Existen muchas formas de recopilar datos sobre un determinado individuo, pero ninguno tan sencillo y eficaz como la observación naturalista.

Vamos a descubrir las ventajas que nos proporciona el utilizar este método, cuál es la forma de realizarlo correctamente y las diferencias con otras formas de observación, para conocer a fondo esta metodología y poder utilizarla sin dificultades.

¿Qué es la observación naturalista?

La observación naturalista es un método utilizado en investigaciones y cuyo fundamento es realizar la observación de un sujeto o sujetos, ya sean personas o bien animales, haciéndolo directamente en el lugar donde habita, sin que el investigador le perturbe lo más mínimo, con el fin de evitar cualquier tipo de interferencia que suponga un comportamiento diferente al que tendría si no hubiera un observador allí.

Por eso, es fundamental la discreción en la observación naturalista. Hay que evitar contaminar el escenario y las interacciones, aunque sea con nuestra mera presencia. Por eso, el ejemplo perfecto de observación naturalista es aquel en el que el individuo no se da cuenta de que está siendo observado, por lo que no damos pie a la posibilidad de que su conducta se vea alterada por la irrupción de un extraño en su entorno habitual.

Las ventajas de utilizar esta metodología son evidentes: obtenemos resultados reales, sin ningún tipo de alteración. La conducta del individuo que registramos es la que, de hecho, debe suceder en su hábitat, bajo esas condiciones. Por el contrario, si esta observación se llevara a cabo en un entorno artificial, como puede ser un laboratorio, tendríamos que controlar multitud de variables y nunca llegaríamos a tener la certeza de que la observación se corresponde con una conducta natural.

Además, la observación naturalista es la única manera, o al menos la única que la ética nos permite, de poder analizar ciertos eventos que, por su naturaleza, no tendría sentido construir artificialmente, como los que están relacionados con un crimen. En esa línea, las grabaciones de las cámaras de videovigilancia y los testimonios de testigos presenciales aportan información para realizar una observación, en este caso a posteriori, con la que obtener conclusiones e incluso anticiparnos a una serie de comportamientos.

Diferentes usos

Hablar de los usos de la observación naturalista es, en realidad, algo casi inabarcable. Y es que esta técnica es tan útil y tan sencilla de llevar a cabo que muchas disciplinas, de diferente índole.

Por supuesto, una de las que más beben de ella no es otra que la Psicología, y es que la ciencia del comportamiento humano necesita nutrirse de la información más neutra y fidedigna posible, por lo que la observación naturalista supone un método ideal para lograr este propósito.

En esa línea, la etología, la ciencia del comportamiento animal, puede que sea un ejemplo todavía más claro. Ya sea para estudiar las conductas de ciertas especies, para conocerlas más profundamente, o bien por su cercanía evolutiva con los humanos, como pueden ser diferentes especies de primates (chimpancés, bonobos u orangutanes), puesto que los comportamientos registrados nos ayudarían a conocernos mejor a nosotros mismos, la observación naturalista es una herramienta de valor incalculable.

El ejemplo más claro sería el de los trabajos realizados por la primatóloga, Jane Goodall, a lo largo de toda una vida. Gracias a sus estudios sobre el terreno, valiéndose casi únicamente del método de la observación naturalista. Goodall ha observado, nada menos que durante 55 años a una sociedad de chimpancés, recopilando una infinidad de datos sobre su estructura social, interacciones, emociones y otro tipo de comportamientos, que nunca habríamos podido conocer de otra manera.

La observación naturalista también es muy valiosa para otras ciencias, como es la criminología, y es que ya adelantábamos en el punto anterior que existe un código ético que impide a los investigadores recrear conductas antisociales en un entorno artificial, por lo que poder observarlas cuando ocurren en un escenario real, de cara a recopilar todos los datos que nos sirvan para generar nuevos métodos que logren evitarlos en un futuro, es tremendamente útil.

Diferencias con la observación analógica

En oposición a la observación naturalista, encontraríamos la observación analógica, una metodología basada en recrear una situación real dentro de un entorno de laboratorio, por lo que, en lugar del hábitat natural del sujeto, nos encontraríamos en un entorno artificial. Ya hemos ido intuyendo a lo largo del artículo que estas observaciones en escenarios simulados conllevan ciertas desventajas, pues es posible que el individuo nunca llegue a comportarse tal y como lo haría en su entorno natural.

