerzos para acortarlo lo más posible y conseguir que su actividad económica suponga un negocio que sea más eficiente y exitoso.

Cuando más corto sea el ciclo financiero más pronto podrá la empresa recuperar su inversión. En cambio, si el ciclo financiero es más largo, implicará que la empresa necesitará más tiempo para transformar las materias primas que ha adquirido en los bienes o servicios que ofrece y que le permiten obtener ganancias.

Características

Los ciclos financieros de las empresas nos indican cuántos días pasan desde que se compran los materiales necesarios para que la organización pueda fabricar o vender bienes y servicios, cobrar el efectivo de esas ventas, pagar a sus proveedores y volver a recuperar el efectivo. Este proceso es útil para estimar la cantidad de capital de trabajo que la organización necesitará para mantener o hacer crecer su operación, es decir, para tener un mínimo de ganancias y sacar provecho económico.

En el ciclo financiero se quiere tener una buena relación inversión-ganancias, es decir, se desea invertir lo justo para ganar dinero, sin que esto implique la pérdida de ventas por no contar con existencias de materiales o no haber realizado un adecuado financiamiento. Es decir, los empresarios buscan cuál es la mejor manera de obtener más ganancias sin invertir demasiado. Las decisiones de gestión o las negociaciones con los socios comerciales afectarán al ciclo financiero de la empresa, haciéndolo o más largo o más corto.

Normalmente, las compañías que tienen un ciclo financiero corto requieren de menos efectivo, puesto que suelen haber menos personas involucradas y, por lo tanto, menos salarios. En estos casos, aunque haya márgenes de ganancia pequeños, se puede crecer ya sea ahorrando e invirtiendo en mejor maquinaria. Por otro lado, si una empresa tiene un ciclo financiero largo, incluso teniendo márgenes de beneficio altos, podría requerir financiamiento adicional para poder crecer puesto que necesita más dinero para seguir adelante al haber más personas involucradas, habiendo poco ahorro.

El ciclo financiero se puede determinar de forma matemática y sencilla mediante la siguiente fórmula (considerando un período de 12 meses):

período de inventario + período de cuentas por cobrar = ciclo financiero

A continuación veremos qué son el período de inventario y el período de cuentas por cobrar.

Período de inventario

Podemos definir el período de inventario como la cantidad de días que el inventario permanece almacenado una vez ha sido producido. Éste puede entenderse con la siguiente fórmula:

Período de inventario = inventario promedio / costo de la mercancía vendida por día

El inventario promedio es la suma de la cantidad de inventario inicial al empezar el año o el período de tiempo a medir más el inventario al final del año o el período de tiempo medido. Este resultado se divide entre 2. En cuanto al costo de mercancía, este valor se obtiene dividiendo el costo total anual de mercancía vendida entre 365 días del año o los días del período evaluado.

Período de cuentas por cobrar

El período de cuentas por cobrar es la duración en días para recuperar el efectivo de la venta del inventario.

Período de cuentas por cobrar = promedio de cuentas por cobrar / ventas por día

El promedio de las cuentas por cobrar es la suma del total de cuentas por cobrar a comienzos del año o del período evaluado más las cuentas por cobrar cuando finalice ese año o ese período, dividiéndose el resultado entre 2. En cuanto a las ventas por día estas se determinan dividiendo la venta total entre 365.

Ciclo financiero y ciclo financiero neto

El ciclo financiero neto o ciclo de efectivo nos indica cuánto tiempo tarda una empresa en recuperar el efectivo de la venta del inventario.

Ciclo financiero neto = ciclo financiero – período de cuentas por pagar

A su vez, el período de cuentas por pagar se puede definir por la siguiente fórmula:

Período de cuentas por pagar = promedio cuentas por pagar / costo de mercancía vendida por día

El promedio de cuentas por pagar es la suma del total de cuentas por pagar a inicios del año o período más las cuentas por pagar al finalizar el año o el período medido, siendo el resultado dividido entre 2. El costo de la mercancía vendida por día se determina de la misma manera que para el período de inventario.

A corto y largo plazo

Como decíamos, el ciclo financiero de una empresa es el tiempo que tarda en realizar su operación normal. Como está definido en base a la variable tiempo necesariamente este ciclo debe clasificarse en dos: ciclo financiero a corto plazo o corriente y ciclo financiero a largo plazo o no corriente.

A corto plazo o corriente

El ciclo financiero a corto plazo o corriente representa el flujo de fondos o la generación operativa de los mismos (capital de trabajo). Este tipo de ciclo dura en función de la cantidad requerida de recursos para llevar a cabo su operación normal. Los elementos que conforman este ciclo son la adquisición de materias primas, su conversión en productos terminados, su venta y obtención de ganancias económicas, siendo estas fases las que constituyen el activo corriente y el pasivo corriente, que forman parte del capital de trabajo.

Con capital de trabajo nos referimos a la inversión que lleva a cabo una empresa en activos corrientes: efectivo, valores negociables, cuentas por cobrar e inventarios. El concepto “corriente” hace referencia al tiempo con el cual la empresa lleva a cabo sus operaciones normales dentro de los plazos definidos como comerciales, que bien pueden ser 30, 60, 90, 120 o 180 días, normalmente coincidiendo con su política de crédito y cobro y con los plazos que le otorgan sus proveedores para la liquidación de las cuentas por pagar.

El capital de trabajo neto se define como los activos corrientes menos los pasivos corrientes, siendo estos últimos préstamos bancarios, cuentas por pagar e impuestos acumulados. Una empresa tendrá ganancias siempre que los activos superen los pasivos, es decir, que gane más de lo que tiene que gastar y pagar.

El capital de trabajo neto nos permite hacer un cálculo aproximado de la capacidad de la empresa para continuar con el desarrollo normal de sus actividades durante un período de tiempo concreto a medio y largo plazo, siendo habitualmente mirado para los próximos doce meses.

Los indicadores que proporciona el ciclo financiero a corto plazo son dos: liquidez y solvencia. La liquidez representa la cualidad de los activos de ser convertidos en efectivo de forma inmediata sin pérdida significativa de su valor. La solvencia de una empresa es la capacidad que posee para hacer frente a las deudas contraídas y su capacidad de pago, es decir, es una relación entre lo que la empresa tiene y lo que debe.

A largo plazo o no corriente

El ciclo financiero a largo plazo o no corriente engloba las inversiones fijas y duraderas realizadas para cumplir con los objetivos del negocio, y el patrimonio que se tiene en los resultados del período y préstamos a largo plazo así como financiamientos varios. Las inversiones permanentes, como lo son los inmuebles, las máquinas, los equipos y otros materiales y bienes a largo plazo participan gradualmente en el ciclo financiero a corto plazo a través de su depreciación, amortización y agotamiento.

El ciclo financiero a largo plazo ayuda al ciclo financiero a corto plazo incrementando el capital de trabajo. La duración del ciclo financiero a largo plazo es el tiempo que tarda la compañía en recuperar toda esa inversión fija y duradera realizada. Este ciclo se ha adoptado para clasificar ciertos conceptos que implican ganancias económicas a más de un año vista o es mayor al ciclo normal de las operaciones a corto plazo.

Entre los elementos que conforman el ciclo financiero a largo plazo tenemos el activo no corriente, el pasivo no corriente y el patrimonio y a todo esto se le restan las reservas, las contingencias y las provisiones a largo plazo. En cuanto a sus indicadores tenemos dos: el endeudamiento y la rentabilidad sobre las inversiones o retorno de la inversión.

La importancia de conocer ambos tipos de ciclos financieros

Es de gran importancia conocer la duración del ciclo financiero a corto y largo plazo, puesto que nos permite:

  • Clasificar las operaciones realizadas por la entidad entre las transacciones comerciales o financieras
  • Reconocer y medir adecuadamente los activos y pasivos generados por los instrumentos financieros en los cuales se encuentran soportadas dichas transacciones.

Al hablar de ciclo financiero, siempre estaremos hablando del tiempo en el cual el efectivo fluye por la empresa saliendo y entrando en ella. Es decir, se trata del tiempo que tarda el dinero en convertirse de nuevo en efectivo tras haber pasado por las actividades operativas de la empresa, que están dentro de lo que llamamos ciclo financiero a corto plazo, y/o pasar por las actividades de inversión o financiamiento, que se encuentran en el ciclo financiero a largo plazo.

Referencias bibliográficas:

  • Groth, John. (1992). The Operating Cycle: Risk, Return and Opportunities. Management Decision - Manage Decision. 30. 10.1108/00251749210014725.
  • Boston Commercial Services Pty Ltd. (2017). What is a “Financial Cycle” and How does it Affect your Business?
  • Steven Bragg (2017). The operating cycle of a business. AccountingTools.