Pero lo cierto es que no siempre es posible estudiar los comportamientos que nos interesan en el medio en el que naturalmente se producen, por lo que en muchas ocasiones los investigadores se ven abocados a tener que utilizar la observación análoga, ya que la alternativa sería no lograr recopilar ninguna información. En ese caso, obviamente, la decisión lógica es utilizar esta metodología, siendo conscientes de sus limitaciones y teniéndolas en cuenta a la hora de analizar los resultados.

En cualquier caso, si no queda más remedio que valerse de observaciones análogas, lo importante es hacerlo bajo las condiciones más neutras dentro de lo posible, intentando dejar el mínimo posible de variables sin controlar, para lograr unos resultados lo más semejantes posibles a los que hallaríamos si hubiéramos realizado nuestra investigación en el hábitat real de los individuos.

Sesgo del observador

Aunque ya hemos visto que la observación naturalista es mucho más valiosa que la análoga, lo cierto es que, en cualquier tipo de observación podemos encontrarnos con una dificultad que, como investigadores, debemos conocer para mitigarla en la medida de lo posible. No es otra que el sesgo de la expectativa del observador, que puede contaminar los datos que registremos durante la sesión.

Este sesgo hace referencia a la influencia que pueden realizar las expectativas previas que pueda tener el investigador respecto a los resultados del estudio, de manera que puede dar lugar a interpretaciones erróneas de los datos recopilados, guiando de alguna manera las conclusiones hacia la idea preconcebida que se tenía, lo que debilitaría profundamente la validez interna de toda la investigación.

La parte positiva es que es un fenómeno perfectamente conocido y estudiado, y tiene una solución relativamente sencilla, que consiste en la utilización de un doble ciego, un tipo de diseño experimental en el que, ni los sujetos que forman parte del estudio ni los propios investigadores que lo llevan a cabo, saben si cada individuo concreto forma parte del grupo experimental o bien del de control. De esta manera, la observación naturalista sería más fiable, eliminando ese posible sesgo.

Grabadora activada electrónicamente

Para finalizar, vamos a conocer mejor una técnica que se ha utilizado en los últimos años para realizar algunos tipos de observación naturalista. Se trata de la utilización de la grabadora activada electrónicamente, o EAR, por sus siglas en inglés (Electronically Activated Recorder). Este dispositivo está pensado para observaciones realizadas en una muestra de población bastante amplia y en un periodo de tiempo relativamente largo, lo cual supone un importante avance en la utilización de esta popular metodología.

Como, con esas condiciones, la cantidad de datos recopilada sería tan enorme que tendríamos serias dificultades para analizarla correctamente, lo que se hace es utilizar esta pequeña grabadora, que la persona lleva acoplada a su cinturón o en algún otro lugar de su cuerpo, y se enciende automáticamente durante determinados lapsos, para registrar los sonidos de diferentes franjas de tiempo. Así logramos una muestra de grabaciones de muchos momentos diferentes y de multitud de personas.

Gracias a la metodología EAR, se han abierto las puertas a realizar el método de observación naturalista en poblaciones muy grandes. Esto supone un gran avance, puesto que, con los recursos técnicos y humanos de los estudios habituales, lo clásico era utilizar una muestra reducida, y de ahí habría que extrapolar los resultados a la población general. En cambio, ahora tenemos la opción de hacer estudios a gran escala, y con unos costes asumibles, lo que abre las puertas a investigaciones mucho más ambiciosas.

Es otro ejemplo de cómo el desarrollo de las tecnologías nos permiten continuar avanzando en el camino del saber, haciendo que la ciencia se enriquezca de nuevas metodologías o bien de metodologías clásicas que evolucionan y se adaptan a los nuevos tiempos, como es el caso de la observación naturalista con grabadora activada electrónicamente. Debemos seguir pendientes de los nuevos progresos y así tener a nuestro alcance las herramientas más punteras para desarrollar nuevas y enriquecedoras investigaciones.

Referencias bibliográficas:

  • Angrosino, M.V. (2016). Naturalistic observation. Routledge.
  • Christensen, A., Hazzard, A. (1983). Reactive effects during naturalistic observation of families. Behavioral Assessment.
  • D'Ocon, A., Cerezo, A. (1995). La observación naturalista de la interacción familiar. Fiabilidad de las secuencias de eventos. Revista de metodología y psicología experimental.
  • Mehl, M.R., Robbins, M.L. (2012). Naturalistic observation sampling: The Electronically Activated Recorder (EAR). The Guilford Press.
  • Miller, D.B. (1977). Roles of naturalistic observation in comparative psychology. American Psychologist.